jueves, 31 de marzo de 2011

lunes, 28 de marzo de 2011

No a la Guerra (la señora de don Alfonso)

Libertad Pedro Varela


Un programa más y - no lo van a creer nuestros video oyentes - a pesar de nuestra insistencia, de nuestras pruebas evidentes, y del esfuerzo de sus defensores, Pedro Varela sigue en prisión. Por genocida, ya saben. Es la clasificación penitenciaria que le han otorgado. Por simplificar. Así que nosotros seguimos exigiendo su libertad, hasta el hartazgo. Como cooperadores necesarios de genocidio, supongo. Eso sí, que no se le olvide a nadie que el genocidio de Pedro Varela consiste en publicar, editar, prologar y vender libros. Y nuestra cooperación necesaria, en reivindicar su libertad. Lo dicho, Pedro, seguimos exigiendo tu libertad inmediata.

Editorial al programa nº 57


Pero si de titular la semana se trata hoy, como suele ocurrir con los editoriales, sin duda el motivo no puede ser otro que el del conflicto del Líbano. Bueno, quien dice conflicto, dice, intervención, misión, acción, actividad, acampada, excursión, sobrevuelo, predisposición, o cualquier otro eufemismo para evitar decir la palabra clave: Guerra.

¿Qué se creían, que era la guerra lo que preocupaba a los progres de Zapatero, el viajero ferroviario y sus corifeos? ¡Quiá! ¿Los derechos humanos de los Iraquíes y sus libertades?, ¡nada hombre! Pensaron a lo mejor, que se trataba de la soberanía iraquí... pues tampoco; Bien; pudo ser también que sus desvelos vinieran por los riesgos corridos gratuitamente por nuestros nacionales sobre el terreno... Pues no acertamos; quizá sobre el resto de los nacionales, en nuestra propia casa... No. O quizá la opinión de los ciudadanos... Tampoco.

Porque si así fuera, ni estaríamos en plena “misión”, con barcos, aviones, submarinos y tropas, ni habríamos obviado el exterminio kurdo, ni estaríamos hoy haciéndonos los locos con los “aliados” saudíes – cuna de las libertades – ni habríamos permitido las matanzas de Tianamén, ni seguirían en el perpetuo poder los hermanos Castro. Tampoco estaríamos hoy invadiendo territorio soberano, aéreo o terrestre, libio - tan soberano como el iraquí por lo menos – ni estaríamos enviando al territorio 500 soldados como antes los habíamos mandado a Afganistán para pagar nuestra deuda de “mequetrefe” con el amigo americano.

Desde luego, si hubiera sido evaluando los riesgos que corremos hoy en las costas mediterráneas, incluidas las españolas, o los derivados de volver a viajar en tren - si hemos de creer su propia doctrina - tampoco habríamos sido tan entusiastas de nuestra “intervención”.

Y si de seguir la opinión mayoritaria de los españoles fuese, no tienen más que leer los periódicos para ver que los ciudadanos anónimos – los anónimos, no los del sindicato subvencionado de la ceja – seguimos tan en contra de la guerra como lo estuvimos entonces. Los de verdad, los que no hablábamos de ello por razones torticeras sino por convicción personal y política.

En el Partido Popular tampoco andan a la zaga. Han entrado como polluelos de los que señalan con frecuencia los jugadores de mus, detrás del Ejecutivo, con la cabeza alta y la expresión del “ya te lo dije” o “ahí te quería yo ver”. Y en verdad era fácil esperar, habida cuenta de que a este gobierno le das media hora y dice una cosa y su contrario tan ricamente y sin sonrojo, pero con la misma vehemencia, la primera vez y la siguiente. Lo mismo da que sea la OTAN de antaño o la guerra de hoy, los recortes a la protección social, las reformas laborales, las rebajas a los funcionarios, las edades de jubilación... es lo mismo, vale todo.

Pero a pesar de ello el PP se retrata también; porque de aquella guerra, la razón, además de poner los pies sobre la mesa junto a los de Bush, era la evidente, incontrovertible y absolutamente probada posesión de armas de destrucción masiva. No las hubo, y quizá a todos les engañaron, pero es que esta vez no las hay, de antemano, y ahí estamos, de paladín selectivo, no porque nos importe una higa, sino por acreditar el pasado.

