viernes, 30 de enero de 2009

Bilocación, Premonición o Anticipación

La ministro Cabrera se ha unido al plantel de virtuosos que configuran el gabinete del señor Zapatero (por citar sólo algunos: Magdalena Álvarez, Moratinos, Bermejo, Solbes, etc.) y ha querido entrar por la puerta grande: acreditándose con alguna habilidad que no hubiera ya practicado alguno de sus compañeros del espectáculo circense en que consiste la política española-"Gobierno de España". Claro que con el número cómico permanente que se traen entre manos los dos primeros, el de funambulismo político de Bermejo y el del hombre que dormía demasiado, del último, quedaban ya pocas alternativas. Por eso se decidió por las ciencias paranormales. Paranormales y para anormales, porque en una sociedad cada vez más despreocupada por los temas del alma - ahí están los autobuses ateos sin que nadie haya soltado un buen bofetón al inspirador de la idea -, que duda de la existencia de Dios hasta el punto de ofenderle (quizá están buscando provocarle, angelitos, para probar precisamente lo contrario) no me van a decir ustedes que sí se creen lo de la señora ministro en dos sitios a la vez y con distinta indumentaria.
Descartada pues la idea de la bilocación, dato, por otro lado, confirmado por ella misma, cabe preguntarse por la premonición, como alternativa de conocimiento previo, pues grabar y publicar un vídeo con la valoración oficial del ministerio-"Gobierno de España" de la sentencia del Tribunal Supremo acerca de la Objeción de Conciencia en materia de Educación para la Ciudanía, dos días antes de que ésta se produjese y de que incluso se inciara su discusión, que todos los medios se emplearon en resaltar como muy largas y discutidas, o es premonición o es magia, que tampoco estaría mal para el circo-"Gobierno de España". Pero como la razón anterior sirve también para ésta: si no crees en la existencia de Dios, solo faltaría que creyeras en las ciencias paranormales y los fenómenos ocultos, sólo cabe ya, de manera taxhativa, la solución de la anticipación: La señora ministro se anticipó al resultado previsible de la sentencia, grabó tres vídeos - todos en el mismo sentido, por cierto - y lo colgó en Youtube dos días antes, para ir ganando tiempo. ¡Que eficacia! ¡Oiga y lo de las largas dicusiones nada, eh.. ¡Mayoría aplastante de magistrados puñeteros!
Sólo queda un pequeño detalle, una premisa básica a la que atender, en todo este embrollo: que de todos los vídeos posibles grabó tres, los tres en el mismo sentido, y que publicó sólo uno, el que coincidía plenamente con lo que sabemos hasta el momento de la sentencia, ¡dos días antes! ¡Que arrojo! No sólo se anticipó a tener dispuestas varias valoraciones para, según los casos, explicar todas las veces lo mismo, no. Además se aventuró adejar ya "colgado" el definitivo.
Son, en definitiva, las tres explicaciones para anormales.

Y aquí es donde entra la explicación heterodoxa, no sujeta al mundo del circo y del país de las hadas de Zapatero. Entra la explicación que se desmarca de la herrumbre intelectual y moral de los españoles, muy democráticos, constitucionales y afectos al sistema y de la estupidez y pasividad colectiva de la clase política, incapaz ya de avergonzarse por nada: las explicaciones de matiz delictivo.

Porque tanto si algún Magistrado de las puñetas reveló información confidencial antes incluso de producirse, como si fue por la mucho más probable causa guerrista de la muerte de Montesquieu y la separación de poderes, que practican sistemáticamente los gobiernos socialistas, lo cierto es que estamos ante un delito y un desafuero tal, que revela sin paliativos, la catadura moral de ésta sociedad enferma a la que me refería antes y que no ha levantado ni un dedo para conducir, debidamente escoltada por dos guardias, a la ministra y al Alto Tribunal en pleno a la que debería ser su nueva residencia en Alcalá-Meco.

