No entraré al trapo
Me marqué hace algún tiempo la obligación moral de no criticar en público las acciones, actitudes, frases o envites enviados por los diversos líderes del nacionalismo español y de los diversos líderes azules de las falanges en particular. Por ello, no lo haré ahora con Jorge Garrido, como no lo hice en el programa trampa de la Noria al que yo, personalmente, creo que no hubiera ido; porque lo crea o no el Garrido real - el del vídeo - o los " Garridos virtuales" , los muchos que pululan por la diáspora azul, algún día será imprescindible elegir una trinchera, de esas que sólo tienen dos lados y el otro lado siempre es el de enfrente. Y ese día, mucho me temo que será imprescindible estar límpio de equipajes descalificatorios, de enfrentamientos cainitas, de los modos y maneras que nos han condenado y nos condenan al ostracismo y la marginalidad por los siglos de los siglos. Porque es esto lo que nos mantiene en dique seco, crean lo que crean; es nuestra incapacidad para busca...