sábado, 24 de abril de 2010

Discurso original del 23 de abril en La Villa de París

Orgullosos de nuestra historia falangista
Bienvenidos, camaradas y amigos. Una vez más nos encontramos peleando por nuestra identidad en el único lugar que nos acoge con generosidad y sin recelo: la calle.

Una vez más nos toca la intemperie para reivindicar lo que somos, quienes somos, y que estamos orgullosos de serlo. ¡Falangistas!

Cuando estos días - estas semanas ya - leemos los periódicos, observamos los informativos, escuchamos las emisoras de radio, tiene uno la sensación de estar viajando peligrosamente en el tiempo hacia atrás.

Donde quiera que nos volvamos, se ven y se oyen dedos y voces acusadores, que gritan histéricos: ¡Los fascistas, que vienen los fascistas! ¡Que viene La Falange!

Y no falta nadie a esa cita. No falta nadie. Ahí nos encontramos con la izquierda y con la derecha como un solo hombre - bueno, como medio hombre y media mujer, por aquello de cumplir en materia de igualdad – afilando sus garras, desgañitándose asombrados porque La Falange ha renacido de sus cenizas.

Los herederos reales y verdaderos del régimen anterior, los que chuparon del bote, los que medraron al amparo de sus instituciones, aquellos cuyos padres ¡y ellos mismos! vistieron guerreras blancas y yugos y flechas e incluso muchos de los que las vistieron sobre el azul de sus camisas, tienen ahora la desfachatez, la poca vergüenza, la falta absoluta de cualquier moral, de señalarnos con sus dedos entumecidos y putrefactos, sorprendidos de que aún existamos.

Pero no les molesta sólo eso. No les molesta simplemente que existamos. Les molesta que seamos los únicos que no hemos abandonado el barco, que seguimos en esto por pura vocación de servicio, porque creemos en lo que sentimos, en lo que decimos en lo que queremos para España y para los españoles.

Porque a diferencia de ellos, que subieron a un coche oficial cuando tenían 18 años y no han vuelto a bajarse de él pase lo que pase en España, nosotros seguimos trabajando, haciendo propuestas sociales, tratando de impedir tropelías, denunciando delitos, vigilando a los sinvergüenzas, tratando de construir una España serena y en paz que mire hacia delante, donde tanto trabajo hay por hacer.

A nosotros no nos encontrarán escondiendo fortunas; no nos encontrarán “casoplones”, no habrá para nosotros financiaciones irregulares de partido, ni bono-lotos, ni “gürtel” y no le pondremos una carta a nuestro “querido amigo Emilio”, pidiéndole perras para vivir como un rajá en EE.UU. y pagar el colegio del retoño de dios, mientras mantenemos un pingüe sueldecito oficial en España.

¿No sabéis quien es dios? Sí hombre, tres poderes en uno y un solo juez verdadero: ¡El ejecutivo, el legislativo y el judicial en un solo año y en una sola persona!: ¡Baltasar Garzón!

Como verdaderos perros de presa, la derecha de siempre, la liberal, la capitalista, la de los empresarios que no piensan sino en sí mismos, la de los medios de comunicación anestesiados y acobardados; los que nos niegan el pan y la sal, y la voz y la palabra; los que impiden nuestra radio, nuestros anuncios en prensa, aunque sean de pago; esos, son los primeros que salen a la palestra haciendo todo tipo de gestos para desvincularse de nosotros, para no tener nada que ver, para no ser confundidos con nosotros

No hagan esfuerzos, no se molesten, no hace falta que hagan jeribeques… Tienen ustedes razón, ¡No tenemos nada que ver con ustedes! ¡Nada!

En seguida populares, derechoides, intereconomía y todas sus fuerzas de choque, se defienden de las acusaciones diciendo precisamente que ellos no tienen nada que ver. Y recurren al “y tú más falangista”, al papá de de la Vega y al de Bono, a Samaranch y al abuelo de Zapatero, y al de Sonsoles y a cuantos haga falta con tal de no parecerse a nosotros.

