jueves, 24 de diciembre de 2009

Noche de Pan

Ésta noche nacerá El Niño Dios y con Él un nuevo año de esperanza, de lucha, de sacrificio y de batalla. Poco importará ya el hecho de que, según el calendario, sean la Nochevieja y sus doce campanadas, las que traigan el final real del año y el comienzo de uno nuevo. Para nuestra Civilización, el hecho cierto es que Dios se habrá hecho Hombre, una vez más, y se colocará a nuestro lado para acompañarnos en la vanguardia contra la sinrazón, el odio y la injusticia, que es nuestra militancia.

Dejaremos atrás un año que pasará a la historia por su iniquidad, por su tristeza, por su genocidio. Porque los hombres que deberían velar por nuestros intereses, por nuestros problemas y por nuestra civilización, habrán protagonizado uno de los desgobiernos más terribles de la historia de España y de peores consecuencias.


Con esa maldita estupidez con que se nos vende una falsa separación de poderes que ya enterró la social-democracia hace tanto tiempo, Legislativo, Ejecutivo y la comparsa del Judicial, habrán consumado los primeros pasos del mayor genocidio de la historia, habrán hecho de la persecución religiosa y cultural su norma de vida, habrán destripado de tal manera los nexos de unión de nuestro pueblo, habrán dinamitado de tal forma los pilares de Occidente y nuestras señas de identidad, que será muy difícil reconstruirlos de nuevo.

Será el año del asesinato en masa de los no nacidos, de la persecución del Crucifijo, de la Memoria Histórica aplicada, del Odio Ideológico, de la implantación de la Educación para la Ciudadanía. Será el año de la miseria, de la destrucción de empleo, de los cuatro millones y medio de parados. El año en que el tejido industrial y las microempresas se hicieron añicos. El año de los comedores sociales, del hambre, de la desesperación. El año de Cáritas, frente al Estado.

El año en que nuestra nación se convirtió en el hazmerreír del mundo. El de los acontecimientos planetarios, el de la propiedad del viento, el de los seres vivos y no humanos. El año de una política exterior que nos embadurnó de heces hasta el entrecejo en Somalia, en el Sahara, en Honduras, mientras cantábamos alabanzas a Cuba, a Bolivia, a Venezuela....

El año – y si no será el próximo - en que un monarca caduco, irresponsable, anacrónico y felón sancionará con la mirada perdida, una ley que le pueden imponer porque, en realidad, él no pinta nada, más que una gruesa línea en los presupuestos del Estado, mientras nos lee un mensaje vacuo que otros le habrán escrito, al albur del gobierno de turno.

Son muchas las razones para desear que acabe este año maldito, y a ser posible esta legislatura maldita y esta crisis maldita y esta oposición también maldita, cobarde, cómplice e inoperante.
Si cada fin del año es un momento para hacerse nuevos propósitos e ilusiones, recemos porque desaparezca un sistema acabado, corrompido, putrefacto, inservible y muerto ya y que nazca entre nosotros la esperanza de un mundo mejor, de una España más libre, más justa, más grande, más unida y de unos hogares con pan para el cuerpo y para el alma.

Es ahora o nunca. Las tres preocupaciones que el CIS dice que tenemos los españoles son, en realidad, una sola: El Sistema. Porque, ¿qué otra cosa significa que los españoles abominen de su clase política corrupta, desconfíen de la capacidad para resolver la crisis y estén preocupados por la economía, que no ha hecho sino traernos casi cinco millones de parados sin solución? ¡Pero si hoy mismo Elena Salgado ha declarado que la situación es estupenda... para todos menos para los que no tienen empleo! ¿Se puede ser más sinverguenza, más miserable y más insensible con los españoles?

Pero es importante saber que nada cambiará solo. Si cada año es también el momento de hacer balance, aprovechemos ese impulso juvenil de la Natividad y hagamos firme propósito de pelear cada día como si fuera el último; más pronto que tarde nos corresponderá construir todo aquello que han derruido. Nos corresponderá inventar un orden nuevo sobre el que afianzar nuestro mundo y nuestra civilización enterrando para siempre su Sistema.

Miremos hacia dentro, hacia nuestro propio ombligo, para tratar de averiguar si hicimos lo que teníamos que hacer, cuando teníamos que hacerlo y como teníamos que hacerlo durante 2009. Y si no fue así – lo más probable - repasemos urgentemente lo que haremos el próximo año para corregir nuestros errores, porque ya está aquí y no queda tiempo que perder.

Y ante todo, celebremos la Navidad como lo que es: como una fiesta cristiana, familiar, de alegría. Pero sobre todo como una fiesta nuestra. Netamente europea, occidental y por lo tanto española, que es lo que está en el origen de la Europa toda. No seamos nosotros también partícipes y cómplices de sus trucos y sus ataques. Frente a carnavales, "jalogüines", Santa’s y confetis, vivamos Semanas Santas, Todos los Santos, Navidades y Reyes – magos, por supuesto-.

Y como decimos siempre, no sólo porque sean las verdaderas fiestas, sino porque son fundamentalmente, las nuestras. Busquemos el calor del pesebre y dejémonos embargar por el Nacimiento.

Hoy les quiero dar las gracias por haber estado ahí fuera, al otro lado, todo este año, haciendo posible que nos sintamos más útiles en nuestra misión y quiero pedirles que lo sigan haciendo en el futuro, que nos acompañen en esta lucha, no solo porque les necesitamos, sino porque también tiene que ser la lucha de todos.

Tras La Gran Esperanza, tras el sindicato, tras La Falange, tras nuestras manifestaciones y nuestros discursos, tras nuestras páginas y nuestros blogs, se esconde sólo la esperanza de que estemos captando nuevas voluntades, nuevos soldados, para la causa nacional.

Y por encima de todo hoy les quiero desear una muy, muy Feliz Noche de Pan, de Patria y de Justicia, porque nada de ello puede desagradar al Niño Dios, sino todo lo contrario. ¡Feliz Navidad!

Wikio

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Una experiencia vital y enriquecedora

Quiero compartir con mis lectores una experiencia:

Al principio de este curso escolar conté, en más de una ocasión que, como consecuencia de la crisis y de cierta toma de conciencia, cambié a mi hija de colegio. Nunca creí que la experiencia fuera tan enriquecedora.

Se llama Kolbe y está en Villanueva de la Cañada. Los niños visten de verde – será por la esperanza que llevan a tantos hogares – y son estupendos. Mucho más que estupendos. No hay día que no me sorprendan con alguna iniciativa, con alguna idea, puesta en marcha de la manera más natural, sin alharacas, sin fariseismo, sin darle importancia. Cuando no es una cena para poner en marcha unas becas es la creación de un mercadillo; cuando no es la recogida de alimentos es...

Durante el año, cada semana, los chicos “exigen” en sus casas - o se buscan la vida si ya tienen edad para ello – alimentos no perecederos, material de higiene personal, alguna ropa, cosas de primera necesidad, y las almacenan en el colegio – que cede un espacio para ello – hasta que un adulto de la localidad lo traslada a su casa – a su garaje – y nos convoca a los voluntarios. Es la casa de quienes, en el pueblo, organizan Banco de Solidaridad, también conocido como banco de alimentos.

No os imagináis la maravilla que se produce allí. Por parejas, más de dos docenas de voluntarios de todas las edades se mezclan entre los montones de cajas y, bajo su tutela, organizan “las cajas”. Así lo llamamos. Cada pareja – matrimonios, padres e hijos, amigos - se ocupa de una familia de la que conoce, cada vez más, toda su situación. Trabajo, necesidades, hijos y sus edades, oportunidades, cumpleaños... sus circunstancias personales por las que, de repente, de manera inesperada, les cambió la vida. Toda la precaria estabilidad de la que gozaban se viene abajo de la noche a la mañana y se quedan dependiendo de un modo de vida que ya no sólo no se pueden permitir, sino del que no pueden salir alegremente.

Y entonces aparece el Banco. Dios proveerá dice “la jefa” cuando faltan cosas y aún hay dos familias a las que no hemos podido preparar su “caja”. Y de repente llega un rezagado y aporta más cosas.

Aún recuerdo cuando mi mujer solicitaba las primeras instrucciones: "entonces llamo de parte del Banco de Soldaridad", dijo. La respuesta fue contundente: "De parte, no; tú eres el Banco de Solidaridad".

Las familias han acudido a los servicios sociales y estos, desbordados, o quizá paralizados por la magnitud de la crisis y de la cantidad de respuestas que no dan, las remiten al Banco.

Y el Banco busca voluntarios y redobla sus esfuerzos por lograr más “cajas”, y los chicos hacen más cenas en el colegio que sirven ellos mismos con una dulzura, una profesionalidad y una alegría que encogen el alma, y más rifas y más mercadillos...

Y Dios provee de más manos, de más voluntarios, de más alimentos... aunque desgraciadamente todavía nos faltan 12 familias a las que asignar voluntarios y a las que hacer “cajas”. Porque nosotros, en casa, desgraciadamente, fuimos los voluntarios de la última familia sólo un ratito. Enseguida hubo más familias y su número sigue creciendo.

Otros voluntarios – colaboradores, les llaman, pero tan voluntarios como los demás – se ocupan de las recogidas más grandes: restaurantes, comercios, instituciones, particulares generosos, otras organizaciones solidarias como Cáritas, a los que trasladan nuestras necesidades, y coordinan con otros Bancos las disponibilidades. Todo un mecanismo que ocurre, como digo, de una forma tan natural y humana, con tal alegría entre los participantes, que resulta difícil desentenderse.

Ahora han llegado las Navidades, que esta comunidad católica vive de una manera especial, y una vez más se redoblan los esfuerzos.

El sábado preparamos “La caja”. Era especial, pues habíamos podido dar respuesta a necesidades más complejas (cochecito de bebé, un tendedero con el que poner un poco de orden en la casa de una familia de cinco niños y otras cosas así) y porque los voluntarios y colaboradores hicimos un esfuerzo por incluir, de manera excepcional, cosas perecederas como frutas y otros productos que, lógicamente, hubieron de ser recogidas de los donantes y entregadas a las familias el mismo día. Eso hacía el día en “el banco” especialmente caótico y a la vez maravilloso, pero se logró preparar una entrega navideña un poco especial.