De verdadero asco, es nuestra clase política. La única razón es ponerse a las órdenes de otro, ya sea Obama o Bush, el inglés o el francés, para salir en la foto y pretender ser alguien en el mundo. Eso, y el petróleo, claro, pequeño asunto sin importancia que, ¡oh, casualidad!, se da en los dos territorios.

No tienen vergüenza, señores políticos de toda clase y condición. No tienen vergüenza ni respeto alguno por su pueblo; mucho menos por el libio, el iraquí o el de los oprimidos de medio mundo. Me los imagino dando instrucciones a ver si podemos recuperar parte de los dos mil millones de euros en armamento que les hemos vendido en pocos años. A ver si podemos evitar que nos maten soldados con armamento español; a ver si está todavía en buen estado y se lo vendemos a otro sátrapa maduro para ser derrocado... siempre que tenga petróleo.

Y no tienen vergüenza sus “hooligans” subvencionados; He llegado a la conclusión de que a la única guerra que le tomaron ustedes manía debió ser a la señora de don Alfonso, pobrecita ella – que les habría hecho - que ni petróleo, ni posibles, ni “ná” de “ná”. Otra cosa es sencillamente incompatible con la mínima dosis de coherencia intelectual y moral.

Acomódense y escúchennos.


lunes, 21 de marzo de 2011

Editorial y programa nº 56: El jefe de los torturadores en el país de las libertades o "Desde Persia con amor..."

¡LIBERTAD PEDRO VARELA!




Ha dicho Ana Pastor, de la primera cadena de Televisión Española, que “en España a nadie se encarcela por escribir un libro”. Se lo ha dicho con bastante descaro, por cierto, y bastante provocación, nada menos que al presidente iraní, Ahmadineyad, durante una entrevista realizada por la periodista en exclusiva, mientras le espetaba que en su país se persiguen las libertades y se encarcela a los disidentes, al contrario de lo que ocurre en España.

En este país nuestro, democrático y de libertades, por lo tanto, no se persigue a nadie por razón de ideología política o por el derecho a la libre expresión. Incluso, una sentencia de Estrasburgo, acaba de consagrar el derecho de que cualquiera se refiera al monarca español como el “Jefe de los torturadores”. Así pues - cuente con ello su majestad - que al ya inicial título que la constitución le otorga de irresponsable y del que ya hemos hablado en otra ocasión, añadiremos el muy lucrativo de “Jefe de los torturadores”. En todo caso, nos servirá para financiarnos con 27.000 euros por vez.

Pero no se engañen nuestros oyentes, ni los de RTVE. No se engañe, Ana Pastor. En España se encarcela a los libreros, como en Irán o en Cuba; se persigue a los editores, se castiga a los escritores y desde hoy, se destruyen sus libros por orden legal.

El presidente iraní le dio a usted una lección, señora Pastor. Le mostró algunas de sus vergüenzas – de las vergüenzas españolas - la puso a usted y a toda España ante la tesis de reconocer que el gobierno socialista fue el responsable de la tortura de los GAL; que en España se persigue a los libreros, que se encarcela a los opositores, que se destruyen los libros y que tenemos dificultades para encontrar en ojo propio, las vigas que tan fácilmente encontramos cuando aún son pajas, en el ojo ajeno.

Pero fue todavía mucho más incisivo con nuestro régimen de libertades, porque puso el dedo en la llaga del mismísimo sistema. Afirmó que en España somos prisioneros de los partidos políticos, que vivimos bajo su tiranía; pidió una lista de partidos que puedan actuar libremente, ya no en España, sino en toda Europa, y usted se quedó callada, como se queda callada toda España, cuando le preguntan, porque tiene razón.

De hecho, cuando le preguntan, España responde con claridad. Y no sólo en las elecciones a las que cada vez acude menos gente. El Eurobarómetro semestral, que recoge 27.000 opiniones sobre distintos aspectos de la realidad europea, ha arrojado datos que dejan en pañales ya no a Ana Pastor, sino al propio presidente iraní - si se descuida - por quedarse corto:

Dicen los españoles, resumidamente, que el 89 % desconfían de los partidos, igual que el 85% de los europeos; que el 78% desconfían del Parlamento, junto al 69% del resto de los europeos y que el 70% desconfía de los sindicatos horizontales, junto al 62% de los europeos restantes.

