jueves, 8 de enero de 2009

Empleo e inmigración

Feliz año. Ya estoy aquí. Hemos pasado las fiestas como buenamente hemos podido y, sin grandes alardes – dicen que los españoles hemos subido cuatro puntos (el doble) nuestro índice de ahorro en los dos últimos meses – hemos cumplido con las únicas majestades a las que conservo el tratamiento e incluso – todo sea por los niños – con una pequeña dosis de impostura. Si, ya saben el señor gordo vestido de Coca Cola que suplantó al bueno de San Nicolás. Y es que pintan bastos; bastos muy gordos que el gobierno no sabe ya como evitar y la oposición utiliza torticeramente, no porque crea que es una ventaja política – que ya las encuestas han demostrado que no – sino porque no tienen ni pajolera idea de cómo remediar ni en sus taifas ni, en el supuesto de que cupiera semejante dislate, en un hipotético gobierno popular. ¡Dios nos libre de esta clase política!

Hoy me refiero al anuncio oficial de cifras de desempleo publicadas esta misma mañana, con el consiguiente escalofrío, muy, muy frío, que ha recorrido mi cuerpo y el de toda la nación decente, quiero suponer. Pero lo haré desde una perspectiva que, ya anticipo, me supondrá reproches, incomprensiones y una buena tanda de insultos que, si son gratuitos, no publicaré, pero que seguro se producirán de igual modo.


El pasado 24 de noviembre, tan sólo hace mes y medio corto, una nada sospechosa firma internacional de recursos humanos, líder en su sector – ADECCO – publicaba un informe en conjunto con mi escuela de negocios (IESE) denominado Indicador Laboral de Comunidades autónomas –ILCA- relativo al tercer trimestre del pasado año y a las previsiones del primer trimestre del actual. Anticipo que lo que se dice en ese informe ya ha quedado rebasado hoy, con creces, con la sola publicación de los datos oficiales de un mes más tarde.

En dicho informe, y a modo de resumen ejecutivo, pues tiene doce páginas, se pueden leer algunas sentencias de las que entresaco aquellas a las que me quiero referir especialmente:
  • “En los últimos 12 meses se pedieron 164.300 puestos de trabajo (es decir, hubo más despidos y jubilaciones que contrataciones); sin embargo, la destrucción de empleo se concentra en dos tipos de ocupaciones, trabajadores cualificados de manufacturas, construcción y minería, y trabajadores no cualificados, por lo que, al menos por ahora, la crisis no está golpeando de manera generalizada.
  • El saldo negativo entre contrataciones y despidos (destrucción de empleo) está afectando a los españoles y no a los inmigrantes. Ahora hay 297.600 españoles menos con empleo que hace un año, mientras que hay 133.300 ciudadanos extranjeros ocupados más. Aún así, 1 de 4 parados en nuestro país es inmigrante y el número de parados extranjeros crece más que el de los españoles (un 63,5% interanual frente a un 39,7%).
  • Hay tres ocupaciones en donde ha retrocedido el empleo de españoles al mismo tiempo que se ha incrementado el de los inmigrantes. En particular, en la de Operadores y montadores se contaron 31.800 españoles despedidos (caída de un 1,9%) que han sido más que reemplazados por la contratación de 38.400 inmigrantes (un 21,2% más).
  • Los trabajadores no cualificados muestran la menor participación de españoles, con un 65,1% del total (Casi un punto porcentual menos que hace un año y 3,8 puntos porcentuales por debajo que en el tercer trimestre de 2006). Es decir que 1 de cada 3 personas que desarrolla una tarea no cualificada en nuestro país es inmigrante.
  • También hay ocupaciones en las que tanto españoles como extranjeros se han incorporado al empleo, como Directivos, donde han sido contratados 23.500 españoles (un 1,7% más) y 7.300 inmigrantes (Una subida de un 6’1%) y Técnicos y profesionales, con una ganancia de 59.200 puestos para los españoles (un 2,5% más) y de 12.700 para los extranjeros (un aumento de un 11,4%).
  • Lo mismo ocurrió con las tareas de Servicios de Restauración, Personales, de Protección y de Comercio, con el matiz de que la mayoría de los nuevos empleos fue para inmigrantes: por cada 10 españoles han sido contratados 11 extranjeros: las cifras concretas son de 60.000 españoles que se han sumado a la actividad (un 2,3% más), frente a 67.100 inmigrantes que han hecho lo mismo (un ascenso de un 10,6%)
  • La tasa de desempleo continuará ascendiendo rápidamente. Se prevé un 13,1% para el primer trimestre de 2009 y el número de parados volverá a superar los 3 millones, alcanzando 3.027.000 personas, con lo que será el contingente más numeroso desde medidos de 1998”

Me paro aquí, aunque otros indicadores merecerían un análisis pormenorizado, por dos razones: porque, como hoy hemos sabido, las cifras ya han superado sobradamente el listón proyectado, alcanzando los casi 3,2 millones de parados, pero no en marzo próximo sino en diciembre pasado, y porque para aquello que quiero analizar es suficiente con este resumen, y algún dato más que extraeré del propio informe.