Por la noche en el Kolbe, a iniciativa del APA y con la inestimable colaboración de los alumnos de 4º de la ESO, tuvimos cena solidaria. Dos papás haciendo sainetes, el coro de padres cantando preciosos villancicos, sorteos, subastas. ¡Hasta los decorados y adornos se subastaron! Todo a beneficio del Banco, que es la necesidad próxima e inmediata, pero ¿terminaba todo ahí? Ni mucho menos.

A la mañana siguiente, con las primeras luces y a cuatro grados bajo cero, en la misma plaza de España de la localidad, un montón de locos nos concentrábamos para descargar sartenes gigantes, fogones portátiles de gas, bebidas que no hacía falta enfriar, vino caliente con canela, carpas y tenderetes, cientos de kilos de migas de Tomelloso, dulces, juguetes, regalos...

No puedo explicar la sensación que me embargó. Soy un hombre de profundas convicciones religiosas, pero de pocas manifestaciones externas – o eso creo yo – pero aquellos hombres y mujeres enterrados en abrigos, guantes y mandiles verdes llegaban al alma. De manera espontánea formaron un círculo, dieron gracias de estar allí por sexta vez consecutiva – para mí era la primera – y rezaron una oración. Y acto seguido se puso en marcha el campamento improvisado.

¡Eran las migas solidarias a beneficio de las obras de CESAL en Uganda, Méjico y Perú!. Montamos las carpas y las mesas, se encendimos las cocinas y se empezó a trabajar. Aquí un puesto con los juguetes donados o recogidos, allí otro con dulces, mantecados, tartas. Más allá uno de muebles, otro de libros, de regalos, de vídeos y DVD's. Una zona de juegos para los niños, un teatro, un mago, unos talleres infantiles... Todos voluntarios.

Una carpa enorme bajo un título: Exposición; o, como decía el incansable agitador del micrófono: Explicación, porque aquellas fotografías explicaban muy bien por qué aquel grupo de voluntarios estaba allí, una vez más, bajo el frío polar de estos días, con una sonrisa en los labios y una alegría indescriptible.

El pueblo se volcó en las maravillosas migas con vino caliente y, una vez más, los fondos recaudados viajan a Huachipa, Oaxaca, Kampala...

Pero faltaban los chiquitines. El martes organizaban su tradicional Belén viviente que en esta ocasión era un musical. No tengo que explicar a casi nadie lo que supone este follón en cualquier colegio, pero mereció la pena. Sobre todo porque, terminada la función, los pequeños de primaria y secundaria montaron en el patio su particular “mercadillo” y - con sus propios juguetes, libros, muñecos y vídeos - recaudaron otro poquito para el Banco de Solidaridad. Aquí lo importante era el gesto. Y la continuidad que le dan a sus iniciativas y acciones a lo largo del año. Sin duda Dios provee... de almas y de corazones y escribe muy, muy recto, con renglones torcidos. Os deseo a todos una muy Feliz Navidad. Para mí ya lo está siendo.

Wikio

lunes, 21 de diciembre de 2009

Mujer y Nacionalsindicalismo en el siglo XXI (por Marisa L. Alonso)

Para ver una crónica extensa del encuentro pinchar en el título de esta entrada

Texto introductorio - por parte de Marisa López Alonso, miembro de la Junta Nacional de FE-La Falange - al debate organizado por el CENS, en relación con el papel de la mujer nacional - sindicalista en el siglo XXI.


"Estimados amigos y camaradas:

Lo primero agradeceros a todos vuestra presencia. Me presento ante vosotros con la humildad de una vieja militante que, desde muy joven, intenta, con mayor o menor acierto, ser y sentir en falangista; y digo que lo intento porque, seguramente, aún no he llegado a poder tener el honor de merecer este calificativo y porque sería, por mi parte, un atrevimiento auto presentarme, como tal, ante algunos de vosotros que sin duda tenéis más méritos y más conocimiento de nuestra doctrina que yo.

Además ya sabéis que no faltará el que nos someta a “controles de calidad” y a examen de pureza y autenticidad a todos los aquí presentes. Pero creedme que, al menos, intento ganarme el respeto y el ser merecedora de lo que para mi es un título; es decir, que los que me rodean me consideren algún día una mujer falangista, con todo lo que conlleva, que no es poco……

Cuando recibí la amable invitación del CENS para participar en esta mesa, para hablar del papel de la mujer en el nacionalsindicalismo del Siglo XXI, no dudé en aceptar el reto, si bien siempre he creído que nosotras somos como vosotros; que Dios nos creó para ser compañeros, para andar al mismo compás pero, desgraciadamente, los humanos hemos fallado también en esto y, en la práctica, no ha sido así a lo largo de la historia.

Desgraciadamente aún hoy, lo que debería ser un tema ya superado - el de la igualdad entre hombre y mujer - todavía no lo ha sido aunque, obviamente, se ha adelantado mucho camino. Y claro, los falangistas - que no somos extraterrestres, aunque algunos lo crean - a veces también caemos en actitudes que no son del todo igualitarias.

Aún, a día de hoy, las mujeres tenemos que soportar ciertas desigualdades aunque, para ser sincera, las actitudes que podemos denominar machistas, no parten sólo de los hombres sino de nosotras mismas en algunas ocasiones.

Algunos hombres - por qué no decirlo - creen que las mujeres no pueden acceder a ciertos puestos dentro de las organizaciones azules, que no podemos militar hombres y mujeres juntos; se empeñan en hacer separaciones por sexos y, cuando ven a una mujer al lado de un hombre, ésta ha de ser su secretaria, su mujer, su novia, o... dejémoslos ahí.

Son muchos los que creen que nosotras somos fuente de discordia entre los militantes y no se dan cuenta de que no es una cuestión de sexos; que hay buenos y malos militantes; que los hay inteligentes y torpes; que los hay trabajadores y vagos; que los hay cobardes y valientes; que los hay manipuladores y chismosos, independientemente del género al que pertenezcan.

Supongo que todas las que estamos en esta mesa podríamos contar momentos en los que nos hemos sentido "ninguneadas" por el mero hecho de ser mujeres.

Pero gracias a Dios - como os decía antes - al igual que en el resto de la sociedad, las cosas van cambiando y ojalá algún día podamos decir que esto está superado y que seamos consideradas en nuestras organizaciones en función - única y exclusivamente - de nuestras capacidades, de nuestra entrega y de nuestra militancia.

Creo fírmemente en la igualdad entre hombres y mujeres; y que las diferencias, "que haberlas, haylas", nos hacen ser complementarios.

Grandes mujeres nos han precedido; grandes camaradas falangistas a las que la historia no ha hecho justicia. A los que creen que La Falange ha sido sólo un mundo de hombres habría que recordarles a Pilar Primo de Rivera y todas las componentes de la Sección Femenina, que tanto hicieron por la mujer de aquellos años de la postguerra; a Mercedes Bachiller, y su Auxilio Social, Mª Paz Martínez de Hunchito, cuyo retrato tenemos en esta sala.

Ella fue la creadora de Auxilio Azul; junto a otro grupo de camaradas pregonaban por las calles del Madrid de preguerra la prensa Falangista, visitaban a los camarada presos, vendían sellos para recaudar fondos para ellos. En aquellos peligrosos momentos de clandestinidad fue detenida el 30 de octubre de 1936 y conducida a la Checa de la calle Fomento y, el 31 del mismo mes, fue asesinada por los milicianos junto al cementerio de Vallecas, cuando sólo tenía 19 años. Esta camarada sí era una rosa sin espinas.

Es también de justicia mencionar a Mercedes Formica, que se afilió a la Falange en los primeros tiempos; el propio José Antonio la nombró delegada Nacional del SEU de la Facultad de Derecho y miembro de la Junta Política de La Falange. Fue una de las tres únicas abogadas que había en Madrid en los años 30. Tras la guerra Civil continuó su lucha por la defensa de la mujer, desde sus inquietudes sociales. En aquellos primeros tiempos del franquismo, fue tachada de feminista por defender la incorporación de la mujer en el mundo del trabajo y en las profesiones liberales.

Pero su mayor logro fue su importante papel en la reforma del Código Civil en 1.958, que supuso un cierto avance a favor de la mujer en temas como el hogar compartido, la custodia de los hijos, la participación en la administración de los bienes gananciales - que hasta entonces estaba en manos sólo del marido - y la separación legal, en casos de malos tratos, sin tener que abandonar el domicilio.

Creo, por tanto, que esto desmonta la imagen que se quiere dar de la mujer falangista, sumisa y descanso del guerrero, como algunos dicen y que la defensa de la mujer no es sólo mérito de la izquierda. Mujeres falangistas fuertes y luchadoras, a pesar de la adversidad, y ejemplo, pues, para las generaciones posteriores.

Pero volvamos al hoy y al mañana; los falangistas tenemos mucho que decir en esta sociedad que nos afanamos en transformar; tenemos mucho que decir en temas que afectan a la mujer en la sociedad, pero en realidad no sólo a ella, puesto que hay temas relacionados con la familia, la conciliación de la vida laboral y familiar o el aborto, que afectan a la institución familiar y, por tanto, también el hombre tiene mucho que decir. Hemos de desterrar lo que hoy se viene a llamar la discriminación positiva.

Los falangistas reconocemos el derecho a la Vida desde el mismo momento de la concepción, y hasta el instante de la muerte. La vida del inocente ha de ser protegida.

Nuestra oposición al aborto - en todos los supuestos - incluye la reivindicación inseparable de mejores condiciones sociales y económicas para las madres solteras; de ampliación de los medios públicos destinados al fomento de la familia y de una política ágil de adopciones, puesto que la defensa de este derecho fundamental a la vida de los no nacidos es, además, una necesidad acuciante en una situación en la que cada vez son más escasos los alumbramientos de nuevos españoles.

Propugnanos potenciar la vía de la adopción como alternativa al aborto. Los falangistas estamos luchando por la definitiva erradicación del aborto en España, a través de medidas legislativas eficaces que, por una parte, lo prohíban pero, por otra, ofrezcan a las mujeres distintas alternativas de actuación. Distintas asociaciones de apoyo a las mujeres embarazadas han pedido potenciar en España esta vía.

Esta vía está fundamentada en la puesta en marcha de extensas campañas de información dirigida a la mujer embarazada: a través de estas campañas, se difunden entre este colectivo los datos necesarios para poner en marcha el procedimiento adoptivo del propio hijo, a los efectos de evitar que la mujer aborte. Si una de cada diez mujeres que aborta diera a su hijo en adopción, resolveríamos el problema de la adopción en España, y los padres no tendrían que acudir al extranjero para buscar niños.

