Editorial nº 32 de LGE: De acontecimientos planetarios y otras hipocresías
Iniciamos este primer programa – y este primer editorial de 2010 – aún bajo el influjo de la terrible expectación que nos producía comprobar la profecía. Los astros se alineaban, las constelaciones miraban de reojo y el cielo se iluminaría para alumbrar una nueva era, un hecho planetario sin precedentes, un Nuevo Orden Mundial: Zapatero, en coincidencia astrológica con la presidencia de Obama, es el nuevo presidente de turno de la Unión Europea, por seis meses. Es verdad que es una presidencia descafeinada, tripartita, pero eso no empañará su luz interior ni su vocación de salvador del Mundo, cual viento propietario de la Tierra. Aún nos acongoja pensar en el magno acontecimiento porque, hasta ahora, sólo unos pocos sabíamos de su nivel intelectual; de su capacidad de decir una cosa y la contraria sin despeinarse; de su calaña política; de su resentimiento; de su desprecio por la verdad; por la vida; por la mínima lógica y por supuesto por el Bien y la Justicia. Estábamos en el secreto...