No les hablo de la confianza en la justicia y en el resto de las instituciones porque les entraría a ustedes pavor; de la capacidad de gestión, de la confianza en el gobierno y en la oposición, de la capacidad de recuperación económica en manos del ejecutivo, porque terminarían ustedes emigrando a EE.UU... en cuyas instituciones sí confían..... los españoles. Me viene a la cabeza la frase épica del presidente del Congreso, Trillo, ante aquellos indiscretos micrófonos.

Ahmadineyad no es santo de mi devoción, ni me cuenta, desde luego entre sus defensores. Pero una vez más, la verdad es la verdad, la diga Agamenón o “su portero”, como diría una víctima del modelo cultural español o un actor de reparto de Torrente 4, digno representante de Torrente en el país de los ciegos.

Es un tirano, y un peligro, pero Ana Pastor, España y la democracia liberal no tienen derecho a calificar de libertad o de tiranía nada ni a nadie, mientras no seamos capaces de proponer un sistema y un régimen de libertades donde Pedro Varela y los demás podamos discrepar sin ser encarcelados, donde los ciudadanos podamos formar parte de las instituciones libremente, sin engaños, sin listas de partido, sin paridades ni paridas, sin firmas previas y públicas que violan todo principio de libertad de voto y de ocultación de intención y donde la inquisición ha sido sustituida por el Tribunal de Orden Público al estilo liberal o donde la tiranía se pone el traje de las libertades y los demás aplaudimos entre el tintineo de nuestros grilletes.

“Esperamos que el pueblo español pueda expresar libremente sus opiniones”, se despidió el presidente iraní de las cámaras de RTVE. Nosotros también, pero no sólo el canalla de Otegui mientras se descaraja de nosotros; Nosotros también, aunque no les gusten los libros que escribimos, que vendemos o que editamos. Aunque no les gusten las cosas que decimos y que les invitamos a seguir.

Por último, no puedo terminar si no es con el recuerdo, la admiración, la solidaridad y el respeto - como no podía ser de otro modo - hacia el heroico pueblo japonés, tan enorme en sus desgracias y en sus virtudes. Un fuerte abrazo, Japón. Acomódense y escúchennos.
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martes, 15 de marzo de 2011

"El Partido Comunista y la defensa de Madrid" en DVD*

Realizado por el Instituto de Estudios Históricos de la Fundación CEU-San Pablo

La masacre de Paracuellos del Jarama y las implicaciones del Partido Comunista. Un relato gráfico de uno de los episodios más dramáticos de la Guerra Civil española
En el Madrid republicano - y rojo - y tras el comienzo de la guerra se desató una represión feroz por parte de las autoridades del Frente Popular, cuyo objetivo fue el exterminio de un amplio sector de la población. Católicos, personas identificadas con partidos de derechas, líderes políticos, religiosos, intelectuales, falangistas. Las milicias organizadas por comunistas, socialistas y anarquistas crearon las temidas checas, "cárceles del pueblo" en las que se detuvo, torturó y asesinó sistemáticamente durante los tres años que duró la guerra a miles de personas.

En noviembre de 1936 el gobierno Frente populista huye a Valencia y se hace cargo de Madrid una Junta de Defensa presidida por el general Miaja y cuyo consejero de Orden Público es el comunista Santiago Carrillo. Dan entonces comienzo las grandes sacas y son asesinados brutalmente miles de presos en las localidades madrileñas de Aravaca**, Torrejón de Ardoz y Paracuellos del Jarama.
En esta última localidad, en Paracuellos del Jarama, el gobierno del Frente Popular cometió el mayor genocidio organizado de toda la historia de España.

* Disponible en el bazar falangista:  http://bazarfalangista.es
** El bisabuelo del autor de este blog fue asesinado en noviembre del 36 en esta localidad, tras ser sacado de su casa en pijama para no volver más del "paseo".


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lunes, 14 de marzo de 2011

De la discrepancia, la investigación, la verdad y la prisión

LIBERTAD PEDRO VARELA



Continúa la situación de prisión de Pedro Varela, a quien parece que, de momento, no le han impedido escribir desde su mazmorra sus famosas cartas y, por lo tanto, continúa nuestro compromiso con su causa. Con la de la libertad de expresión, la de pensamiento, la de la libre expresión de ideas, la de difusión de las mismas. Con la de discrepar, discutir, investigar y cuestionar; con la Libertad, en definitiva, en mayúsculas. Desde la distancia ideológica que alguna vez ya hemos señalado – profunda a veces – pero desde el convencimiento de que nadie puede decidir por nosotros aquello que queremos publicar y pensar, aquello de lo que desconfiamos, y queremos investigar, aquello de lo que queremos tener nuestra propia opinión exigimos pues, nuevamente, la libertad inmediata de Pedro Varela y el archivo de las causas seguidas contra Oscar, Carlos, Ramón y Juan Antonio.