Creemos que es necesario incrementar la ayuda social a las familias con hijos. España está por debajo de la media europea en lo tocante a ayudas económicas ofrecidas a las madres que no tienen un trabajo remunerado. Básicamente, y desde una perspectiva falangista, estas ayudas deben estar orientadas a complementar los ingresos corrientes de la economía doméstica, al objeto de paliar los gastos que supone el nacimiento de un niño en el seno de la familia.

Por tanto, nuestra propuesta es clara al respecto: gastar más en esta clase de ayudas familiares; extender la cobertura a las mujeres que no trabajan fuera de casa; y extenderla más allá de la mayoría de edad (exactamente hasta la terminación de los estudios superiores en el caso de realizarse).

Exigimos la igualación de los salarios en igualdad de condiciones. En el sector privado la mujer cobra un 50% menos que los hombres; en el público un 11%. En total, la mujer cobra casi un 40% menos que los hombres en las mismas condiciones de formación y horario. Los falangistas apoyaremos cualquier medida tendente a poner fin a esta vergonzosa situación.

Pedimos la eliminación de datos discriminatorios. Los falangistas nos mostramos conformes con la eliminación de los datos de edad y sexo en los curriculum vitae remitidos a las empresas y su eventual sustitución por números o claves. De esta forma, el proceso de selección para determinado puesto se encuentra al margen de posibilidades de discriminación por razón de edad o de sexo.

Debemos fomentar la conciliación de la vida laboral y familiar. A pesar de la aprobación de la discutida Ley de Igualdad - que concede un permiso de paternidad de quince días, ampliable a cuatro semanas, independiente del de la madre, que es de dieciséis semanas ininterrumpidas- todavía estamos lejos de una situación deseable. Por ejemplo, Alemania concede un permiso remunerado de quince meses, tanto para hombres como para mujeres y permite disfrutar de la baja laboral cobrando un 67% del sueldo. Los falangistas propugnamos una ampliación legislativa de estos márgenes, reformando extensivamente la Ley de Igualdad.

Sin embargo el problema esencial -a la hora de hablar de conciliación- suele no ser ese, sino la práctica incompatibilidad entre los horarios y costes de las guarderías con los salarios y horarios de un puesto de trabajo estándar. En este sentido, los falangistas propugnamos un incremento en el número de guarderías disponible de carácter público, así como una más que evidente necesidad de flexibilización de sus horarios de apertura y cierre. Y cuestionamos la cada vez más extendida costumbre de dejar a nuestros hijos bajo la custodia y educación del servicio doméstico extranjero.

Algunas maneras de lograr compatibilizar la vida familiar y laboral se inscriben en la flexibilización en los horarios de entrada y salida, jornadas laborales comprimidas o la disposición de horas al mes libres para utilizarlas cuando se las necesite.

Se hace imprescindible fomentar la tasa de natalidad; para ello se haría necesario aumentar la cuantía de las ayudas por nacimiento de un hijo (esta ayuda podría, en un momento dado, sufragar gastos extra que permitan conciliar vida laboral y familiar); permiso de paternidad cobrando un porcentaje de sueldo (los padres participan más en la educación de los hijos y pueden alargar su estancia en casa); facilidades en la empresa de reincorparse al puesto de trabajo a través de declaraciones empresariales expresas, contenidas en los Convenios Colectivos; fomentar la creación de guarderías en los puestos de trabajo y facilitar la obtención de excedencias a las madres trabajadoras.

Postulamos un incremento de las ayudas a las familias numerosas. España es el estado Europeo que menos ayuda destina a las familias numerosas (incluso muy por debajo de Grecia o Portugal). En realidad, podemos afirmar que estas ayudas se limitan a pequeños descuentos en transporte, educación e IRPF.

Los falangistas rechazamos el sistema de cuotas obligatorias de mujeres en instituciones ó partidos políticos y listas electorales, por entenderlo insultante y sexista. Los cargos han de ocuparse según la valía de los candidatos al mismo y con independencia del sexo. Los falangistas, por tanto, proponemos la revisión de la Ley Orgánica 3/2.007.

Los falangistas exigimos que la llamada violencia de género - entendiendo que la violencia hacia las mujeres es una lacra que hay que erradicar - es también la que las mujeres ejercen contra los hombres; por ello abogamos por una ley de violencia doméstica que proteja a todos los miembros de la misma unidad familiar, con independencia del sexo de los agresores y del sexo de los agredidos.

Podríamos seguir pero, sin duda, seguirán saliendo otras medidas a lo largo del posterior debate.

Por último sólo decir que sigamos la lucha cada uno desde su trinchera. Tenemos mucho que hacer; España nos lo exige; nuestra doctrina nacionalsindicalista es nuestra arma.

Pongámonos manos a la obra porque, desgraciadamente, de no ser así, ambas se extinguirán si continuamos con batallas internas en lugar de buscar puntos de encuentro.


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lunes, 14 de diciembre de 2009

Editorial de LGE al programa 30: El Estado sin Historia

Barack Obama defendió hace unos días en West Point el refuerzo de tropas para la guerra de Afganistán. Aquel discurso tuvo lugar delante de los cadetes de la academia militar más cinematográfica y por lo tanto más famosa del mundo. Si nos tele transportamos a la mentalidad militar yankee, su comandante en jefe, siguiendo fielmente el consejo de sus generales, arengó a los cadetes que se han preparado allí para dejarse la vida en el frente.

Pero volvamos ahora a nuestra vieja piel de toro. Aquí Barak Obama es un simpático negrito progre. Para los virtuosos del PSOE es el ZP de América, el hombre de la sonrisa perpetua y la conjunción planetaria. Se piensan poco menos que tiene que cerrar Guantánamo mañana y que los yankees van a salir desfilando a una orden suya de todos los conflictos en cuanto se acabe la próxima coca-cola.

Nuestra necedad con denominación de origen hace que tertulianos y editorialistas de diversa orientación y pelaje se mesen las barbas de la corrección política porque hoy, 12 de diciembre, Obama ha recogido el Nobel de la Paz después de un discurso belicista. Hemos visto hasta comparaciones con Hitler, que también estuvo nominado, aunque no sabemos a quién dejan a la altura del betún (por supuesto no al negro, que eso sería racista y feísimo, pero si a los plumillas que las apuntan).

Jamás justificaremos desde aquí ideas tan típicamente yankees como el capitalismo o el imperialismo agresivo económico y cultural, pero es nuestro deber señalar que frente al concepto absurdo del estado que tienen los periodistas y los políticos españoles, en EE UU sí tienen las ideas bien claras. "Si bis pacem, para bellum".

Pero algunos de los periodistas escandalizados hoy por un discurso belicista del presunto progre Obama son los que ayer pedían a la pacifista Chacón que armara nuestros pesqueros y criticaron la negociación...

En España el estado se desmorona por la indecencia y la incompetencia de los políticos que lo gestionan, por la desvergüenza de una prensa que jamás fue independiente ni lo pretendió, por la corrupción del poder judicial y por la inacción de los que simplemente cohabitan como si no fuera con ellos la cosa cuando no son abiertamente cómplices con sus votos o su apoyo deliberado.

Pero antes, mas allá y por encima de la estructura del estado está un sustrato que es la patria. Síntomas de crisis o ineficacia del estado español hemos visto tantos que podríamos hartarnos de contar y son graves. Pero ataques tan directos al sustrato de nuestra identidad como el que vamos a tratar hoy van directos contra la línea de flotación de nuestra moral o eso pretenden. Son pasos sibilinos que poco a poco conducen a nuestra negación por la vía de falsear nuestra historia.

El diputado del PSOE por Granada, José Antonio Pérez Tapias, propuso en el parlamento una iniciativa para, según su lúcida inteligencia "reconocer la injusticia que supuso la expulsión de los moriscos" cuando de celebra el cuarto centenario de este acontecimiento histórico.

¿Son en el PSOE absolutamente ignorantes de la Historia de España? ¿O con estas manipulaciones pretenden deliberadamente que muchos españoles sientan vergüenza de una historia de la que tendrían que sentirse orgullosos? ¿Tenemos algo de qué pedir perdón a los que se sublevaron en Las Alpujarras jaleados por los turcos y los argelinos? ¿Alguien espera que un presidente yanquee pida perdón a los autores del 11-m?

Actitudes tan ruines y miserables, pedir perdón a los que fueron enemigos que se rebelaron contra tu patria, implica que te pierdan el respeto de dentro a fuera. Así, en pocos días tenemos planteados referendos independentistas en media Cataluña para desternillarse del estado y de la patria por un lado y por otro habrá que volver a negociar un precio "apañado" para que Al-Kaeda devuelva a los cooperantes que tiene en Mauritania.

Y mientras, Aminatou Haidar - ella solita - pone en jaque a todo un gobierno de necios, les hace un desprecio e inicia una huelga de hambre. Y Marruecos, nuestro enemigo del sur, como siempre se va de rositas.

Aprendamos del Sahara. Allí lo más parecido que hubo nunca a un estado y una patria fue España, cuando aquella tierra era una provincia más y sus habitantes tenían el mismo DNI que uno de Soria. España salió "de najas", cometiendo una irresponsabilidad que a muchos españoles y saharauis de bien les duele todavía, como nos duele ver el camino que llevamos en otras provincias españolas donde volverán las tribus y los clanes.

Y para aprender, es necesario que alguien que enseñe. Tenemos la fortuna de que la verdad es un valor imperecedero. La memoria es recuerdo subjetivo y con ella nos pueden tratar de manipular. Pero la historia, los hechos, son objetivos, ciertos e incontrovertibles. De hechos vamos a hablar; de hechos que hacen patria, de hechos que enseñan patria. Porque la historia entendida y enseñada como debe ser, es uno de los mejores cementos del hombre. Porque España tiene la historia más increíble de la humanidad; porque en lugar de pedir perdón afirmamos nuestro orgullo legítimo de ser españoles. Como suele decir nuestro amigo Martín, acomódense, y escúchennos. (Por Carlos Chinchilla)

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la gran traicion del rey y el gobierno español al sahara

Recojo, de un enlace colgado en internet a través de una red social, el siguiente fotomontaje harto esclarecedor, de la responsabilidad del actual monarca y sus colaboradores necesarios, en la enorme traición practicada con el pueblo saharahui - español de pleno derecho - durante la agonía de Francisco Franco, y que da carta de naturaleza a la posición de lucha extrema adoptada por Aminatu Haidar y explica, con mucha lógica, las razones de su rechazo a recibir ninguna otra nacionalidad que no sea la saharahui, a la que la ONU, España y el mundo Occidental se habían comprometido, abandonándolos después a su suerte. Mucho menos desea la nacionalidad española - ofrecida como alternativa - culpable, a través de su monarca, de la Alta Traición que se deduce del montaje. Esa nacionalidad ya la tenía cuando los abandonamos a su suerte para verguenza y escarnio de nuestro pueblo.



