El voto eufemístico
Hay, en estos días, quienes me están pidiendo una orientación de voto de cara a las próximas elecciones municipales. Agradezco la confianza. Es lógico, yo también querría que alguien me ayudara a dilucidar mi propio voto – si es que se produce – en estos comicios. Y digo que es lógico porque, una vez más – ya lo he dicho con frecuencia – hemos contribuido a la ceremonia de la confusión, al festín de los supuestos demócratas mayoritarios, para dar color a un proceso que es en blanco y negro se mire por donde se mire. Nosotros, sí, las autodenominadas fuerzas patrióticas, o nacionales, o del área, o azules, o no sé qué otra colección de eufemismos disponibles, demostramos, una vez más, que no hay manera de presentar una cara seria ante un electorado cada vez más escéptico con las opciones habituales, pero todavía aún más con la amalgama de siglas alternativas; y somos los culpables directos de la duda, la desorientación y el descrédito. Quienes me preguntan saben que milito en la Falang...