Ilusos ¿en qué creen que nos parecemos? Ellos no creen en España, no creen en su integridad y su unidad, no creen en la civilización que nos alumbró, ni en la democracia directa, real, representativa, de abajo a arriba y no de arriba abajo. No creen en el derecho al trabajo digno, no entienden la riqueza como un elemento de obligación y participación en la creación de riqueza colectiva. No creen en la vida, más que sujeta a determinados supuestos, no creen en la verdad y no tienen valor ni para defender a sus padres, a sus ancestros, a ellos mismos…

Y cuando se defienden asumen que es verdad que La Falange es la encarnación del mal, el fascismo irredento, asesino y miserable que ha de ser destruido a toda costa pero que nada tiene que ver con ellos y sus orígenes.

Y del otro lado, no podemos olvidar a los otros perros de presa, a los más virulentos, a los de los disfraces, a los de la ceja y los que nos son de la ceja. A la izquierda de siempre, a la liberal a la capitalista, porque ya quisieran ellos ser otra cosa distinta.

Burgueses de nuevo cuño, subvencionados de todo color, cazadores de farándula al más puro estilo de la Escopeta Nacional, ¡ricos de celuloide y de vinilo!, ¡Propietarios de inmensas fortunas en paraísos fiscales, que tampoco piensan en nadie más que en sí mismos; que callan como puercos ante la destrucción del tejido social, ante la inmensa cola del paro, ante el recorte de los derechos de los trabajadores, ante la desmembración de España, ante la corrupción galopante en todas direcciones, pero que no han dudado un solo instante en hacer campañas y pegatinas, en gritar ¡no pasarán!, en revolver verdades y mentiras en un solo cubo de basura y en acompañar y proteger a ese títere, a ese Tigre de Papel llamado Baltasar Garzón y que aún no sabe que está política y judicialmente muerto. ¡A sus propias manos!

Hemos tenido que ver cómo asesinos convictos y confesos, amparados en la Ley de Amnistía, se jactaban de su nueva victoria, acusaban a sus víctimas de verdugos, reclamaban la persecución implacable de todo fascismo y pedían sistemáticamente la ilegalización de las Falanges, mientras nos lanzaban paletadas de odio y de mentiras a nuestras espaladas.

Ese Bin Laden de TBO llamado Llamazares se ha permitido el lujo de explicarnos a todos los españoles su versión actualizada de los Tribunales Populares. Sí, esos que servían para segmentar en sacas, pasear y asesinar a miles de españoles entre los que no pocas veces estaban sus propios correligionarios, cuando levantaban un dedo contra la barbarie y la checa.

Gaspar Llamazares ha explicado para qué se hizo la ley de amnistía: ¡Para protegerse ellos! Así lo ha dicho ¡Para impedir que fueran sentados en los tribunales, no los de Orden Público - como cínicamente han acusado a la actual estructura judicial del supremo - sino los de la democracia que ellos mismos se dieron, a personajes siniestros como Santiago Carrillo que aún desgraciadamente vive sin haber pagado una sola deuda con su atroz pasado!

Ha explicado, Llamazares, que esa no fue una Ley de Punto Final, que era una ley para ellos, para que no se les pudiera juzgar, pero nunca para los crímenes del fascismo, del franquismo y del falangismo. ¡Totum revolutum!

Hemos tenido que ver cómo los líderes sindicales, y aún ex jueces, ex fiscales y otros miembros del gobierno y las instituciones, han acusado a Luciano Varela ¡que es de los suyos, de Jueces para la Democracia! y a los restantes 14 miembros del supremo de torturadores, de manipuladores, de asesinos en potencia y de herederos de esos TOP.

Esos líderes sindicales de CC.OO. y UGT, que no han trabajado en su vida; que no han sido elegidos por nadie más que por su propia hueste interna; que llegan a la vida pública con la única responsabilidad de defender los derechos de los trabajadores; que se le supone la cúspide de una organización - funesta por otra parte – nacida en las empresas, en los talleres, en las fábricas, en los transportes públicos, en la función pública; que está repleta de representantes liberados sólo para supuestamente defender los derechos de los trabajadores; han callado escandalosamente cuando se ha pactado una nueva reforma laboral de corte liberal derechoide y capitalista que choca frontalmente con sus planteamientos sociales ¡y por supuesto con los nuestros! ¡Y los sindicatos callan!