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martes, 1 de diciembre de 2009

Editorial de LGE al programa 29: Nada nuevo bajo el sol

Nada nuevo bajo el sol. Si cerrásemos los ojos y nos trasladásemos en el tiempo, a lo largo de los años, de las centurias pasadas, a cualquier otro momento de nuestra historia y nos preguntáramos cuales serían los problemas del momento, la respuesta siempre sería la misma: La Revolución Pendiente.

Inexorablemente el socialismo de base, que surge siempre de una reivindicación justa – se transforme después en lo que se transforme – nos pondría de nuevo ante la tesitura de resolver siempre los mismos problemas: La crisis, el desempleo, la explotación, la inseguridad, el campo, la miseria, la especulación, la intermediación salvaje, la usura, el beneficio desmedido, la falta de liquidez y de financiación, de acceso a la propiedad.

Nos pondría también ante la destrucción del tejido industrial, de las explotaciones agrarias, de las familias, de las cooperativas y de las PYMES, las grandes olvidadas en todas las reivindicaciones. Y nos pondría ante el enfrentamiento entre distintos, entre clases, entre patrones y obreros, entre sindicatos, entre partidos; Nos obligaría a pasar por encima de otros para reivindicar lo propio, con el consiguiente descalabro y la inutilidad e injusticia del esfuerzo.

El próximo día 12 de diciembre, las movilizaciones obreras nos devolverán a la realidad, como, los pasados 20 y 21 de noviembre, lo hicieron las agrarias y ganaderas; Nos traerán de vuelta de ese aburrido viaje en el tiempo en el que nada cambia y en el que las propuestas caducas, por parte de todos, siempre son las mismas.

No tenemos nada que objetar al documento conjunto de UGT y CC.OO. leído con rigor, como nada teníamos que oponer - de ninguna manera - a las justas reivindicaciones del campo a las que desde aquí nos unimos. 12 propuestas y una conclusión que, con ligerísimos matices, ha de ser asumida por todos.

La grave crisis es, ciertamente y como ellos afirman, producto de un sistema financiero, globalizado, desregulado y capitalista, cuyos evidentes excesos nadie se ha ocupado de impedir y se nos han vendido como crecimiento, solvencia, libre mercado y estabilidad. Su resultado: la destrucción, el desempleo, el salvamento de los bancos.

Todo producto, sí, del “raquítico” Estado Liberal, pero también - y este es el otro problema - de las caducas respuestas de los sindicatos horizontales y de clase.

Es cierto que la protección laboral nació como necesidad de defensa ante los desmedidos deseos del capital sin control. Como freno ante la voracidad de los frecuentemente inescrupulosos empresarios; pero ese modelo es producto de una estructura global, a la que tanto contribuyó el propio marxismo internacionalista y materialista. Una estructura propia de multinacionales sin patria, en la que lo que prima es el coste de producción bajo y los mercados potenciales.

Ante ellos era la protección. Y son ellos, sin embargo, los que en verdad aprovechan con frecuencia la situación de crisis para despedir, bajo múltiples fórmulas, a buena parte de sus trabajadores.

¿La causa? El descenso de quizá un una o dos décimas de dígito en sus pingües beneficios, mediante ERES y otros sistemas. En esto, los sindicatos tienen razón.

Pero, ¿y nuestras pequeñas y medianas empresas? ¿Y nuestros autónomos? Representan el 80% del tejido español, son frecuentemente locales, familiares, pero se rigen por los mismos criterios legales de defensa de derechos que aquellos monstruos para los que fue creada la protección. Y se mueren. Se mueren solas.

Ellas, que defienden el empleo hasta el final, que no se plantean cambios entre sus empleados, ya no por el descenso de los beneficios sino incluso tras años de pérdidas continuadas, están solas. Sin acceso a los capitales, sin protección social, sin alternativas y liquidando sus sociedades con los mismos costes en que incurren las multinacionales. Porque nadie pensó en ellas. Porque nadie pensó en nosotros, en el 80% de los empleos españoles.

Se asustan quienes nos oyen decir que es imprescindible la participación activa de los trabajadores en los medios de producción. Que han de acceder a la propiedad tanto en el campo como en la ciudad, que es misión del estado facilitar esto, ocupándose de los servicios públicos y nacionalizando el crédito, haciendo accesibles los capitales al tejido social.

Pero se asustan tanto los liberales, los empresarios convencidos del libre mercado global y del capitalismo galopante, como los trabajadores que creen que el acceso a la propiedad es tan sólo la colectivización por parte del Estado y la expropiación sin más responsabilidades.

Y es que una vez más las reivindicaciones de los sindicatos, incluidos los agrarios, eluden una respuesta que contribuiría a dar con la solución: hay que superar los modelos económico, laboral y sindical actuales. Hay que construir una sociedad basada en el acceso a la propiedad de los trabajadores, como producto del esfuerzo común, con una función social que cumplir, más allá del infinito y desmesurado rendimiento y con acceso adecuado a los capitales, a unos capitales que ha de proveer la iniciativa privada y emprendedora, allá donde sea posible, y el Estado, a coste propio, donde sea necesario.

Porque no habrá solución si se trata de unos contra otros. De unos por encima de otros. No habrá solución si los derechos no vienen acompañados de obligaciones, si la participación no se asume en todos sus extremos, si asumimos que es distinto ser empresario de ser trabajador; sin entender que no hay empresa sin el trabajo de todos. Ni hay trabajo sin empresas.

Sin asumir que los sindicatos no son una suerte de excedencia para unos pocos - una fuente de poder - sino el modo de articular la participación del hombre en la sociedad más inmediata, el mundo laboral, en la construcción del tejido productivo, en el arma para engranar capital, trabajo, intelecto, innovación, emprendimiento.

Desde Sorel – que influyó en casi todos - hasta nuestros días, se ha especulado mucho acerca de las fórmulas posibles, pasando, por supuesto, por todos los maestros del marxismo y las escuelas inglesa y alemana. Y también por las fórmulas nacional-socialista y fascista del primer tercio del siglo XX en Alemania e Italia.

Se ha especulado acerca del papel del hombre dentro del proceso productivo; y en la medida en que aquellos lo quisieron convertir en simple mano de obra sin sentido trascendente, fracasaron y volverían a fracasar hoy.

Fueron José Antonio, Ramiro y el resto de nuestros fundadores, los que lograron una fórmula - aún pendiente - que funcionará, que funciona, que devuelve su sentido al hombre y lo convierte en una fuerza vital para la convivencia y la construcción, que supera todas las barreras y que, a nuestro modo de ver, es la única alternativa a los modelos caducos. Se llama Nacional-Sindicalismo.

jueves, 26 de noviembre de 2009

El joc del penjat

Sé que no faltarán entre los nuestros quienes simpaticen y se feliciten por la “genialidad” de las juventudes de la izquierda republicana de Cataluña (ERC), de felicitar unas fiestas navideñas, en las que por supuesto se ciscan alegremente (y si no que se lo pregunten a esa suerte de embajador que se han buscado - y que fuera líder de la formación - el aragonés Pepe Pérez, más conocido como Jusep Lluis Carod Rovira, cuando jugaba, nada menos, que con una réplica de la corona de espinas con que fue torturado nuestro Señor) con la silueta, la efigie y la caricatura - todo en uno - del monarca Borbón.

Es lógico; a la inmensa mayoría de los españoles documentados nos parece que, en general, la institución monárquica, tal y como se entiende en la actualidad, es un anacronismo de dimensiones sobrenaturales, que cuando se adereza de constitucionalismo y parlamentarismo es, sin duda, una tomadura de pelo costosísima, absurda y humillante, para cualquiera que crea tanto en la igualdad de oportunidades o de los ciudadanos ante la ley, como en los que creemos en el gobierno de los mejores. No digo nada ya si además creemos en la responsabilidad de los actos de cada cual, especialmente cuando se está al frente de una nación y se es Jefe Supremo de sus Fuerzas Armadas.

Esto sería así, hoy, con los Trastamara, con los Austrias mayores, con los Austrias menores, con las aventuras de la casa Bonaparte y con la de Saboya, pero cobra especial magnitud con la casa de Borbón, reina de la felonía y de la traición para con España y con los españoles de muchas generaciones, y especialista en mantener el poder real – verdadero, me refiero - primero y, de no ser posible, el poder adquisitivo en cualquier ciudad europea – ya sea en Francia, en Portugal o en Italia – sin derramamientos de sangre.... propia. Ha sido así a lo largo de su existencia, pero es verdaderamente repugnante con su actual representante, el que hoy aparece colgando de la horca de ERC.

Y es que el actual Borbón, que fue elegido a dedo por Franco saltándose a la torera cualquier derecho dinástico porque le salió de salva sea la parte, que ascendió “a los cielos” jurando solemnemente los Principios y Leyes Fundamentales del Movimiento – y del Reino – para ciscarse en ellos una vez muerto su restaurador sin pestañear y ciscándose, de paso, en los supuestos derechos de su difunto padre sin temblarle el pulso ni por un momento, pretende, como todos ellos, poseer una suerte de halo sobrenatural que lo hace mejor que el resto de la humanidad y que le impide ser responsable de sus actos aunque de esos actos dependa, por ejemplo, la sanción de una ley asesina de bebés, en una dinastía que debiera ser, por definición, garante de nuestra esencia cristiana y de la vida de los ciudadanos a los que ¿representa?.

Pero además, falto, como decimos, de toda responsabilidad, sí se ocupa en cambio de llenar el panorama nacional de borboncitos por docenas, todos a lomos del erario público o de una suerte sucedánea de tráfico de influencias, merced a las “colocaciones laborales” de su estirpe y a los fondos destinados al mantenimiento de la casa real. Eso sí, reclamando para todos sus miembros, el derecho a ser personitas normales, con su intimidad, su libre elección de pareja, sus divorcios previos o posteriores, sus vacaciones en Mallorca y el Pirineo, etc. etc. etc.

No creo, pues, que nadie presuponga en mi ánimo la más mínima comprensión hacia los borbones y su actual representante.