EDITORIAL AL PROGRAMA nº 55

Y precisamente en virtud de este derecho, y el del respeto debido a las víctimas, a su memoria, a su dignidad y a la Justicia que para todos esperamos es por lo que aprovechamos esta fecha - la del aniversario de los criminales atentados del 11 de marzo de 2004 – para exigir también, con la mayoría de las víctimas, la verdad sobre aquel atentado.

Sobre la mayoría de las víctimas, porque una de ellas - Pilar Manjón - tristemente se da por satisfecha con lo que sabe, o dice saber, hasta el momento, con la condena al culpable, en singlar, y con el cierre en falso del sumario más falso de la historia del terrorismo. Es una víctima, y para ella todo nuestro reconocimiento en su condición de tal y todo nuestro respeto para su dolor y para sus intenciones.

Pero si decíamos en ocasiones pasadas que nacer hijo de reyes no le convierte a uno en un buen rey – mucho menos en un buen gobernante, perdón, reinante – si sabemos que haber sido antifranquista no le convierte a uno ni en luchador por la libertad, ni en demócrata ni en nada parecido - han dicho recientemente Moa o Leguina, por ejemplo – difícilmente ser víctima o familiar de víctima, convierte a nadie en buena persona per se, ni dota de sabiduría el luctuoso hecho.

Algunos, por tanto, nos permitimos dudar y cuestionar – otra vez dudar y cuestionar; quizá nos cueste también la cárcel – la verdad oficial, y entender mejor a Gabriel Moris que a Pilar Manjón. Algunos creemos que el duelo correcto termina con la verdad absoluta y que ello requiere investigación, interés y paz para los muertos. ¿No es esa la base, el supuesto fundamento jurídico de la sectaria “Ley de Memoria Histórica”.?

¿No es razonable, ahora que se pretenden abrir tumbas y osarios – de un lado, me refiero - que se quiere dignificar a los muertos de nuestra contienda con una pala y una excavadora, que hay jueces que pretender enjuiciar a Dios como autor material y a Noé como responsable subsidiario del Diluvio Universal, poder, simplemente investigar hasta el final, quienes y por qué nos causaron tanto daño, qué motivaciones políticas había tras ello y quiénes lo permitieron por acción u omisión?

Como víctima “plata” – 25 años de experiencia ya en olvidos, injurias, defecciones, traiciones y mentiras institucionales – comprendo perfectamente que hoy hubiera que volcarse con las víctimas - incluida la víctima no-nata, para la que el abogado De Pablos consiguió su reconocimiento – para no caer en el doble castigo al que las de ETA y otros asesinos marxistas fueron – son – sometidos aún hoy en muchos casos: el del olvido.

Pero como víctima colectiva, es decir como víctima antes, durante y después de serlo también víctima individual y directa, entiendo mucho mejor la lucha y reivindicación - mes a mes, cada día 11, en Alcalá de Henares – de quien exige, todo el tiempo, no sólo el reconocimiento social sino la verdad, la dignidad, la memoria y la justicia.

Pero siguiendo con la memoria histérica, un buen amigo de esta casa y de nuestro programa, me refería el otro día un reportaje de Antena 3 sobre la portada del diario “Ya” del 7 de abril de 1974, hace ya treinta y siete años. En ella se recogían, en ejercicio de intercambio estilo “Regreso al futuro”, los titulares principales de aquella jornada que, no lo creerán, eran los siguientes: “Noticias confusas sobre un posible relevo del Coronel Gadafi”; Después seguía “Mañana entran en vigor los límites de velocidad para automóviles” por cierto, 130 en autopista y 110 en autovías; otros dos artículos se referían a la concienciación ciudadana sobre el ahorro de energía (“si usted puedo pagarla, España no puede”) y a la grave preocupación sobre la crisis: “Problemas en la economía española”; El Padre Loring decía ya entonces: “La riqueza hoy en el mundo está muy mal repartida” y el deporte y eurovisión no distaban mucho de lo que sucederá este fin de semana. Curioso, en aquella ocasión, ganaba Abba con su famosa canción “Waterloo”, cuyas primeras estrofas decían “el libro de historia en el estante, siempre está repitiéndose”.