Sin embargo, también llena de argumentos morales a las personas decentes, con hijos en edad escolar, que vamos a seguir objetando, con o sin Tribunal Supremo, el adoctrinamiento perverso de nuestros hijos.
No sé si tendré que llevarme a mi hija a Francia, a Inglaterra o a Pernambuco, pero les aseguro, delincuentes, que cuando quiera que otros adoctrinen a mi hija será con mis parámetros y principios morales y no con los suyos. Les guste o no. Y estarán, desde luego, mucho más cerca de la Formación del Espíritu Nacional, que tanto han denostado ustedes, que de las mil y una manera posibles de abrir, ponerse y usar un condón, que pretende el último payaso de nuestro particular circo-"Gobierno de España", el señor Blanco. Pepiño para la comunidad de actores de espectáculos circenses.
¡Insumisión!

domingo, 25 de enero de 2009

Idea de la Hispanidad

Me llamaron la atención dos cosas, mientras hojeaba libros en un comercio del ramo: que su título es, en estos días que corren, políticamente incorrecto y que la editorial que lo publica, nacida hace poco más de tres años, goza de cierto prestigio en mis preferencias personales, pues no en vano se me dió a conocer cuando tan sólo llevaba publicados cuatro libros y ya contaba entre sus obras con la también políticamente incorrecta "Defensa de la Hispanidad", de Ramiro de Maeztu, hoy totalmente agotada. Después vinieron otros textos sensacionales como "Embajador en el infierno", de Torcuato Luca de Tena, que narraba el épico calvario sufrido por el Divisionario Capitán Palacios, relacionado con el cual otro día podré contar una anécdota sorprendente; después Chesterton, Belloc, Guareschi... Menéndez Pelayo, Don Marcelino, con su inolvidable "Historia de los heterodoxos españoles", y muchos otros autores y textos dignos de ocupar un espacio privilegiado en cualquier biblioteca. Así pues, detenerme en Manuel García Morente con un título de la editorial llamado "Idea de la Hispanidad", era punto menos que inevitable.
Se trata de un opúsculo - realmente un conjunto de conferencias dictadas en un periplo, al final de sus días por tierras hispanas de Argentina y Uruguay - que recogen algunos de los elementos más importantes de su trasnformación ideológica y de su conversión de fe. Y es que Manuel García Morente, contemporáneo y condiscípulo de Ortega y Gasset, miembro activo de la Institución Libre de Enseñanza, librepensador e intelectual de enorme capacidad, hombre de reconocido prestigio y probablemente uno de los filósofos más importantes de la primera mitad del pasado siglo, al decir de autores como Millán Puelles o Julían Marías, empezó su carrera como un agnóstico convencido, rodeado de masones, socialistas y republicanos y acabo convertido al catolicisno, y profesando como sacerdote en la España de la inmediata postguerra.

Contemporáneo de Unamuno, Giner de los Ríos, Azaña, Juan Ramón Jiménez, Ramón y Cajal, Antonio Machado, Pérez de Ayala, Jiménez de Asua, Fernando de los Ríos, Severo Ochoa, Juan Negrín, Julián Besteiro, Sánchez Albornoz..., tenía todas la papeletas para acabar en una logia, como la inmensa mayoría de los mencionados, y con pensamientos más próximos al socialismo materialista histórico que al cristianismo militante e intelectual. Traductor y devoto, entre otros, de Carlyle, Nietzsche, Emerson, Guyau, Cassirer y sobre todo Immanuel Kant, Bergson, Husserl, Scheler y finalmente Krause a lo largo de su corta vida, pasó por todas las concepciones y explicaciones posibles acerca de la naturaleza del hombre, hasta recalar en el "tomismo" y en su definitiva conversión.

El libro tiene tres partes bien diferenciadas, cada una de ellas de un autor y con un contenido especialemente sabroso, pues en el primer tramo de la obra, el profesor Eudaldo Forment relata los antecedentes de todos cuantos, en época muy reciente, por cierto, se atrevieron a definir la hispanidad como algo más que algo relativo a lo hispano, que es lo que ha rezado el diccionario hasta hace muy poco tiempo, comenzando por Zacarías de Vizcarra y por el ya mencionado Maeztu y continuando por Jaume Balmes o Marcelino Menéndez Pelayo hasta llegar al propio Morente. Especialmente saludable, de esta parte del volumen, el denominado "Brindis del Retiro", del entonces jovencísimo Ménendez Pelayo, dedicado a la hispanidad, la tradición, la nación, el municipio, el antiliberalismo doctrinario y la fraternidad hispánica, en alusión a Portugal. No tiene desperdicio.

La segunda parte, puramente biográfica, se hace un poco más pesada de leer, pues D. José María Montiú se recrea en el minucioso análisis de todas y cada una de las influencias filosóficas que afectaron a la definitiva formación intelectual y moral de Morente, pero con todo, el recorrido por los persojanes de la época y las distintas adscripciones de cada uno de ellos, en torno a la Institución Libre de Enseñanaza, el krausismo y la masonería, no dejaran a nadie indiferente.