Y aquí es donde todos se van a volver locos gritándome: Pues bien – aclaro – Xenofobia es una patología propia de quien odia al extranjero por su mera condición de tal. Racismo es la persecución o la intolerancia frente a factores humanos dependientes del lugar de origen, de la raza, el color, y por extensión, de la cultura, la lengua, el credo y ocasionalmente el género, que no el sexo; Lo que yo trato aquí y mi punto de vista sobre ello, no es sino el análisis, más o menos riguroso, pero sobre datos objetivos y estudios de terceros, sobre el efecto de la inmigración legal, sobre el empleo y el salario en España y de los españoles. Y también sobre el caótico sistema de prestaciones sociales. Y matizo: legal, porque este estudio no analiza más que empleos y demandas de tal, y por tanto son sólo los legales los contabilizados. ¡No quiero pensar tener que sumar a esto los ilegalmente ingresados en España!

Es decir, este artículo vuelve sobre un asunto que denominé en el pasado nueva esclavitud, y que, como veremos no sólo afecta a los inmigrantes tratados y engañados como tales, sino a los españoles que ven cómo desaparece el famoso Estado del Bienestar – hoy lo ha dicho abiertamente Blair, respecto de toda Europa – para empezar a competir por las migajas que vayan quedando.

¿Por qué?. Porque el sistema capitalista occidental, trata de competir con el sistema capitalista oriental (los chinos, para que no queden dudas) en la implantación de fábricas y modelos de producción de esclavos de todos los colores, con jornadas bestiales, salarios de indigencia y esfuerzos sobrehumanos, a ser posible sin tener que acudir a tan lejano e incómo país, es decir, aquí mismo.

Porque la Europa a la que pertenecemos se lucra – y con ella los que no hacemos suficiente por combatir el modelo, y hasta participamos de él – de ese sistema que han denominado “productividad” y que el informe al que eludo menciona en los siguientes términos: “la destrucción de empleo se debe al reajuste automático de los desequilibrios acumulados durante años: así, mediante la eliminación de puestos de trabajo, la productividad laboral ha registrado el mayor aumento desde 1995, de un 1,3% interanual”.

¡Toma castaña!. ¿Creían ustedes que el informe era una queja destemplada? ¡No señor! Es una mera constatación de hechos de los que no sólo no se queja, sino que lo explica, en términos de destrucción de empleo, como quien afirma haber cogido un pellizco en el gordo de Navidad.

Pero aún se desprenden más cosas del informe. Sí, ahora volverán a arremeter contra mí los incultos, los ignorantes y los que no quieren ver la realidad: Los inmigrantes sí han supuesto pérdida de empleos españoles, competencia desleal en términos de esclavitud salarial moderna y deterioro del sistema de prestaciones sociales. No es una fanfarronada ni un ataque de racismo xenófobo. Es una realidad que aumentará ferozmente, porque ¿saben cómo es posible que simultáneamente al aumento de ocupación extranjera, frente al aumento de desocupación española, aún sigan aumentando los parados extranjeros a ritmos escalofriantes, mayores que los de los españoles y ocupen proporciones del 25% del total?

Si no lo han deducido mis sufridos lectores de este larguísimo pero necesario artículo , se lo cuenta el propio informe en su interior: Lo que explica esta aparente contradicción es el fuerte aumento que continúa experimentando la cantidad de extranjeros que inician la búsqueda de empleo. En otros términos, en los últimos doce meses comenzaron a buscar un empleo 387.900 extranjeros (+11,3%) de los cuales 133.300 consiguieron uno (es decir, un tercio del total)(...). En el caso de los españoles, el incremento de la población activa fue moderado con 254.700 personas (+1,3%). Sin embargo ninguno de ellos consiguió empleo. Por lo tanto, todos engrosaron el contingente de parados, conjuntamente con los españoles que perdieron su empleo”.

A ello habría que añadir dos cosas más: que la disminución de población, propiciada por un deterioro salvaje de nuestra cultura occidental alimenta la sustitución por inmigrantes extranjeros en muchos sectores, y que el aumento de parados de origen extranjero, que se han ganado su derecho al paro y que ahora lo reclaman, no estaba ni previsto ni soportado por régimen social alguno, y es que, como cualquier persona con dos dedos de frente sabe, lo que paga cada uno de nosotros en la actualidad, sirve para pagar las prestaciones sociales de las generaciones que se marchan por arriba, fundamentalmente jubiladas. Las prestaciones que cobramos hoy, son las que pagaron nuestros mayores en sus épocas productivas y si todo ello se quiebra por desajustes temporales sin continuidad (véase el programa de regreso voluntario pagado con dichas prestaciones) nos estamos comiendo hoy, lo generado hoy. ¿Quién pagará nuestras pensiones y, Dios no lo quiera, nuestro paro de dentro de cinco años? Lo respondió el ministro de Trabajo hace algunos meses sin que nadie le preguntara: Nadie. La Caja tiene los días contados.