En lo ideológico, en cambio, no tengo muy claro cuál es la diferencia – en la representación de la Jefatura del Estado, me refiero – entre la monarquía hispana, visigótica y de la Reconquista (antes de hacerse hereditarias), la que alzaba a sus monarcas sobre el escudo para elegirlos de entre los mejores, tuviesen o no sangre real – don Pelayo no la tenía – y la elección “democrática” de un candidato por el sistema de sufragio universal, sin atender a otro requerimiento que el derecho de todo hombre a ser elegible y elegido, por el mero hecho de serlo (concepto actual, harto dudoso, para mi gusto).

O mejor dicho, sí tengo muy claro que soy mucho más partidario de un sistema en el que la jefatura es elegida de entre los mejores y por los mejores, se le llame a eso monarquía, república, república sindical o pluscuamperfecta, y en cuya función se exigen compromisos, se dotan recursos, de asumen responsabilidades y se toman decisiones. Y ello, tampoco ocurre con las repúblicas democráticas al uso, donde el papel de presidente es tan vacuo, tan inútil, tan caro y tan vacío de contenido como el de la monarquía parlamentaria, con la salvedad de ser elegido entre quienes los partidos proponen.

Sin embargo retomo el principio de este artículo. Felicitarse, reírse, congratularse por la “gracieta” de los republicanos independentistas es, a mi modo de ver, un error de bulto. A los republicanos independentistas de la izquierda separatista, por definición, les importa tres pitos lo que ocurra en lo que para ellos es el “país vecino”, en relación con su jefatura de Estado.

Lo que les importa es que quien la ejerce – real o teóricamente – es el representante de España, incluida la región catalana que ellos pretenden escindir. Y como tal, al rey, a su abuela si fuera ella, al hipotético presidente de nuestra república o a un triunvirato, si fuera el caso, les ofrecerían el mismo tratamiento en las Navidades, mientras cualquiera de ellos representara a España entera con firmeza y en toda su esencia.

No hacerlo no es sino el símbolo de que confían en que, en las actuales circunstancias, con las actuales reglas, los débiles representantes de la que pudiera ser un Tercera República – si es que cuenta la primera – no tardarían en concederles, o en su caso se la arrebatarían, la cacareada independencia que, en gran medida, ya se deduce del actual Estatuto y de la probable próxima sentencia del Tribunal Constitucional.

Por ello, la quema de banderas españolas – con su escudo monárquico – la no izada en los lugares que corresponde, la quema de fotos del Borbón, la felicitación de Navidad y tantas y tantas otras afrentas no se pueden circunscribir a la nefasta casa de Borbón, con cuyo fin inmediato no sólo comulgo sino que lo espero con ardor, sino a la ofensa a España, a los españoles, a lo que representamos y a nuestra sagrada unidad.

Y ahí, señores de la Esquerra, me tendrán como siempre, enfrente, aunque supusiese tener que salvarle el... final de la espalda a un miserable Borbón.


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miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sí, soy falangista



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jueves, 19 de noviembre de 2009

¡Ultima Hora! Fijadas las fianzas de "Quimera"


Según nos informan las familias y los abogados de los detenidos en la denominada Operación Quimera, ahora es cuando se hace indispensable la colaboración de todos: Los abogados necesitan provisión de fondos pero, sobre todo, ¡han sido fijadas las fianzas para su puesta en libertad provisional!
10.000 euros por cada uno de ellos

Colabora con tus aportaciones en la cuenta de Auxilio Azul que inmediatamente pondremos a disposición de las familias. Si deseas que Auxilio Azul haga llegar tu aportación prioritariamente a alguno de los detenidos en concreto, señalalo en tu transferencia. De lo contrario Auxilio Azul aplicará su mejor criterio para resolver las situaciones más difíciles. Esta es nuestra cuenta:

2038 1823 67 6000471064


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martes, 17 de noviembre de 2009

viernes, 13 de noviembre de 2009

Editorial de LGE programa 28: Después del muro de Berlín




El 9 de noviembre de 1989 caía, aparentemente, el Muro de Berlín. Fue la consecuencia de 10 años de lucha final de la fuerza de la razón frente a la razón de la fuerza. Fue la victoria parcial de la Europa cristiana, comprometida y con valores, frente a la sinrazón de la utopía marxista, que mentía predicando libertad, propiedad colectiva, patria universal y progreso, mientras asesinaba a los disidentes y a los que huían, practicaba capitalismo de estado y convertía todo lo que estaba tras su telón de acero en un inmenso Gulag con 100 millones de muertos a sus espaldas.

Pero hemos dicho aparentemente y lo hemos dicho a conciencia. Y hemos dicho también que fue la victoria parcial – efímera, cabría decir - de la Europa cristiana, que no es la que cínicamente ha celebrado el acontecimiento 20 años después.

Y es que hoy el único muro que no permanece en pie es el que se vende a los turistas en la puerta de Brandemburgo como si fuera auténtico. Los demás están donde estaban.

Fue la auténtica Europa cristiana, la que apoyada en valores indiscutibles, como la libertad del ser humano, construyó Solidaridad en Polonia, desde abajo y derrocó los viejos regímenes. Fue Juan Pablo II quien gritó al inicio de su pontificado “no tengáis miedo”, en lo que después fue un desafío. Fue la Europa nacida del pueblo luchador, trabajador y convertido en ejército popular, la que derribó el muro.

No fue tampoco la Europa que después se negó a reconocer en su Constitución la esencia cristiana que la hizo posible y que paso a paso, inexorablemente, avanza hacia su destrucción, tal y como Ramiro dijera de los pueblos sin patria, sin el necesario sentimiento patriótico esencial en la médula misma de sus gentes. No fue desde luego la Europa que desde Estrasburgo juzga el crucifijo en las escuelas como ultrajante, para los alumnos no católicos, mientras se deja invadir por ritos, gentes y costumbres de otras culturas a las que ni tiene el valor de enfrentarse, ni la intención de hacerlo. Sigue en pié, por tanto, la Europa de los mercaderes sin valores y la Europa del panteísmo anticristiano.

Sigue en pié también el comunismo. Es cierto que fue desplazado de Polonia, Hungría, Bulgaria, Checoslovaquia, Yugoslavia, Albania y de la URSS, al menos en sus estructuras más obvias. Es cierto que hubo valientes chinos en Tian’anmen, muertos por la libertad, pero no es menos cierto que el Mundo Occidental no ha tenido valor de acabar lo que supuestamente empezó, quizá porque tenía otros planes comerciales.

China es hoy, con diferencia, la potencia mundial emergente más poderosa de la tierra. Tiene el decidido afán de acabar con la hegemonía capitalista americana.... y sustituirla por la suya. Y si para ello ha de seguir gobernando con la mano izquierda desde la represión más terrible, la más absoluta de las miserias para su pueblo, la explotación de mano de obra infantil, el sacrificio humano de niñas y el liberticidio, mientras con la derecha saluda al capitalismo salvaje – otra nueva suerte de capitalismo de Estado - y se convierte en el socio comercial preferente de Europa, lo hará porque tiene 1300 millones de almas para hacerlo y ningún recelo en justificar los medios por el fin.

Pero no sólo es China. Corea mantiene su régimen intacto tras derrotar al poderoso EE.UU. La Monarquía de la dinastía Castro – también convertida, eso sí, al capitalismo turístico sexual - sigue agarrotando Cuba con la misma hoz, el mismo martillo y la misma opresión con que golpea a su pueblo desde hace décadas con la permisividad de la cúpula dirigente, que explota abiertamente esta fuente de ingresos.

Y, por si fuera poco, se ha extendido el manto de populismo y de represión a Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, se pretende Honduras y - en versión más suave – se contempla con simpatía al Lula de Brasil, a la Kirchner de Argentina, al propio Obama en los EE.UU y al analfabeto funcional del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; ese que en su cruzada particular por cambiar la historia, erige estatuas a Durruti, cierra el Valle de los Caídos, proclama la retirada de los crucifijos de escuelas, cuarteles y hospitales y se planta en el Muro de Berlín, diciendo que los españoles teníamos muy próxima la sensación de la caída del muro, porque “acabábamos de vivir la caída del muro de Franco.” No hay muros intelectuales ni escrúpulos para esta bestia, cuando se refieren al pasado. Pero ¡ay del que tenga que contar con él en el presente! ¡Que se lo pregunten a los 16 españoles del Alakrana, ahora que por la traición con el Playa de Bakio somos el objetivo de todos los piratas del mundo!

Y sigue también en pie el capitalismo salvaje. El que hizo que nacieran - antes de corromperse bajo el yugo soviético - todas las reivindicaciones justas del obrero, explotado por una fórmula de libertad que consiste en dejarle elegir... la forma de morir. El que hizo nacer el marxismo como forma de rebeldía.

Este capitalismo que hace ahora aguas merced a su propia voracidad y que, ante la falta de oposición del estado totalitario y universal soviético, impone ahora una nueva dictadura igual de universal que la otra, llamada globalización económica, que supone, entre otros desastres, la liquidación de muchos servicios públicos, la precarización del trabajo, la deslocalización salvaje, la competencia desleal de mano de obra desesperada... Y que, sin embargo, se descompone en paro, quiebras, destrucción de riqueza, abandono de las clases medias, y aniquilación de cualquier principio moral que dote a los pueblos de capacidad de reacción.

En definitiva, el único gran triunfador de la caída del muro es ese otro oscuro muro de silencio, de poder, de sombras que manejan nuestras vidas como el Gran Hermano de Orwell - o de SITEL – y que unos llaman Bilderberg, otros G-8 y Banco Mundial, otros masonería y algunos, simplemente, SISTEMA.

No sabríamos decir si el mundo de hoy es mejor que el de antes de la caída del muro, porque a todo hay quien gane; lo que sabemos es que no es bueno, que las desigualdades continúan y se acentúan. Que el dinero es un verdadero muro infranqueable, como lo es la corrupción política; que aún quedan muchos muros de la vergüenza como el de Cisjordania o el del Sahara. Sabemos que ni comunismo ni capitalismo son la solución de nada y que aún queda una tercera vía, que es el nacional-sindicalismo.

En los próximos días la Memoria Histórica oficial volverá a engañar a los nuevos parias, contándoles las heroicidades de El Campesino y del asesino Carrillo, y negándonos el mínimo derecho al recuerdo y la reivindicación.