Y en última instancia el propio Morente y sus conferencias. Impresionante su definición del Estilo hispano y del Caballero Español o Caballero Cristiano. Sencillamente imprescindible.

lunes, 19 de enero de 2009

Todos los partidos políticos españoles representados en el Parlamento Europeo votan a favor del “Derecho al aborto”

En el periódico digital Minuto Digital se recoge hoy un barómetro, (que certifica además la estabilidad de los resultados, es decir que la respuesta no es puntual) elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en relación con la declaración de credo que hacen los españoles, a través de una encuesta. El 92 por ciento de los votantes del PP, el 78 por ciento de los del PSOE y la mitad de los de IU-Iniciativa Per Catalunya-Verds se declaran católicos, porcentaje que alcanza el 77 por ciento en el caso de los votantes de CIU.
Es cierto que una gran mayoría, especialemente cuanto más a la izquierda ideologíca se encuentran, se declaran eso que hemos dado en llamar "no practicantes" o, por lo menos - añado yo - poco practicantes. Sin embargo la no práctica no puede, al menos, cuestionar los principios, o no se declararían católicos. Sería otra cosa, pero no católicos. Si esto es así, ¿Alguien me puede decir en nombre de quién han votado los parlamentarios europeos españoles, con contadísimas y honrosísimas excepciones, a favor de la resolución que incluye el aborto entre los derechos fundamentales de la mujer? ¿Es que el vociferio y la política barata, orquestada, eso sí, mediante todo el aparato mediático son sufiecientes para hacer pasar picos palas y hazadones y.... otras cuestiones?
No se han declarado moralmente favorables a la vida, lo que de por sí cabe en un montón de conductas morales y credos distintos al catolicismo. Se han declarado específicamente católicos, lo que aparca definitivamente cualquier concesión al asesinato de nonatos. Pero nuestros políticos no piensan en ello. Eso no da votos. Lo que da votos son las conductas "tolerantes" y "progresistas" de los derechos de las mujeres.... a matar a sus hijos.
Pero si el hecho resulta escandaloso de por sí, resulta especialemnte vomitivo, repugnante y digno de dar cuenta en un tribunal ad-hoc, el hecho de que tan solo 7 de los diputados populares se hayan manifestado en contra de semejante canallada. Por no mencionar a los de CiU.
Reproduzco a continuación el artículo publicado por Manifiesto por la Vida en su propio blog, porque habla por sí solo y porque lleva implícito un ejercicio adicional de memoria: el de los nombres de los felones, incluido, nada más y nada menos que el de Alejo Vidal-Quadras. Necesario ejercicio de Memoria Histórica, desde luego.
"El pasado miércoles, el parlamento europeo votó una resolución sobre “los derechos fundamentales en la Unión Europea”, que incluye el derecho al aborto, bajo la habitual demoninación propicia a la ideología de género de “los derechos sexuales y reproductivos”.El texto recoge los principios que los parlamentarios de la UE pretenden que se obligar a cumplir en todos los países miembros. Estos son algunos fragmentos de la resolución:
  • 61. Subraya la necesidad de acrecentar la concienciación pública sobre el derecho a la salud genésica y sexual e insta a los Estados miembros a que velen por que las mujeres pueden disfrutar plenamente de sus derechos, establezcan una educación sexual adecuada e información y servicios de asesoramiento confidenciales, faciliten métodos anticonceptivos con el fin de prevenir todo embarazo no deseado y los abortos ilegales y en situación de riesgo.
  • 62. Destaca que se debe garantizar el acceso de las mujeres de las minorías étnicas a los fondos públicos, independientemente de su estatuto jurídico, con el fin de permitirles el acceso a unos servicios de salud seguros y culturalmente sensibles, en condiciones de igualdad, en particular, en materia de salud sexual y reproductiva.

De los 44 parlamentarios españoles, 37, incluídos la mayoría de los del Partido Popular, ese del que dice su jefe que es progresista defender la vida del no nacido, votaron a favor. Sólo 7 excepciones, 7 de los 18 parlamentarios del PP.

