miércoles, 29 de enero de 2014

Por fin alguien desde la habitualmente timorata y pacata iglesia, que lo explica. Lo ha dicho el Vicario General de la Diócesis de Osma-Soria, un hombre joven, por cierto, de nombre Gabriel-Ángel Rodríguez.

Es la vida lo que está en juego.... No valen las excepciones, los recortes o las rebajas. No sirve limitar "un poco", porque no se puede vivir o morir "un poco". Ni se puede tampoco matar "un poco".

Quizá ahora las eufemísticamente llamadas "organizaciones provida" lo comprendan, no "un poco", sino del todo.

En todo caso, poco importa lo que piensen. Este es un gobierno débil, cobarde, torpe, manipulado y manipulador, incapaz de cumplir las promesas de los suyos ni de llevar adelante las componendas fabricadas al efecto para permanecer en el poder.

Obviamente, lo único que les preocupa son los asuntos de carácter macroeconómico, aquellos por los que todos los poderosos de la pasta les felicitan porque les afecta directamente: grandes inversiones, rentabilidades-estado, marca España, primas y hasta sobrinas de riesgo... que son las que aseguran las rentabilidades de las bolsas, de los capitales fugados, ocultos o defraudados, de las SICAV, etc... pero sin efecto alguno sobre la vida de los ciudadanos, sobre los trabajadores, sobre el empleo... Bueno, sí, sobre el empleo sí: menos empleo, más "productivo" (más horas por menos dinero) y más precario.

Lo demás son globos sonda de entretenimiento que les traen sin cuidado. Lo mismo da que sea aparcar un bulevar en Gamonal, que paralizar la externalización de hospitales; lo mismo les da hacer el ridículo en las olimpiadas que en Eurovegas. Lo mismo les da aparcar Educación para la Ciudadanía "hasta la próxima legislatura", o su vaselina supuestamente antiaborto, que su amnistía y excarcelación masiva de etarras por supuesta imposición europea...

Carecen de valor para hacer lo que se proponen, porque no tienen más plan que perpetuarse en el poder. Nada importa que la victoria del pueblo en Gamonal o la Sanidad sean positivas o negativas para ese mismo pueblo, o que Eurovegas y las Olimpiadas se les hayan escapado por memos (al margen de si habrían sido positivas o negativas, que ya no lo sabremos y por tanto sólo nos hemos quedado con lo negativo, que es palmar la pasta de la preparación de ambos asuntos). Lo importante es su falta de fe, de coraje, de determinación en nada de lo que se plantean, excepto en los recortes económicos de tan terrible efecto social generan y tantas ventajas para sus intereses poderosos acumulan.

Si tuvieran principios se habrían ido. Si sus proyectos eran tan vitales e imprescindibles y, con mayoría absoluta pero con la calle en contra, no han sido capaces de llevarlos adelante, una vez reventados toca marcharse con las orejas gachas y en silencio, y no quedarse como Groucho, preparando otra serie de "principios nuevos".

Pero no lo harán y lo grave, lo importante es que con la misma cobardía y falta de determinación, con el mismo abandono moral y con la única intención de perpetuarse - lo digo una vez más - fabrican proyectos y leyecitas de contención, de perfil bajo, de nulo nivel moral y académico, que además abandonarán en cuanto sientan el aumento de la temperatura en la nuca, procedente del aliento de sus adversarios.

Eso es lo que espera a los dos asuntos mencionados, pese a los voceros que han instalado en las instituciones "próvida" y "cristianas" en general, tratando de vender como buenas las componendas que no contentan ni a los propios ni, mucho menos, a los contrarios.

Eso es lo que espera al "medio aborto" y a la "educación", que ya se preparan a aparcar sine die, con no pocas voces miserables dentro de sus propias filas como artífices del aparcamiento (al menos - pensarán - salvar los muebles electorales de los díscolos propios) preocupados como están, con el impacto electoral.... entre sus detractores y olvidando el propio daño, merced a las cortinas desquiciantes de tipejos como el extremeño, que les hacen dudar hasta de las convicciones más elementales.

Sus componendas, por cobardes, no hubieran servido jamás, en caso de haber tenido valor para llevarlas a cabo y, desde luego, tendrán un efecto aún peor cuando las aparquen definitivamente. ¡Que manera de perder el control y la dignidad!

Es lo que tiene ser unos "mierdas", perdónenme la expresión popular que, sin embargo, tan bien se entiende.

http://www.infovaticana.com/blog/firmainvitada/no-vale-el-mal-menor-en-el-tema-del-aborto/
Wikio

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias, Martin, por citar a Infovaticana. Un fuerte abrazo.