Comenzamos noviembre recordando a intelectuales como Ramiro de Maeztu, a jonsistas como Ramiro Ledesma, a estudiantes falangistas como Alejandro Salazar, a las miles de víctimas de Aravaca y de Paracuellos, asesinados por los mismos que construyeron el muro y seguiremos así, camino de un nuevo 20 de noviembre en que nos asesinaron a José Antonio; porque no han caído aún los muros de la injusticia, de la mentira, de la incomprensión y la sinrazón; Aún así, seguiremos lanzando nuestro mensaje, escalando cuantos muros nos levanten delante; seguiremos siendo la única alternativa. Acomódense y escúchennos. Por Martín Ynestrillas






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jueves, 12 de noviembre de 2009

Paracuellos: Toda la verdad



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martes, 3 de noviembre de 2009

sábado, 31 de octubre de 2009

Editorial de La Gran Esperanza, Programa 27


Hemos asistido estas dos últimas semanas a varios acontecimientos que han llamado poderosamente la atención de este programa. Tanto, que nos preguntamos si, realmente, estamos a las puertas de la clandestinidad; de la necesidad de recluirnos en catacumbas y refugios, de irnos a las montañas para poder seguir profesando una fe, una ideología y una actitud ante la vida y la sociedad, políticamente incorrectas.

Hemos asistido a la concatenación de actuaciones policiales, jurídicas, políticas y mediáticas, destinadas todas a mostrar que los falangistas, los disconformes, los disidentes con el régimen y con el sistema, somos eso que los políticamente correctos llaman “fascistas”, en la acepción más “democrática” del término, que es aquella que nos convierte en execrables, en intolerantes, en odiosos, en peligrosos ultraderechistas fanáticos dignos del mayor de los desprecios, de las más duras condenas y de la persecución sin fin.

Hemos visto cómo se establecían equivalencias insostenibles entre grupos afines a nuestra concepción de España y bandas terroristas con miles de muertos a sus espaldas. Cómo se detenía a cinco “fachas” - supuestos autores de pintadas y amenazas - y se publicaban sin piedad todos sus datos personales poniéndolos en peligro; cómo se penaba con años de cárcel a libreros y editores discrepantes, por esta causa, precisamente: por la de discrepar y hacer uso del irrenunciable derecho constitucional y humano a la libre expresión y difusión de ideas; cómo se aplicaba por primera vez en la historia de los Tribunales de Madrid, donde entre otros reside La Audiencia Nacional, el agravante de odio ideológico, a un supuesto ultra.

Y es que se trata en todos los casos de esto: de Odio ideológico y de persecución. Pero no somos los autores de ese odio, sino sus víctimas. No entraremos, en este programa, a valorar en sí mismos los hechos imputados en cada uno de los casos anteriores, porque poco importan. Poco nos importan a nosotros, pero sobre todo, poco les importan al Sistema. No es eso lo que están juzgando. No son los hechos concretos y su punibilidad. Juzgan una actitud, una ideología, una manera de mantenerse de pie en la vida política. Juzgan, en sí mismo, el hecho de ser falangista, fascista o ultraderechista, que a ellos tanto les da.

Es un paso más en la persecución ideológica sin fin. Quieren que perdamos nuestra memoria. Sí, que no podamos recordar a nuestros muertos; a esos que, como Ramiro Ledesma, celebramos en estos días y que un 29 de octubre de 1936, fueron asesinados en las tapias del cementerio de Aravaca, por el odio y el rencor de los mismos que hoy imponen su ley de Memoria Histórica. Quieren arrancar de calles, plazas y libros, todos los recuerdos, todas las referencias a su derrota y a su sinrazón. Y si alguien discrepa y escribe sobre ello, se le encierra, se le persigue, se le silencia y se incinera el cuerpo del delito: el libro.

Quieren, en definitiva, encerrar en profundas mazmorras cuerpos y almas. Odio ideológico, dicen. Han encontrado odio ideológico con sólo rascar en la cámara de vídeo de un vagón de metro. No lo encontraron en todos y cada uno de nuestros muertos a manos de ETA. No los han encontrado en los sabotajes de que somos víctimas allá donde nos manifestamos bajo los cascotes. Tampoco en las declaraciones del difunto Rubianes, o en las banderas nacionales quemadas en Cataluña y Vascongadas. No encuentran odio ideológico en el asesino de Paracuellos, en Santiago Carrillo, que pasea su calavera viviente por parlamentos, tertulias y conferencias.

No hay, por supuesto, odio ideológico en esa farsa viviente que es el “intolerante” Esteban Ibarra, ni en quienes al grito de “Patada en la cabeza” y “Nacidos del odio, 100% antifascistas” acudían entonces y acuden hoy, cada vez que tienen oportunidad, a reventar cualquier manifestación o expresión libre de ideas, de esos que ellos llaman fascistas y a los cuales, por lo visto, ni odian ni han odiado nunca.

Hoy hablaremos de odio ideológico. De ese odio ideológico hacia todo lo que nació otro 29 de octubre de 1933, en el Teatro de la Comedia, y que sustenta buena parte de nuestro cuerpo doctrinal e ideológico: Falange Española. El odio por el que desde entonces, no pueden perdonarnos. No perdonan nuestra integridad, nuestra valentía de ser fieles a una idea, a unos valores, a un tiempo pasado y a un futuro prometedor. No perdonan que nuestras manos abiertas y extendidas al cielo fueran siempre un canto de amor, frente a sus gritos de odio.

Pero hagamos un aviso a navegantes. A aquellos que creen que son diferentes, que no va con ellos, que sólo hace falta acatar alguna que otra regla para ser tolerados: esto no es contra Josué, ni contra Ramón, Carlos, Oscar o Juan Antonio, ni sólo contra Javier, Ignacio, Borja, Fermín o David. Esto es contra todos ellos y contra cada uno de nosotros. Los que pensamos diferente. Los que siendo odiados hasta el infinito, no odiamos nunca, pero seremos condenados por ello. Parafraseando a Martin Niemöller, cabrá decir aquí:

“Primero vinieron a buscar a los nacionalsocialistas, y no dije nada, porque yo no era nacionalsocialista; luego vinieron por los franquistas, y no dije nada, porque yo no era franquista; luego vinieron por los tradicionalistas y no dije nada, porque yo era falangista; luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".

Al menos nosotros creemos que hoy, como entonces, “no acabaran con nosotros donde ellos quieran sino donde nosotros queramos”. Acomódense y escúchennos.
Martín Ynestrillas (30/10/2009)


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martes, 27 de octubre de 2009

Eran ustedes


Martes, 27 de octubre de 2009

El patriótico discurso del embajador en Bosnia a las tropas españolas desplegadas en el país balcánico



“Eran ustedes”


Me piden que les dedique a ustedes unas palabras en el día de hoy, fecha adelantada de la celebración de nuestro día nacional. Lo clásico sería iniciarlo con aquello de "es un honor para mí”.... Se trata de una frase más o menos protocolaria, que en el fondo no quiere decir nada si quien la pronuncia no tiene voluntad de que así sea... Les adelanto que este no es el caso.


Por eso utilizo la fórmula: "Es un honor para mí", realmente lo es, rendirles mi homenaje desde esta tribuna. Es un honor para mí dirigirle unas palabras a un grupo de españoles, y hoy, en Bosnia y Herzegovina, ante soldados de España. Algunos sin ser de nacionalidad española, pero soldados de España al fin y al cabo, dispuestos a dar su vida por ella, sin grandes alharacas, discretamente, como lo han hecho siempre. Como han hecho a lo largo de toda la historia.

Ustedes son la noble herencia de una historia que pocos, desgraciadamente pocos, conocen. Uno lee "la defensa de las indias", de Julio Albi, y descubre que con un puñado de hombres, que eran ustedes, se defendió -durante varios siglos y con notable éxito -la costa que va de la Florida a la Patagonia, y de ésta hasta California. Uno se va al mayor experto de la historia del Pacífico, el australiano Spate, y descubre que su obra más importante la tituló "el lago español", y lo hizo por ustedes. Uno recorre el extremo oriente y descubre la presencia de soldados de España en Camboya y Tailandia ya en el siglo XVI, estudiando mapas de China, tratando con Japón. Eran ustedes.

Ustedes fueron en buena medida quienes extendieron el español por el mundo. Eran ustedes. Ustedes han protagonizado las casi 60 misiones internacionales que arrancan de los años 80. Recuerdo bien las primeras, en Centroamérica, donde yo estaba destinado entonces. Fui testigo de la mano izquierda para acercarse a cualquier escenario, y de la mano derecha para dar seguridad cuando se demandaba. Vi actuar a médicos de uniforme y a soldados de paisano, y les vi dar un paso al frente siempre. Siempre.

Ustedes son los que caminan las calles de Mostar, de Sarajevo, de Trebinje, de tantos sitios en Bosnia y Herzegovina, donde su uniforme es objeto de respeto, de reconocimiento, sabedores todos de su profesionalidad, de su espíritu de sacrificio. Lugares donde se han ganado el aprecio de sus gentes, donde España -por ustedes- significa algo.

Un día dejarán de ser necesarios en Bosnia y Herzegovina. Se irán. Pero quedarán su recuerdo y la admiración de quienes les conocieron. Quedarán las placas con los nombres de sus compañeros caídos en Mostar, o esa plaza que siendo de España es de ustedes, o ese pinsapo que donaron y seguirá creciendo en algún lugar, o el afecto de esos ancianos a los que surtían de gasolina, de alimentos, de mantas. Y quedará la prueba de su valor. Así me lo han dicho tantas y tantas veces: "ellos llegaron, y empezamos a sentirnos seguros".

Cuentan que los tercios de Flandes, cuando volvían a España gustaban de desfilar en la Plaza mayor de Madrid, y que para esa ocasión recibían la orden de entrar en la plaza "pisando fuerte". Así nació la expresión de "entrar pisando fuerte".

Así entraron ustedes, y así deberán salir: "pisando fuerte". Un día se irán. Se vaciará Camp Butmir, crecerá la hierba entre las grietas del asfalto, se hará el silencio donde estamos, no habrá ni misa de domingo, ni oiré las palmas de un soldado de Cádiz, ni degustaré la paella que uno de ustedes se tomo como un ejercicio a todo o nada, ni recibiré noticias de tal o cual desplazamiento. Me alegraré mucho de que no sean ustedes ya necesarios en Bosnia y Herzegovina Se me llenará la boca cuando diga que España, en su pequeña o gran responsabilidad, cumplió.