La lista de los parlamentarios:

Votaron SI:

PSOE: Inés Ayala Sender, María Badia i Cutchet, Enrique Barón Crespo, Josep Borrell Fontelles, Carlos Carnero González, Alejandro Cercas, Pilar del Castillo Vera, Bárbara Duhrkop, Juan Fraile Canton, Vicente M. Garcés Ramón, Iratxe García Pérez, Martí Grau i Segu, Miguel Ángel Martínez, Antonio Masip Hidalgo, Manuel Medina Ortega, Rosa Miguélez Ramos, Javier Moreno Sánchez, Francisca Pleguezuelos Aguilar, Teresa Riera Madurell, María Isabel Salinas García, Antolín Sánchez Presedo, María Sornosa Martínez

PP: Agustín Diaz de Mera García Consuegra, Fernando Fernández Martín, Carmen Fraga Estévez, José Manuel Garcia-Margallo y Marfil, Salvador Garriga Polledo, Iñigo Méndez de Vigo, Juan Andrés Naranjo Escobar, Salvador Domingo Sanz Palacio, Daniel Varela Suanzes-Carpegna, Alejo Vidal-Quadras

CDC: Ignasi Guardans Cambo

Los Verdes: David Hammerstein

E.A.: Mikel Irujo Amezaga,

IU: Willy Meyer Pleite,

PNV: José Ortuondo Larrea

Votaron NO:

PP: Pilar Ayuso, Cristina Gutiérrez-Cortines, Luis Herrero-Tejedor, Carlos J. Iturgaiz Angulo, Jaime Mayor Oreja, José Javier Pomes Ruiz , José I. Salafranca Sanchez-Neyra."

lunes, 12 de enero de 2009

No es tan sencillo

En los últimos 17 días se me agolpan en la cabeza un montón de sentimientos encontrados, respecto al escenario militar que se desarrolla en la franja de Gaza, con el ejército israelí segando vidas a diestro y siniestro y Hamás disparando misiles.

Y digo encontrados porque, a diferencia de los politicastros de bajo nivel intelectual, político y moral como Rodríguez Zapatero, al contrario de la pantomima protagonizada por los titiriteros de turno y asqueado por la presencia en el Ulster del asesino miserable De Juana Chaos, huido de la justicia española, en manifestaciones “por la paz”, yo me pregunto algo más de lo que ocurre en aquel golpeado territorio en el que, lo que trasciende, es la tragedia humana, especialmente de mujeres y sobre todo de niños, pero lo que se dirime alcanza algo mucho más profundo y duradero.

De un lado está Israel. Un estado inventado en la postguerra, ocupando un territorio que ya tenía dueño - llamado Palestina - y empeñado, por la fuerza de las armas, la dejación de funciones del mundo occidental y el apoyo incondicional de los yanquis, en ser reconocido a toda costa por el resto de la humanidad, aunque para ello haya que pasar por encima del cadáver de la mismísima Cleopatra, si se diera el caso. Y ello, acompañado de la destrucción sistemática de los palestinos de cualquier condición, tanto por los medios expuestos como por los derivados de incumplir, sistemáticamente, todos los acuerdos de suministros y ayudas necesarios para la supervivencia en lo que antes eran los territorios ocupados y ahora son auténticos presidios con más de un millón de presos pobres y desamparados. Tal es la franja. Tres años ya de presidio, ante la atenta mirada estúpida, cobarde, cómplice y bobalicona de los organismos internacionales.

Y sin embargo, de las dos culturas monoteístas que imperan en la zona, descontado el cristianismo a estos efectos, es la de Israel, el judaísmo, la que aparentemente es capaz de organizarse social y éticamente de una manera más occidental, menos salvaje y con visos de una mayor prosperidad y continuidad para su pueblo. Sí, ya sé que la violencia desmedida, ejercida sobre Gaza sería bastante para cuestionar esto pero soy, por mi natural condición, aficionado a juzgar el uso de la violencia como consecuencia de unos hechos o de unos planteamientos socio-político-morales y no por lo que la propia violencia encierra. Me niego a condenar la violencia, en sí misma, como elemento consustancial de maldad. Nada más lejos de Occidente.

En paralelo, no dejo de juzgar que los Palestinos, en la actualidad, son mayoritariamente musulmanes y que “llegaron” a Palestina – los musulmanes, digo, no los árabes – auto-inventándose 800 años después que los judíos y que sus reivindicaciones se confunden sistemáticamente: No se llama a la recuperación de la libertad de un pueblo, ni al derecho a tener un territorio propio y legítimo, no ocupado por otras potencias; no se llama siquiera a la destrucción del Estado de Israel, que sería lícito, desde el punto de vista árabe-palestino con independencia de quién tuviera la razón: se llama a la Yihad, a la Guerra Santa, a la destrucción del infiel en nombre de Alá. Se promete la salvación eterna por la inmolación y se enfrentan a todos los que no son fieles, es decir a judíos y cristianos. Se llama a la destrucción del judaísmo y de Israel, como estado, como cultura, como religión y como pueblo, y eso, se comparta o no, hace comprensible que los israelíes, judíos o no, no se dejen fácilmente.