Y se repite, ya lo creo que se repite. Si el pasado mes de noviembre en la Universidad de Barcelona podíamos leer frases de esta categoría intelectual: “los cristianos son como ratas, apunta bien”, durante las movilizaciones anticlericales que “jóvenes radicales progresistas” – nada de ultras en esta ocasión, aunque no habrá faltado quien los tilde de fascistas - llevaban a cabo, ayer conocíamos que setenta “demócratas” de la misma filiación – pero esta vez además homosexuales- invadían, en esta ocasión, la capilla del campus de Somosaguas de la Complutense de Madrid.

Si no fuera por internet, y por las fechas, hubiera creído que era un nuevo “Deja vue” como el del diario YA, en relación con la habitual persecución obsesiva del catolicismo, por parte de la “progresía”.

No conviene equivocarse; La memoria histórica y todo el proceso de destrucción social de Zapatero y sus huestes son un plan perfectamente concebido, que nos retrotraerá en mucho, a la década de los treinta del siglo pasado. Por eso conviene prepararse y dotarse de los medios necesarios para afrontar el proceso. De todos los medios. Y el intelectual no será el menor de ellos. Es en el intelectual donde nos cubrimos de argumentos. Es fuera de él, donde nos cubrimos de razones. Y las dos nos harán falta.

Así pues, con este joven viejo falangista, Salvador Ceprián, procesaremos hoy a José Antonio, que falta nos hará, para cargarnos de argumentos y de razones. De ambas. Acomódense y escúchennos


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Ediciones solidarias inicia su andadura

"Recordar para no olvidar" de Magda Jedrzejczak y "La leyenda de un nómada" de Alex Mero, son los dos primeros libros que inauguran una inicitiva solidaria de las que merecen la pena: La editorial Ediciones Solidarias, que cuenta con versiones tradicionales en papel y versiones electrónicas desde 1 €, y cuyos beneficios se destinan a la red de micro ONG's agrupadas en torno a la iniciativa Wiki Happiness, que lidera mi buen amigo José Luis Montes Usátegui, autor, a su vez, de "El hombre que tuvo la fortuna de fracasar" y de cuyo relato ya dimos cuenta en estas páginas cuando se editó por primera vez.

Recordar para no olvidar

En apenas, 23 pequeñas páginas grapadas en blanco y negro, Magda relata sus vivencias y pensamientos en torno a la enfermedad de su pequeño Jan: el cáncer.

La Autora no se beneficia económicamente con la venta de este libro, donando el 100% de sus ingresos a la casa de acogida para las familias con niños enfermos de cáncer La Casa dels Xuklis. Puedes saber más sobre el destino de la donación de tu dinero en http://www.lacasadelsxuklis.org/
Los precios van desde 1 € en la versión electrónica a poco más de 7 € en la versión de papel.

Sinopsis:

Magda se ha enfrentado en un muy breve espacio de tiempo a su divorcio, a un agresivo cáncer en su pequeño Jan y al despido de la empresa en la que llevaba trabajando toda una vida. Y se ha enfrentado a ello de forma valerosa y transformadora. Ha llorado mucho, claro, quien no. Y ha estado desesperada muchas veces. Pero, mira, hoy Magda sigue siendo una mujer alegre… y, además, es mucho mejor persona, mucho más fuerte, más creativa, más arriesgada, más espiritual y más solidaria.

La leyenda de un nómada:

Por su parte, Alex Mero, a través de las 265 páginas de su novela. nos relata una búsqueda inspiradora de la vida verdadera. Es un fascinante relato de viajes que nos ayuda a entender la noción del destino de la vida a través de diversas referencias culturales y filosofías actuales. Este libro describe de manera original lo que ocurre cuando el conocimiento se une con la intuición, que ocasiona que aparezca una misteriosa energía, una fuerza que nos permite comprender el sentido de la vida y nos proporciona confianza en el futuro. Esta novela de aventuras nos habla de cómo esta fuerza nos hace tomar conciencia del significado profundo de cada acontecimiento y de cómo puede incitarnos a explorar lo desconocido. Las personas que se emocionen con este libro, sabrán poner el mensaje en práctica en su propia vida y percibirán el lugar único que ocupan dentro del universo. “La Leyenda de un Nómada” es un libro extraordinario que tiene el poder de inspirar a sus lectores y de influir verdaderamente en sus destinos.

