Empleo e inmigración
Feliz año. Ya estoy aquí. Hemos pasado las fiestas como buenamente hemos podido y, sin grandes alardes – dicen que los españoles hemos subido cuatro puntos (el doble) nuestro índice de ahorro en los dos últimos meses – hemos cumplido con las únicas majestades a las que conservo el tratamiento e incluso – todo sea por los niños – con una pequeña dosis de impostura. Si, ya saben el señor gordo vestido de Coca Cola que suplantó al bueno de San Nicolás. Y es que pintan bastos; bastos muy gordos que el gobierno no sabe ya como evitar y la oposición utiliza torticeramente, no porque crea que es una ventaja política – que ya las encuestas han demostrado que no – sino porque no tienen ni pajolera idea de cómo remediar ni en sus taifas ni, en el supuesto de que cupiera semejante dislate, en un hipotético gobierno popular. ¡Dios nos libre de esta clase política! Hoy me refiero al anuncio oficial de cifras de desempleo publicadas esta misma mañana, con el consiguiente escalofrío, muy, muy frío, q...