Si se tratase de lo primero, de la recuperación de Palestina, la causa debería afectar a todos los palestinos con independencia de su credo. Se trataría de una causa árabe, sí, pero no musulmana. Y sin embargo la historia dice lo contrario. El único caso de cristianos involucrados en este conflicto se da con las Falanges Libanesas, precisamente alineadas contra la OLP y contra la hegemonía musulmana, y responsable directa de algunas de las respuestas armadas más sonoras de la historia de la zona, en alianza con Israel, tras el asesinato de su líder y presidente. Hasta los jordanos y los egipcios, también enfrentados con Israel por causas hegemónicas similares se han guardado muy mucho de proteger - al menos abiertamente - la causa musulmana, que no la árabe, de los palestinos actuales.

Si se tratara de la causa de las milicias saharauis frente a Marruecos, frente a su hegemonía y frente a su ocupación, se entenderían todas las acciones y todos los escenarios y no sería yo quien dudase de que un pueblo sometido y en armas – un verdadero ejército – luchase por todos los medios por su libertad, su independencia y su soberanía, al margen de las consideraciones occidentales que estos hechos recibieran.

Pero en Palestina no es esto. Sólo los musulmanes actúan y lo hacen, insisto, desde el “yihadismo”, hasta el punto de que la extinta OLP y sus derivadas (Al-fatha, Hamás en la franja y, en el sur del Líbano, Hizbolá con el apoyo incondicional y el armamento del régimen iraní de Ahmadineyad) andan también entre ellos a tiro limpio, precisamente por la causa del Islam y de los imperativos de éste.

Ello, sin olvidar que los aliados naturales de éstos son, históricamente, la Unión Soviética y en la actualidad, personajes de la talla moral y política de Hugo Chávez, presidente de Venezuela.
Sin embargo, del otro lado está el poder omnímodo del sionista estado de Israel y su extraña alianza con la protestante USA. Tampoco él parece que tenga la menor intención de permitir la coexistencia, por mucho que, como cultura inteligente que es, se presente ante el mundo como pacifista perseguido por el terrorismo internacional.

Sistemáticamente y por no remontarnos más atrás, durante estos tres años e incluso durante el simulacro de alto el fuego que se estableció en 2008, recientemente terminado, Israel ha violado todas las normas relativas al abastecimiento y la ayuda humanitaria. Se fijaron cuotas diarias, pero se incumplieron cada día. Se han cerrado los hospitales, los muchachos mueren de hambre y de enfermedad y no queda esperanza alguna de supervivencia. Ni vacunas llegan ya. Influyentes líderes israelíes han declarado impúdicamente: “devolveremos Gaza 20 años atrás”.

Y todo con la excusa de la amenaza denominada “terrorista”, que tan buen caldo de cultivo saben que produce en Europa y EE.UU., harta ya de las organizaciones asesinas de distinto pelo y de tan salvajes y crueles acciones criminales. Tengo serias dudas de que se pueda considerar terrorismo lo que hacen los palestinos abocados a la desesperanza de la franja de Gaza, y desde luego rechazo cualquier analogía con ETA y su barbarie, pero supongamos que es cierto, y que para unos es un terrorismo a la Irlandesa (nacionalista real frente a la ocupación inglesa y no como la rata miserable de De Juana, que es un simple asesino sin convicción, ideal ni lógica ninguna) y para otros un terrorismo a la Al-Qaeda (musulmán, yihadista y mucho más probable, en todo caso). Bien, pues si es así, lo que es de todo punto rechazable e indecente, es la respuesta armada contra todo un pueblo, contra toda una nación, contras las piedras y palos de los desesperados, en pos de librarse de una amenaza terrorista. Piedras y palos, sí, los que manejan los que se defienden de la invasión armada, por mucho que Hamás se oculte, se esconda o incluso exija el tributo de sangre de su pueblo, con interés político, mediante la utilización sibilina de los misiles que Irán le facilita.

Si es terrorismo, es terrorismo, y las sociedades occidentales y civilizadas tienen la obligación de combatir el terrorismo protegiendo a los débiles, a los que no son terroristas o a los que, mezclados con ellos, sufren de ambos lados, el del “Estado de Derecho” y el del Terror.