Como en el caso anterior, el autor no se beneficia económicamente con la venta de éste libro, donando el 100% de sus ingresos a la entidad sin ánimo de lucro Forum de las MicroONGs, una asociación que da soporte y beneficia a varias decenas de pequeñas ONGs cuya labor, honesta y meritoria, genera muchos cambios positivos en el mundo. Puedes saber más sobre el destino de la donación de tu dinero en www.forumdelasmicroongs.com.

Los precios oscilan entre el euro de la versión digital y los 18.84 € de la versión impresa

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Sinópsis:

Siendo un niño, Nathan es salvado milagrosamente de un naufragio en el sudeste asiático. Mauro, el padre de una de las víctimas de la catástrofe, lo recoge y se lo lleva a Europa. Rápidamente, este joven se distingue por su fuerte capacidad intuitiva y su sed de conocimiento. Ya adulto, decide emprender un largo viaje para buscar aquello que pueda dar más sentido a su vida. Inspirado por su voz interior y por la relación privilegiada que mantiene con el agua, Nathan recibe revelaciones importantes de personas que cruzan su camino. A medida que se hace mayor, toma conciencia de la influencia cada vez mayor de sus actos sobre su entorno. Es así cómo descubrirá su papel “único” sobre la tierra, ¡ una misión que irá más allá de su imaginación!


Otros proyetos:

Junto a estas dos iniciativas, la editorial promete nuevos títulos de forma inmediata, entre otros un libro de cuentos para niños.

Toda la suerte para este proyecto con el que, desde aquí, animo a colaborar de la mejor manera posible: adquiriendo los libros. La causa lo merece, sin duda.

lunes, 7 de marzo de 2011

El secreto del irresponsable rey de España

LIBERTAD PEDRO VARELA



Un editorial más tenemos que empezar, como comprometimos, con un alegato a favor de la libertad. De la libertad de prensa, de opinión y de expresión, de la libertad de pensamiento y difusión de ideas, de la libertad de publicación. En definitiva, un alegato en defensa de la Libertad, sin más apellidos, y una exigencia de esa libertad física para quienes hoy, en España, permanecen multados, perseguidos y encarcelados, por el delito de publicar y vender libros, que son confiscados y destruidos en pira pública, con el fuego purificador de la supuesta democracia. Un alegato y una exigencia: la inmediata puesta en Libertad de Pedro Varela, que sigue preso por el delito de publicar y vender libros.

El irresponsable rey de España

Sobre el 23 de febrero se sabe ya todo, y lo que no se sabe lo inventan por ahí algunos”. Así se ha expresado Juan Carlos I, el rey irresponsable, a preguntas de un medio, durante los fastos del nauseabundo “aquelarre democrático” que hemos vivido la semana pasada, con motivo del 30 aniversario de la ocupación del Congreso por parte del Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero y sus hombres.

Así, con la tranquilidad que da la irresponsabilidad que emana de la Constitución, y que impide juzgar al rey por delito alguno, se ha despachado el monarca sin despeinarse. Nada de mandar detener a los “inventores” de lo que no se sabe, que al amparo de otro artículo constitucional que impide denostar la figura regia podría hacerse. Nada de mandar a la pareja de la Guardia Civil a buscar a los presuntos inventores, ni retirar los “libelos” - que no serían libros en virtud de su supuesta falsedad – para ser aportados como prueba en un juicio.

No señor. El rey es irresponsable y por ello, le trae completamente al fresco que los autores menos documentados le señalen desde siempre como conocedor de la urdimbre del golpe y los más documentados, como conductor material del pronunciamiento, al amparo de un Supuesto Anticonstitucional Máximo, cuya autoría intelectual se ha situado, por activa y por pasiva, en la trastienda más pulcra del antiguo CESID.

No desentona, en todo caso, el método, con lo que sabemos del irresponsable que reina pero no gobierna, pero que es la salsa de todos los cocidos, desde que fuera proclamado sucesor a título de rey, en vida del Generalísimo.