Pero les aseguro también que cuando despida al último, cuando vea despegar ese avión, empezaré a echarles en falta. Y ustedes, una vez más, habrán cumplido. Y me refiero a ustedes con legítimo orgullo porque hablar de ustedes es hablar de mi propia familia. De mis primos y tíos en Infantería de Marina, a los que admiraba en mi infancia y sigo admirando hoy. De mi padre, jurídico de la Armada, de mi abuelo en el Cuerpo de Ingenieros, de mis bisabuelos haciendo la guerra de Marruecos o de Filipinas. Ellos eran ustedes, si acaso ustedes me lo permiten.

Pero también ustedes son ellos. Quiero decir que también en ustedes se verán otros. Los 23 soldados de España fallecidos en Bosnia y Herzegovina son ustedes, porque en ustedes viven. Saben ustedes bien que cuando les miren a ustedes los padres o los hijos de aquellos que fallecieron los verán a ellos, porque ustedes son ellos. Porque tienen ustedes, y solo ustedes, el honor de serlo. Todo esto era para explicarles porque es un honor para mí poder dirigirles unas palabras a ustedes.

Y porque es un honor dirigirme a ustedes, y porque ustedes son Cristo Ancor Cabello, les ruego que me permitan también que este sea un homenaje a él. Fallecido en Afganistán, pero vivo en cada uno de ustedes. Que sea él quien a través de ustedes grite conmigo, con nosotros, ¡VIVA EL REY! ¡VIVA ESPAÑA!

Discurso del embajador Alejandro Alvargònzález, el 11 de Octubre de 2009, en Bosnia, a las tropas españolas allí destacadas, recogidas en el Confidencial Digital. Seguir el vículo pinchando en el título del artículo

viernes, 23 de octubre de 2009

Nada que añadir

Publicado en el Núm. 196 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense". Por Ignacio Toledano

"Que alguien -en el cada vez más turbio escenario político español- pueda decir que no hay vida más allá del honor es -cuanto menos- un acontecimiento notable. Como muchos de vosotros ya sabréis, esta ha sido una de las frases pronunciadas por Montserrat Nebrera en la rueda de prensa ofrecida para anunciar su salida del Partido Popular. Estos pronunciamientos públicos contundentes no sólo dicen mucho de las personas que se atreven a formularlos, sino que tienden a poder ser considerados como un estandarte... como una bandera izada en señal y prueba de los principios que se pretenden defender. Y es que Montserrat Nebrera ha demostrado ser -ante todo- una mujer de principios. Por eso principalmente es por lo que se ha marchado del PP.

Hablábamos el otro día de ella -un grupo de amigos- en una de esas comidas agradables que te hacen creer que -pese a todo- España sigue siendo un lugar de buenas y arraigadas costumbres. No todo está perdido siempre que sigamos pudiendo comer con los amigos y hablar -de forma distendida y reposada- de los acontecimientos políticos más recientes. Hablábamos de Montserrat Nebrera con afecto y admiración. Y nos gustaba su independencia dentro del aburridísimo color gris del Partido Popular. Admirábanos su modo peculiar de expresarse y de entender la vida política activa. Curiosamente, coincidíamos en el hecho indiscutible de no resultar su perfil político demasiado acorde con el requerido en la Calle Génova.

Montserrat Nebrera había saltado a la actualidad pública durante el Congreso del Partido Popular de Cataluña, representando una alternativa viable y fuertemente asentada entre la militancia. Una alternativa -se entiende- frente al oficialismo versión Génova representado por la aburridísima Alicia Sánchez-Camacho. Algún día alguien hará una historia -pequeña o grande, pero historia en definitiva- del daño que están haciendo a España los diversos y múltiples oficialismos que pueblan nuestra vieja piel de toro. Montserrat Nebrera representaba entonces -como hoy- la corriente interna imaginativa y moderna opuesta a los monolíticos y antipáticos modos de gobierno del partido, esgrimidos por Rajoy y por nuestra incomparable Soraya. Aquella victoria de Alicia Sánchez-Camacho -respaldada con un prietas las filas desde la misma cúpula derechista- tenía un cierto regusto amargo... al final, la línea dura de Génova se había hecho con el control del partido en Cataluña pero, pese a ello, aquel no dejaba de ser el Congreso de Montserrat Nebrera. Había triunfado moralmente.

Ha pasado un año en la oposición interna. Haciéndonos disfrutar con sus brillantísimos artículos, y haciendo gala de una espléndida batería de ideas sobre la profundización democrática que exige -en estos momentos de absoluto desplome del sistema- la vida política española. Desde fuera, veíamos que estas posiciones sinceramente originales y rabiosamente independientes casaban muy mal con la dura realidad del Partido Popular... con esa estructura pesada y burocrática que, al día de hoy, se encuentra saltando en pedazos víctima de sus propias contradicciones.

El Partido Popular es el partido de las mil contradicciones, y sus votantes se encuentran afectados -en mayor o menor medida- por una dolencia esquizofrénica de muy difícil curación. Unos ejemplos. El votante popular dice pretender una moralización de la vida pública, pero se debe desayunar con la trama Gürtel y con los trajes de Camps. El votante popular dice defender públicamente posiciones morales católicas, pero desde las Comunidades Autónomas donde gobierna el PP se financian calendarios gays furiosamente anticatólicos. Los votantes populares se manifiestan contra el aborto, pero sus responsables ni abolieron -cuando gobernaron- ni abolirán -cuando gobiernen- la legislación permisiva del mismo... uno apenas puede entender como una gran masa de españoles sigue votando cuando toca a un conjunto de personas -a un aparato- que trabaja activamente en la consecución de líneas políticas en las que sus propios votantes no creen. Allá cada uno y la utilidad de su voto. Yo duermo muy tranquilo por las noches votando a la opción que defiende plenamente mi concepción del mundo y de la vida, y no tengo que tragarme ningún sapo cada cuatro años.

Los falangistas creemos que, por encima de las férreas estructuras partidarias, se encuentran las personas. Nosotros creemos que este sistema político -tal y como esta organizado y desde su misma base- genera corrupción y prácticas viciadas de gobierno. Nosotros creemos que el desmontaje de todo este entramado político-económico es la primera fase -indispensable- de nuestra empresa de liberación nacional. Porque es imposible la transformación social que España necesita si no nos atrevemos -como primera medida esencial- a prescindir de estas fuentes de financiación poco claras y de estos gürtels diversos... de estas estructuras corruptas que están lastrando el desarrollo pleno de nuestras libertades ciudadanas.

Montserrat Nebrera se ha ido del Partido Popular por una sencilla razón. La razón que consiste en saber que el ambiente de una estructura partidaria es irrespirable para todo aquel que, luchando por una moralización efectiva de la vida pública, mantenga un proyecto independiente y renovador. De antología la carta abierta que le envía a Mariano Rajoy al despedirse. Dice que -nada más y nada menos- me voy con la tristeza de saber que me equivoqué al pensar que era posible la reforma del sistema desde un partido político, por más que comparta gran parte de sus ideas primigenias; ahora comprendo que son demasiados los intereses que gravitan sobre las estructuras para impedirlo. Ignoro si ésos son también tus intereses; en todo caso, no son los míos. Y para colmo, ha devuelto su escaño en el Parlamento de Cataluña al marcharse. Gestos nobles en medio de tanta miseria moral."

lunes, 19 de octubre de 2009

La Gran Esperanza vuelve al aire



Tras unos meses de obligada parada técnica, La Gran Esperanza ha comenzado sus emisiones en pruebas. El pasado viernes 16 de octubre se grabó el primer programa que, a diferencia de los anteriores, será emitido únicamente a través de los canales disponibles en internet: Youtube (vídeo), Megavídeo (vídeo), Poderato (podcast, radio 2.0), Facebook (enlaces directos a todo lo anterior) y por supuesto a través del blog.

La compra de la tradicional emisora Radio Intercontinental, por parte del poderoso grupo mediático Intereconomía (El Gato al Agua, La Nación, Semanario Alba, Canal Intereconomía, La Gaceta, Revista Época, etc., entre otros), de marcado carácter conservador y neoliberal, con tintes democristianos, ha considerado que las voces discrepantes de la tercera posición - los que no comulgamos con una organización social en torno a las izquierdas y las derechas, los partidos políticos y su partitocracia corrupta - no tenemos espacio en la nueva cadena ni siquiera pagando, como era, de hecho, nuestro espacio. La nueva parrilla salvó algunos nombres de la vieja emisora, como Eduardo García (que ahora conduce la tertulia matutina "Buenos días España) o Gustavo Morales, que fuera Jefe Nacional de la Falange hace unos años y que participa activamente en algunos programas del grupo, pero dejó fuera programas como "La Quinta Columna", sufragado por Alternativa Española y, por supuesto, a La Gran Esperanza, la Voz de la Falange. Y es que una vez más se demuestra, para aquellos que aún no se han enterado, que no existen amigos en la derecha española, sino más bien todo lo contrario.

Sin embargo el ciberespacio es grande y las ganas y la decisión aún mayores. Correremos riesgos; no todo saldrá técnicamente como deseamos, pues no somos profesionales y tenemos nuestras ocupaciones de las cuales sobrevivir; Pero con el tiempo mejoraremos y haremos un programa de calidad que tendrá, como principal característica, la independencia y la claridad. Y es que a nosotros se nos entiende todo. Bienvenidos a la nueva Gran Esperanza.

viernes, 16 de octubre de 2009

miércoles, 7 de octubre de 2009

En relación a la querella contra "Salvados", de la Sexta

Reproduzco en su integridad una nota emitida por FE-La Falange y publicada en su página Web, a la que se puede acceder pinchando en el título de este artículo. No pongo ni quito coma, pues no sólo suscribo cada línea, sino que comparto el enorme asco que me produce la judicatura en España, cuando, a pesar de reconocer la esencia de la demanda y calificar los hechos severamente, decide después que... ¡es broma, y en broma se puede decir cualquier cosa! y por tanto la archiva sin más. No importa, al final, algún día, todo esto formará parte de un sumario gordísimo, en el que no quedarán muchas ganas de reirse.
"Un juez catalán desestima nuestra querella contra el programa “Salvados”, de La Sexta

Como en los chistes viejos, tenemos dos noticias: una buena y una mala. Primero damos la mala, claro: el programa de La Sexta “Salvados” que emitió una carnavalada burlesca y ofensiva contra las personas enterradas en el Valle de los Caídos y contra el propio templo así como contra símbolos políticos del falangismo se va de rositas después de la querella criminal que interpuso contra ellos La Falange (FE).