¿A alguien se le ha pasado por la cabeza bombardear Vizcaya o Guipúzcoa, sólo porque allí se oculten y vivan tranquilamente la mayoría de los asesinos de ETA y sus cómplices, incluso con el apoyo moral – y más que moral - de buena parte de la población falsamente autodenominada “nacionalista moderada”? Si la respuesta es sí, no tengo nada que decir, pero entonces en España estamos tardando. La analogía no sirve para las causas, insisto, pero sí para los métodos. Si la respuesta es no, como parece más probable, entonces no cabe hablar de autodefensa mientras se asesina impunemente a más de 800 palestinos de los cuales 300, si son combatientes, merecen todo mi respeto y jamás podré considerarlos terroristas y si no lo son, ¿quién es entonces el asesino y el terrorista? Me refiero, por supuesto, a las mujeres y a los niños.

Ni escudos humanos ni gaitas. Sólo niños muertos, abocados a la lucha o al hambre y la enfermedad. No es fácil posicionarse, no. Siento como enemigo claro de toda la civilización occidental al islamismo siempre militante. Siento cómo me golpea la conciencia, cada muchacho abatido a cañonazos por el poderoso e inmisericorde Israel. Pero no es tan sencillo.

De lo que no me cabe la menor duda es de que esas instituciones que el mundo occidental supuestamente se ha dado a sí mismo son una lacra y una basura, si no son capaces de orquestar una respuesta inmediata, incluso militar y armada, para detener la masacre de unos y los atentados de Hamás. Le guste o no le guste a Estados Unidos. Y lo demás es demagogia y falta de vergüenza.

jueves, 8 de enero de 2009

Empleo e inmigración

Feliz año. Ya estoy aquí. Hemos pasado las fiestas como buenamente hemos podido y, sin grandes alardes – dicen que los españoles hemos subido cuatro puntos (el doble) nuestro índice de ahorro en los dos últimos meses – hemos cumplido con las únicas majestades a las que conservo el tratamiento e incluso – todo sea por los niños – con una pequeña dosis de impostura. Si, ya saben el señor gordo vestido de Coca Cola que suplantó al bueno de San Nicolás. Y es que pintan bastos; bastos muy gordos que el gobierno no sabe ya como evitar y la oposición utiliza torticeramente, no porque crea que es una ventaja política – que ya las encuestas han demostrado que no – sino porque no tienen ni pajolera idea de cómo remediar ni en sus taifas ni, en el supuesto de que cupiera semejante dislate, en un hipotético gobierno popular. ¡Dios nos libre de esta clase política!

Hoy me refiero al anuncio oficial de cifras de desempleo publicadas esta misma mañana, con el consiguiente escalofrío, muy, muy frío, que ha recorrido mi cuerpo y el de toda la nación decente, quiero suponer. Pero lo haré desde una perspectiva que, ya anticipo, me supondrá reproches, incomprensiones y una buena tanda de insultos que, si son gratuitos, no publicaré, pero que seguro se producirán de igual modo.


El pasado 24 de noviembre, tan sólo hace mes y medio corto, una nada sospechosa firma internacional de recursos humanos, líder en su sector – ADECCO – publicaba un informe en conjunto con mi escuela de negocios (IESE) denominado Indicador Laboral de Comunidades autónomas –ILCA- relativo al tercer trimestre del pasado año y a las previsiones del primer trimestre del actual. Anticipo que lo que se dice en ese informe ya ha quedado rebasado hoy, con creces, con la sola publicación de los datos oficiales de un mes más tarde.