Así, no dudó en retorcer la legislación vigente - sobre la que juró al acceder al trono - para reformar, primero, y dinamitar después, los Principios y Leyes fundamentales del Movimiento que eran, por definición y por Ley, inalterables e inmutables. Era, de hecho, la Carta Magna del momento.

Tampoco dudó en hacer la pantomima de, tras haber recibido la legitimidad de origen mediante la Ley de Sucesión de Franco, pasándose por el Arco del Triunfo los anhelos e ilusiones de su padre de recuperar la Corona que el abuelo regio, a su vez, entregó mediante fuga, a los revolucionarios republicanos en el 31, inventar una supuesta abdicación de derechos dinásticos sobre un hijo que, por lo visto, hasta ese momento no debía ser, según la extraña visión monárquica más que un usurpador.

Nada tendría por tanto de extraño provocar, promover, utilizar un SAM, con el nuevo objetivo de, retorciendo nuevamente la Constitución – esta vez la actual – reconducir la situación o, como de hecho ocurrió finalmente, elaborar una suerte de Legitimidad de Ejercicio en Defensa de la Constitución en peligro.
Pero todo ello carece de importancia porque no sólo es irresponsable el rey, sino que se sabe poseedor de la lealtad extrema de cuantos, por alguna extraña razón que no alcanzo a comprender, se consideran monárquicos; Una lealtad, que no depende de los hechos, o las virtudes, sino de la legitimidad de origen real - la de Franco y su orden póstuma a los ejércitos - por un lado y de la de sangre, como si el hecho de nacer Borbón – o Austria, que tanto da – te convirtiera de repente en respetable.

Una lealtad muy distinta de la que se ganaron de sus hombres, Antonio Tejero Molina, peleando en el frente interior guipuzcoano, retirando ikurriñas cargadas de explosivos con los restos de sus guardias entre los jirones del trapo, o como la que obtenían para sí los divisionarios generales monárquicos Armada y Milans del Bosch, ganadas en el frente de batalla de nuestra contienda, de la contienda europea, o al frente de unidades como la División Acorazada Brunete número uno.

Una lealtad que, por irracional, sabe que no acaba ni con la muerte ni con la traición real y que, por ello, siempre habrá chivos expiatorios para purgar unas culpas, que dolieron más por la carga de traición al rey que se suponía tenían, donde sólo había lealtad, que por la propia pena.

Pero lo que no deja de sorprender en este aquelarre que el enriquecido Bono ha organizado en torno al 30 aniversario, es que hay otros que sí son responsables, al menos en lo que a la Constitución se refiere, que se han dado besos y abrazos obscenos, que no han dudado en culpar a unos y felicitar a otros y felicitarse a ellos mismos por los momentos vividos y la entereza de todos, y que también han sido retratados, negro sobre blanco, sin que tampoco hayan instado actuación judicial alguna.

Esos presuntos culpables por tanto, de conocer, amparar, tolerar y auspiciar la “Solución Armada”, La “Operación De Gaulle” a la española, en la que algunos, eran protagonistas directos, asumen, por lo que se ve, que “inventar” no debe ser tan grave, comparado con tener que dar explicaciones.

González, Carrillo, Fraga, Sánchez Terán, Herrero de Miñón, Múgica, Peces Barba, José Luis Álvarez y tantos otros, deberían indignarse, de “inventarse” sobre ellos lo que se “inventa” y deberían, por tanto, actuar en consecuencia, ellos o sus deudos.

Quizá los españoles en aquel lunes decidieron, de manera espontánea, dejar de llevar a sus hijos al colegio – como hicieron el irresponsable rey y su esposa con los suyos - o quizá el irresponsable rey sabía algo que los españoles restantes no sabíamos.

Lo que es seguro es que la aportación de los “inventores” hoy, puede ser considerada una excentricidad, pero mañana, transcurridos los años suficientes, muertos los restantes protagonistas, desclasificados el resto de los papeles, reaparecidas las cintas y grabaciones que faltan, obligarán a reescribir tantas y tantas páginas de mentira y de ignominia y a contar de nuevo la historia.

Quizá entonces, los herederos del Teniente Coronel pueden por fin saber qué pasó el 23-F. Hasta entonces, tendremos que conformarnos con las invenciones de nuestros invitados. Acomódense y escúchennos.