Han callado mientras engañaban a miles de ciudadanos que se creían ayudados por el Plan E, cuando no les han contado que esas ayudas van a tributar al tipo marginal, o sea, al que peor influirá en sus declaraciones de renta. ¡Y dará igual que estén obligados a presentarla o no, por que lo tienen que declarar!

Sí, estamos hablando de los colectivos que han podido comprar los libros escolares por este medio porque sus rentas eran bajas. Estamos hablando de los jóvenes que amparados en la ayuda tomaron la difícil decisión de salir de casa de papá y mamá, de intentar iniciar un proyecto propio, de dejar de ser una carga en las maltrechas economías familiares actuales y que con esa Renta de Emancipación, alquilaron pisos y se independizaron. ¡Pues ahora tendrán que devolver una parte que quizá hace inviable seguir emancipado! ¡Y los sindicatos callan!

Han callado mientras la cola del paro aumenta sin parar, cuando alcanzamos los 5 millones de parados declarados y otro millón escondido bajo eufemismos de todo tipo. Cuando la tasa de paro sobre población activa alcanza el 20% que es una bestialidad insoportable ¡Y los sindicatos callan, callan, callan una vez más!

Pero sin embargo, se han encerrado al grito de ¡no pasarán! En las universidades de Madrid y Barcelona en apoyo ¿de quién? ¡De Baltasar Garzón, el presunto delincuente togado de las tres personas en una! Ahí sí han encontrado un chivo expiatorio: ¡La Falange!

Hoy mismo en Madrid y en toda España, hay desatada una campaña plagada de manifestaciones en apoyo de Garzón y contra la Falange ¡Pero no hay ni una movilización por todo aquello que he citado antes! Y yo pregunto ¿Quién les ha dado la potestad ha CC.OO. y UGT para erigirse en antifascistas, en garzonistas, en frentepopulistas y en guerracivilistas? ¿Al amparo de que votación, de que elección, en representación de quien han tomado ellos postura política en este asunto, no como individuos, sino como organizaciones sindicales? ¡Impostores!

No ha faltado quien directamente ha pedido nuestra ilegalización. No hacen falta razones. Es por ser falangistas. Es suficiente

Periódicos, editorialistas, columnistas, políticos, miembros del gobierno y titiriteros han pedido abiertamente la ilegalización…

Dejadme que os diga una cosa… ¡Bienvenidos los tiempos difíciles, porque ellos harán la depuración de los cobardes! ¡Acepto el reto! ¡Ilegalizadnos si tenéis valor!

¡Hacedlo y poneos frente a vuestro propio espejo de corrupción, de falsedad, de mentiras, de falsa democracia y de frentepopulismo chequista! ¡Hacedlo y explicad al mundo que son los demócratas los que aplastan a los fascistas, a los falangistas por el mero hecho de serlo, por desvelar vuestras vergüenzas, vuestras contradicciones, vuestra basura...

Hacedlo… Manuel Andrino; Jefe; aquí tienes a tu primer militante de las falanges clandestinas del siglo XXI a tus órdenes. Cada mañana, antes de empezar el día declararé públicamente que seré y militaré en la Falanges Clandestinas y esperaré a ser detenido cada día por ello. ¡Tendrán que hacerlo cada día para acabar con nosotros! ¡Frente a su espejo de democracia falsa y bastarda!

Sé que no todos nos acompañarán en ese viaje, pero hay que separar el grano de la paja.

Pero dejadme que os diga más: Gaspar Llamazares, segundo rey mago de esta historia en la que sólo falta Melchor, ¡también a ti te acepto el reto! ¡Derogad la Ley de Amnistía! ¡Volved atrás! ¡Cambiad el ordenamiento jurídico! ¡Y enfrentémonos de verdad cada cual con nuestros monstruos! ¡No tenéis valor! ¡Son tantas vuestras atrocidades, tan salvajes, tan indefensas vuestras víctimas, tantos los verdugos que aún viven, sea bajo la fórmula del marxismo de preguerra y de guerra, sea bajo la fórmula del marxismo de la transición, o sea el de la ETA, el GRAPO y el FRAP, que no tenéis valor de enfrentaros a vuestros fantasmas.