En dicho informe, y a modo de resumen ejecutivo, pues tiene doce páginas, se pueden leer algunas sentencias de las que entresaco aquellas a las que me quiero referir especialmente:
  • “En los últimos 12 meses se pedieron 164.300 puestos de trabajo (es decir, hubo más despidos y jubilaciones que contrataciones); sin embargo, la destrucción de empleo se concentra en dos tipos de ocupaciones, trabajadores cualificados de manufacturas, construcción y minería, y trabajadores no cualificados, por lo que, al menos por ahora, la crisis no está golpeando de manera generalizada.
  • El saldo negativo entre contrataciones y despidos (destrucción de empleo) está afectando a los españoles y no a los inmigrantes. Ahora hay 297.600 españoles menos con empleo que hace un año, mientras que hay 133.300 ciudadanos extranjeros ocupados más. Aún así, 1 de 4 parados en nuestro país es inmigrante y el número de parados extranjeros crece más que el de los españoles (un 63,5% interanual frente a un 39,7%).
  • Hay tres ocupaciones en donde ha retrocedido el empleo de españoles al mismo tiempo que se ha incrementado el de los inmigrantes. En particular, en la de Operadores y montadores se contaron 31.800 españoles despedidos (caída de un 1,9%) que han sido más que reemplazados por la contratación de 38.400 inmigrantes (un 21,2% más).
  • Los trabajadores no cualificados muestran la menor participación de españoles, con un 65,1% del total (Casi un punto porcentual menos que hace un año y 3,8 puntos porcentuales por debajo que en el tercer trimestre de 2006). Es decir que 1 de cada 3 personas que desarrolla una tarea no cualificada en nuestro país es inmigrante.
  • También hay ocupaciones en las que tanto españoles como extranjeros se han incorporado al empleo, como Directivos, donde han sido contratados 23.500 españoles (un 1,7% más) y 7.300 inmigrantes (Una subida de un 6’1%) y Técnicos y profesionales, con una ganancia de 59.200 puestos para los españoles (un 2,5% más) y de 12.700 para los extranjeros (un aumento de un 11,4%).
  • Lo mismo ocurrió con las tareas de Servicios de Restauración, Personales, de Protección y de Comercio, con el matiz de que la mayoría de los nuevos empleos fue para inmigrantes: por cada 10 españoles han sido contratados 11 extranjeros: las cifras concretas son de 60.000 españoles que se han sumado a la actividad (un 2,3% más), frente a 67.100 inmigrantes que han hecho lo mismo (un ascenso de un 10,6%)
  • La tasa de desempleo continuará ascendiendo rápidamente. Se prevé un 13,1% para el primer trimestre de 2009 y el número de parados volverá a superar los 3 millones, alcanzando 3.027.000 personas, con lo que será el contingente más numeroso desde medidos de 1998”

Me paro aquí, aunque otros indicadores merecerían un análisis pormenorizado, por dos razones: porque, como hoy hemos sabido, las cifras ya han superado sobradamente el listón proyectado, alcanzando los casi 3,2 millones de parados, pero no en marzo próximo sino en diciembre pasado, y porque para aquello que quiero analizar es suficiente con este resumen, y algún dato más que extraeré del propio informe.

Y aquí es donde todos se van a volver locos gritándome: Pues bien – aclaro – Xenofobia es una patología propia de quien odia al extranjero por su mera condición de tal. Racismo es la persecución o la intolerancia frente a factores humanos dependientes del lugar de origen, de la raza, el color, y por extensión, de la cultura, la lengua, el credo y ocasionalmente el género, que no el sexo; Lo que yo trato aquí y mi punto de vista sobre ello, no es sino el análisis, más o menos riguroso, pero sobre datos objetivos y estudios de terceros, sobre el efecto de la inmigración legal, sobre el empleo y el salario en España y de los españoles. Y también sobre el caótico sistema de prestaciones sociales. Y matizo: legal, porque este estudio no analiza más que empleos y demandas de tal, y por tanto son sólo los legales los contabilizados. ¡No quiero pensar tener que sumar a esto los ilegalmente ingresados en España!

Es decir, este artículo vuelve sobre un asunto que denominé en el pasado nueva esclavitud, y que, como veremos no sólo afecta a los inmigrantes tratados y engañados como tales, sino a los españoles que ven cómo desaparece el famoso Estado del Bienestar – hoy lo ha dicho abiertamente Blair, respecto de toda Europa – para empezar a competir por las migajas que vayan quedando.

¿Por qué?. Porque el sistema capitalista occidental, trata de competir con el sistema capitalista oriental (los chinos, para que no queden dudas) en la implantación de fábricas y modelos de producción de esclavos de todos los colores, con jornadas bestiales, salarios de indigencia y esfuerzos sobrehumanos, a ser posible sin tener que acudir a tan lejano e incómo país, es decir, aquí mismo.

Porque la Europa a la que pertenecemos se lucra – y con ella los que no hacemos suficiente por combatir el modelo, y hasta participamos de él – de ese sistema que han denominado “productividad” y que el informe al que eludo menciona en los siguientes términos: “la destrucción de empleo se debe al reajuste automático de los desequilibrios acumulados durante años: así, mediante la eliminación de puestos de trabajo, la productividad laboral ha registrado el mayor aumento desde 1995, de un 1,3% interanual”.