Y la buena noticia: el juez de primera instancia de Esplugues de Llobregat (allí tiene su domicilio social la productora responsable del bodrio) que ha archivado la citada querella debe ser un primo inteligente, gracioso y con buen gusto de Buenafuente y el Follonero. Y encima sabe de buen cine… ¡Un filón oigan! No se entiende que no tenga un huequecito en La Sexta o que no le hayamos visto en alguna tertulia echando un cigarrito –de la risa y con buena yerba, ya que es un cachondo pero con buen gusto- con Garci y sus cinéfilos.

Nos dice este amigo que el programa en el que se burlan de los muertos no es punible legalmente en resumidas cuentas porque se trata de un programa en clave de humor. Incluso el ínclito juez reconoce que sus formas son de muy mal gusto. Cuenta su sentencia que si los chicos de El Terrat “hubieran tenido una pizca del talento artístico de cineastas como Chaplin o Wilder hubieran transmitido en esencia igual crítica burlesca que la pretendida(…) pero sin caer en lo burdo o acaso falto de todo estilo.”

Parece un tío majo, hace sentencias divertidas y no los típicos tochos que no hay quien se lea. Sentencias bonitas, sí, pero tan inútiles como la mayoría. Si los de El Terrat, que son unos horteras, le parodiaran por criticar su falta de talento pintarían un tipo que hace manitas con su novio gafapasta en la última fila de un cine de esos en los que la Generalitat pone el último estreno doblado a la lengua que habla Aznar en la intimidad. Seguro que le pondrían de mariquita como cada vez que tienen rabia a alguien. ¿A que armario de la productora de Buenafuente habría que mandar un psiquiatra para descubrir el trauma?

En resumen y a lo importante: este tío tan “salao” dicta una sentencia que además de ir contra el sentido común es intrínsecamente injusta y crea un precedente de discriminación extremadamente grave. Sea o no en tono de humor, las faltas al honor en un lugar tan sensibles como un lugar de culto religioso han existido de forma objetiva.

Además, y es también un hecho objetivo, bajo este trasfondo de tono humorístico se estaban realizando manifestaciones de un tono político. Dejemos en este punto que nos deslumbre la luz del marxismo. Pero el de Groucho, Harpo y Chico, Zeppo y los demás hermanos Marx, ya que la cosa va de humor. Así pues, recordemos una de las grandes frases del gran Groucho en Sopa de Ganso: “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.”

Según la odiosa ley de memoria histórica todo tipo de manifestación política está prohibida en el Valle de los Caídos. A los que simplemente pretendíamos ir a un funeral en silencio como siempre, sin lanzar ningún tipo de consigna pero si portando nuestros símbolos nos encontramos con una compañía de la Guardia de Asalto.

Eso para nosotros. Para unos tiene unos principios y para los chicos de la Sexta tienen otros muy distintos con buenos contratos.

Y toda esta barbaridad la ha refrendado con su sentencia este juez Esplugues de Lobregat que, como diría Groucho, “puede parecer un idiota y actuar como un idiota, pero no se deje engañar: es realmente un idiota”. "

martes, 6 de octubre de 2009

Piaratas del Índico

Decía El Mundo de ayer, nada menos que en su editorial - opinión del diario, por tanto - que los pescadores deben actuar con cabeza en el índico. Se refería el artículo al hecho de que el atunero secuestrado habría abandonado la zona de seguridad pactada por los propios armadores para, asumiendo el riesgo de ser objeto de un ataque, intentar acceder a mejores caladeros.
La editorial, que previamente se deshacía en elogios hacia el Ejecutivo en esta ocasión, contraponiéndo la actuación a la realizada con motivo del secuestro del Playa de Bakio, continuaba calificando al Alakrana de temerario y explicando cómo, por un lado la legislación impide la protección militar a bordo de la flota atunera y, por otro, se escandalizaba de que, por esa regla de tres, todo aquel particular que trabajara en zonas peligrosas del planeta podría reclamar escolta oficial para su seguridad (sic).

¡Y se quedaba tan fresco! ¡Hace falta ser majadero y lameculos - ya quisiera yo entender por qué éste intercambio de papeles entre El País y El Mundo, en sus afectos y castigos - para tildar de rápida respuesta española la persecución del Canarias y atribuirle el éxito de la incorporación del barco francés - que está a las órdenes del dispositivo europeo Atalanta - al endeble, blandengue, ineficaz, inoportuno y aberrante gobierno Zapatero.

Ese gobierno que como todo método, ha empleado el pago de un 1,2 millones de dólares por el rescate del primero de los barcos, a unos animales, armados hasta los dientes, a bordo de una patera de cartón piedra y cuyo embajador en Kenia ya anuncia que también esta será la vía para lograr la pronta liberación de los rehenes actuales. Y todo ello haciendo mención específica triunfal al establecimiento previo del contacto con los clanes dedicados al secuestro.


Son tantas las burradas que no se por dónde empezar y me temo, pese a las advertencias de algunos de mis lectores, que volveré a excederme de los límites razonables para este artículo.

Vamos a ver: Artículo 92 del Convenio Internacional del Derecho del Mar: "todo buque navegará bajo pabellón de un solo estado y quedará bajo la protección de dicho estado que deberá garantizar su seguridad en alta mar".

¿Alguien ha leido algo acerca de una zona de seguridad libremente pactada? ¿Algo acerca de que los barcos particulares no merezcan protección? ¡NO! Bestias de periodistas de El Mundo, escandalizadas: ¡Claro que los estados soberanos están, por definición, obligados a proteger en todo momento a sus naturales en situaciones de peligro! Especialmente si desarrollan tareas tan duras como traer el pescado a casa desde el último rincón del mundo, porque las políticas pesqueras desarrolladas a lo largo de los gobiernos de la democracia, e incluso antes, han dejado en pelotas nuestros propios caladeros. Pero en este caso, además, lo dice expresamente la ley que tanto os gusta interpretar.


La ley, en cambio - siguen diciendo - impide dotar de protección militar a las tripulaciones, como sí han hecho los italianos y los franceses. ¡Claro! ¡Este sí es un problemón! ¡Cambiar una ley para hacer lo que les salga de los rincones del alma, incluso votándola con los pies o más de una vez si no sale bien a la primera, para conceder derechos de radio y telvisión a los amiguetes sí se puede! ¡Modificar la ley del aborto - aprobar incluso su primera versión - a pesar de haber perdido varias votaciones en el Congreso - y permitir que las menores que no pueden comprar tabaco y alcohol puedan abortar sin conocimiento paterno sí se puede! ¡Crear una brecha intelectual, histórica, enfermiza, con la Ley de Memoria Histórica, para enfrenter a unos con otros, sí se puede! Y una de Educación para la Ciudadanía y todas las que ya he venido mencionando en artículos anteriores... pero modificar una ley con el consenso unánime de los partidos en España y de la Comunidad Internacional, eso, por Dios, eso ¿no se puede? ¡Vayanse ustedes a ...!


Lo que en cambio es seguro que no se puede, al menos en España, es pagar rescate alguno por nadie en ninguna situación, porque eso implica alimentar y dotar mejor a los piratas - ¡he dicho piratas y no corsarios como dicen ustedes, animales! - pagarles armamento y, sobre todo, incitarles a repetir. ¿Cuál es el precio? Si sale bien, 1 kilo; si sale mal ¡nada!


Lo que no se puede es prestar asistencia a buques sin nacionalidad, que es lo que son la mayoría de los atuneros españoles en el Índico, merced al mismo Convenio Internacional, pues la bandera obligatoria que han de portar es la española y ¿cuál llevaban el Playa de Bakio y el Alakrana?: ¡La bandera inventada por Sabino Arana, al amparo de la cual se han cometido los terribles asesinatos terroristas que jalonan nuestra historia reciente y que, gracias a nuestra imbecilidad congénita hemos convertido en bandera autonómica, es decir, regional!: La Ikurriña.


Y lo tampoco se puede es decir que la irresponsabilidad de la violada consiste en meterse en zona de violadores líbremente pactada, donde lo menos que te puede pasar es que te violen por tu culpa. ¡Eso es lo que viene a decir el animal del editorialista!
¡No existen zonas no protegidas! Lo que existen es ejércitos de juguete a las órdenes de "ministras" y de gabinetes llenos de cobardes que no asumen las responsabilidades que les corresponden aunque ello pueda costar desgraciadamente algún muerto. El delito y su respuesta tienen este inconveniente.


Pero además, es que se lo han puesto "a güevo", que diría un castizo. Mientras el independentismo vasco clamaba recientemente por la coronación de unos ejercicios militares en vascongadas con la bandera nacional, tildándolo de provocación, invasión y no se cuantas fantasías más, ahora se rasgan las vestiduras pidiendo protección militar - de esos u otros militares parecidos - para la flota pirata que faena en el índico con base en Vascongadas.


El Ejecutivo lo tiene chupado y sé que me pondrán a caer de un burro cuando escriba esto, pero es lo que toca, duela lo que duela: La Armada tiene la obligación de rescatar con vida - asumiendo los riesgos de alguna o todas las bajas - a los tripulantes del barco pirata español con base en Vascongadas. Tiene que hacerlo por las armas o por el medio que considere oportuno excepto por uno, que es pagar rescate alguno. Tiene que hacerlo para demostrar a los piratas somalíes que atacar a la flota española no sólo no es rentable, sino que cuesta vidas, a ser posible todas las vidas de los piratas, al menos la primera vez.

Y luego tiene que poner a disposición de la justicia al capitán del barco, al armador y cuantos responsables tenga el atunero, para, primero, pagar la factura por la intervención del rescate cuando navegaban sin bandera (haya o no éxito en lo que a las vidas de los pobres pescadores se refiere, por duro que parezca esto) y segundo, para exigir el cumplimiento de la normativa naval internacional en lo a que banderas se refiere, bajo las penas que el incumplimiento lleve aparejadas. Tiene también que llevar un registro de los barcos que la incumplen por segunda vez, para no volver a rescatarlos jamás y tiene que exigir de las autoridades somalíes las medidas oportunas y el compromiso férreo de no dar cobijo a sus piratas, bajo apercibimiento de acciones militares, económicas y políticas. Y es que España tiene también la obligación de rescatar a sus propios delincuentes, aunque ellos no quieran. Es el peso de la púrpura de los Estados Soberanos.