Esto, amigos, no es ni racismo ni xenofobia; es la constatación de que una panda de animales nos gobierna a impulsos electoralistas, sin medir las consecuencias de sus actos ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Es la constatación de un fracaso de modelo -el capitalista- tanto en sus versiones occidentales –liberal- como orientales – marxista/comunista – y es la explicación de por qué un gobierno nefasto mantiene la distancia, a pesar de todo, con una oposición todavía peor.

Quiero aclarar, y ahora será la otra parroquia la que me apuñale, que considero correcta la incorporación controlada de cierto contingente extranjero; que considero válidos para ello a aquellos pueblos que forman parte de nuestro mundo y nuestra cultura hispánica y que es bueno además atraer talento, como ocurre, por ejemplo, con las tecnologías de la información, donde históricamente hace falta importar ese talento para cubrir toda la demanda. La diferencia es que ello no es a costa de perjudicar a los españoles, que simplemente no los hay para cubrir toda la demanda, y mucho menos, a costa de hacer "trata de humanos”, es decir, de aprovechar las condiciones de supervivencia que muchos extranjeros necesitan, para aumentar la productividad y disminuir el coste explotando a los inmigrantes y, como consecuencia, dejando a los españoles sin empleo o aceptándolos a precios de miseria. Los inmigrantes del sector aludido aportan talento a tanto o más precio que los españoles, cuando los hay. Esa sí es una inmigración razonable. Seguro que hay desajustes económicos y de productividad que corregir. Seguro que hay empleos no cualificados que los españoles preferirán no hacer por definición, pero no nos engañemos, y sobre todo, no nos engañen: la inmensa mayoría obedece al concepto de la nueva esclavitud. Y lo demás es demagogia. No, lo demás es mentira. Simplemente.

1 comentario:

españolita de a pie dijo...

Estoy muy de acuerdo en lo que dices, y bastante preocupada con la situación actual. Tengo entendido que el gobierno dejará que los inmigrantes puedan traer a cinco familiares y el sólo hecho de pensarlo me pone los pelos de punta, lo que le falta a nuestros saturados servicios es que personas ajenas a este país los saturen aún más, por no hablar de los derechos que les conceden, si eres rumano y ocupas una vivienda no te echan, te buscan un pisito o lo dejan estar.

El españolito de a pie se tiene que buscar la vida.

Eso que dicen que hacen los trabajos que no queremos hacer es un suponer de unos señores que tienen la nariz como pinocho, puedo hablar por experiencias cercanas, mi opinión es que en principio aceptan cualquier trabajo para poder venir y una vez aquí pasan a competir en el mercado laboral como cualquiera.

En cuanto a cualquier tramite que haya que realizar en la administración pública, ya de por sí antes era latoso, pero ahora es un suplicio.

Entre otros ejemplos el otro día quise una fe de vida laboral y al no tener mis datos actualizados tuve que acudir a la Tesoreria (quise hacerlo a través de internet, dpués de la espera llegué a la mesa de la funcionaria con mi número en la mano y cual es mi sorpresa había un señor al parecer centro americano sentado, me indico que me sentase muslo con muslo, yo la miré con cara de interrogación y me dijo que es que ahora se atendía a pares y que rellanase lo mas rápido posible el impreso con mis nuevos datos personales y de domicilio, este señor se enteró de si me había mudado, si bla, bla, lo que me parece una falta de respeto muy grande, pero atención, yo terminé rápidamente mi trámite por que la funcionaria me metía prisa y este señor no sabría rellenar el impreso o estaba muy distraído con mi vida, que no rellenó una sola columna mientras estuve allí.
Vamos para atrás como los cangrejos, no es la primera vez que tengo que esperar largas colas por que hay inmigrantes que se lo toman con mucha calma o tienen problemas de idioma y retrasan todo el sistema. En todas esas ocasiones esto ha derivado en la calidad como ciudadana a la que tengo derecho, por no hablar cuando te falta una fotocopia y tienes que salir, buscar una fotocopiadora, volver a coger número y.... en mis propias narices a ellos se les ha dado el trato de favor de hacerselas, ya sea por finalizar con los tramites por que los tendrían hartos o por pena. ¿Y que hace el españolito de a pie? apretar los dientes y echar un voto por lo bajini ante la impotencia.
La delincuencia está a la orden del día, si no tienen papeles no trabajan y si no trabajan tendrán que robar (eso quien no viene a hacerlo directamente).
Todos estos rumanos (en nuestra tierra gitanos de otro país)son gente que en mi opinión no vienen a generar riqueza, sino todo lo contrario, ante la pasividad de la administración.

Para que luego nuestro querido gobierno se gaste el dinero en anuncios como por el ejemplo el del Canal Terrestre Digital, en el que un señor argentino dice que los españoles llegamos tarde a todos los sítios... es una forma de generalizar con bastante mala baba y me parece que por parte del gobierno es tener muy poca verguenza pagar esto con dinero público, ¡Que tienen muchas carencias que cubrir con nuestro dinero! y ¡Que son muy rumbosos con el dinero de todos!
No quiero ni pensar el escandalo que se habría liado si invertimos la nacionalidad en el anuncio, desde rascistas para arriba, sin embargo nosotros nos lo tenemos que comer todo.

Fdo: Una españolita con indigestión.