¡Toma castaña!. ¿Creían ustedes que el informe era una queja destemplada? ¡No señor! Es una mera constatación de hechos de los que no sólo no se queja, sino que lo explica, en términos de destrucción de empleo, como quien afirma haber cogido un pellizco en el gordo de Navidad.

Pero aún se desprenden más cosas del informe. Sí, ahora volverán a arremeter contra mí los incultos, los ignorantes y los que no quieren ver la realidad: Los inmigrantes sí han supuesto pérdida de empleos españoles, competencia desleal en términos de esclavitud salarial moderna y deterioro del sistema de prestaciones sociales. No es una fanfarronada ni un ataque de racismo xenófobo. Es una realidad que aumentará ferozmente, porque ¿saben cómo es posible que simultáneamente al aumento de ocupación extranjera, frente al aumento de desocupación española, aún sigan aumentando los parados extranjeros a ritmos escalofriantes, mayores que los de los españoles y ocupen proporciones del 25% del total?

Si no lo han deducido mis sufridos lectores de este larguísimo pero necesario artículo , se lo cuenta el propio informe en su interior: Lo que explica esta aparente contradicción es el fuerte aumento que continúa experimentando la cantidad de extranjeros que inician la búsqueda de empleo. En otros términos, en los últimos doce meses comenzaron a buscar un empleo 387.900 extranjeros (+11,3%) de los cuales 133.300 consiguieron uno (es decir, un tercio del total)(...). En el caso de los españoles, el incremento de la población activa fue moderado con 254.700 personas (+1,3%). Sin embargo ninguno de ellos consiguió empleo. Por lo tanto, todos engrosaron el contingente de parados, conjuntamente con los españoles que perdieron su empleo”.

A ello habría que añadir dos cosas más: que la disminución de población, propiciada por un deterioro salvaje de nuestra cultura occidental alimenta la sustitución por inmigrantes extranjeros en muchos sectores, y que el aumento de parados de origen extranjero, que se han ganado su derecho al paro y que ahora lo reclaman, no estaba ni previsto ni soportado por régimen social alguno, y es que, como cualquier persona con dos dedos de frente sabe, lo que paga cada uno de nosotros en la actualidad, sirve para pagar las prestaciones sociales de las generaciones que se marchan por arriba, fundamentalmente jubiladas. Las prestaciones que cobramos hoy, son las que pagaron nuestros mayores en sus épocas productivas y si todo ello se quiebra por desajustes temporales sin continuidad (véase el programa de regreso voluntario pagado con dichas prestaciones) nos estamos comiendo hoy, lo generado hoy. ¿Quién pagará nuestras pensiones y, Dios no lo quiera, nuestro paro de dentro de cinco años? Lo respondió el ministro de Trabajo hace algunos meses sin que nadie le preguntara: Nadie. La Caja tiene los días contados.

Esto, amigos, no es ni racismo ni xenofobia; es la constatación de que una panda de animales nos gobierna a impulsos electoralistas, sin medir las consecuencias de sus actos ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Es la constatación de un fracaso de modelo -el capitalista- tanto en sus versiones occidentales –liberal- como orientales – marxista/comunista – y es la explicación de por qué un gobierno nefasto mantiene la distancia, a pesar de todo, con una oposición todavía peor.

Quiero aclarar, y ahora será la otra parroquia la que me apuñale, que considero correcta la incorporación controlada de cierto contingente extranjero; que considero válidos para ello a aquellos pueblos que forman parte de nuestro mundo y nuestra cultura hispánica y que es bueno además atraer talento, como ocurre, por ejemplo, con las tecnologías de la información, donde históricamente hace falta importar ese talento para cubrir toda la demanda. La diferencia es que ello no es a costa de perjudicar a los españoles, que simplemente no los hay para cubrir toda la demanda, y mucho menos, a costa de hacer "trata de humanos”, es decir, de aprovechar las condiciones de supervivencia que muchos extranjeros necesitan, para aumentar la productividad y disminuir el coste explotando a los inmigrantes y, como consecuencia, dejando a los españoles sin empleo o aceptándolos a precios de miseria. Los inmigrantes del sector aludido aportan talento a tanto o más precio que los españoles, cuando los hay. Esa sí es una inmigración razonable. Seguro que hay desajustes económicos y de productividad que corregir. Seguro que hay empleos no cualificados que los españoles preferirán no hacer por definición, pero no nos engañemos, y sobre todo, no nos engañen: la inmensa mayoría obedece al concepto de la nueva esclavitud. Y lo demás es demagogia. No, lo demás es mentira. Simplemente.