Ayer Varela os ha fastidiado la fiesta. La falacia de que la Falange sentaba en el banquillo a Garzón por abrir fosas, ha quedado al descubierto. Todas las movilizaciones e insultos se volverán hoy alegría porque, aparentemente, el demócrata juez Varela ha expulsado a la falange del proceso. Pero han caído en su propia trampa.

No fuimos nosotros, como sabéis, quienes interpusimos la querella contra Garzón, de las que se habla estos días. Fue FE-JONS y a ellos corresponde el mérito. Nosotros aplaudimos la medida y la acompañamos con nuestra aportación para que pudiera seguir adelante. De manera que aunque la hicimos nuestra, no podemos saber las causas por las que hemos quedado fuera ayer. Aunque las imagino cuando leo las pretensiones revisionistas de Varela y los juicios de valor que él sí vierte sobre los escritos de Manos Limpias y la Falange. Creo, firmemente, que esas acciones están encaminadas a impedir a toda costa que sea ésta la causa por la que Garzón sea apartado de la carrera judicial, eliminando el tipo penal de la prevaricación: el famoso “a sabiendas” que ha sido exigido eliminar.

Pero no importa. Una vez más han quedado ante el espejo. Ahora ya no hay Falange en el proceso. ¡Pero Garzón se sigue sentando en el banquillo por las mismas tres causas que antes! ¡Y por los mismos tipos delictivos!: ¡Prevaricación y Cohecho!

Se va a sentar al menos tres veces en el banquillo: por intentar bordear la ley de Amnistía con absoluta parcialidad revanchista, por usar métodos ilegales en sus espurios procedimientos que nunca llegan a nada por mal juez, ¡y por corrupto! ¡Por recibir dádivas, dineros, salarios, colegios para la niña y viajes y estancias en EE.UU. de su querido amigo Emilio, el banquero, al que después le archivó un sucio asunto que lo tenía también a él en el banquillo. ¡Por eso sí va a perder la carrera! ¡Y ahí no estamos los fascistas irredentos! ¿Ahora qué? ¿Ahora que dicen los de la ceja?

Tengo aquí, para terminar, que hacer un llamamiento. Tengo que aprovechar la reivindicación de hoy, la de nuestro propio orgullo falangista, para daros un mensaje, par pediros un compromiso a todos

No aceptemos su guerra. No aceptemos su escenario. No asimilemos la vergüenza de ser quienes somos, como si fuera cierto todo lo que escupen sobre nosotros.

No seamos los únicos que no nos atrevamos a estar orgullos de nuestra historia; No tenemos nada que temer ¿no habéis visto las camisetas de su asesino predilecto, el Che Guevara hasta en la sopa? En Berlín y en Moscú, se venden como recuerdo las estrellas rojas y las hoces y martillos en todos los comercios turísticos. ¿Os imagináis eso con nuestros símbolos?¡Por Dios, pero si hasta hay un día del Orgullo Gay!

No pasemos el tiempo discutiendo entre nosotros si los malos eran los azules, los verdes, los kakis, los requetés, los moros y legionarios, o la Iglesia, Franco y Los Tribunales de Orden Público. ¿Los habéis visto a ellos, alguna vez, lanzarse sus muertos y sus asesinatos entre ellos? Habéis visto alguna vez que digan: ¡no, esos fueron los milicianos, los anarquistas, los del POUM, los socialistas, los rusos o los de la UHP! ¡Jamás! Asumen el conjunto de su pasado y siguen presentes hoy y nunca aceptan acusación ninguna

Nos tienen donde quieren tenernos, porque nos saben alternativa real a sus modos caducos y vencidos de hacer España. Pero nos entretienen

Por eso impiden cada día que hablemos de ello y se desternillan de risa mientras nosotros nos repartimos las culpas entre Franco, La Falange, y el nacional catolicismo.

¡Niego las culpas! ¡Niego la discusión! ¡Niego la cesión de terreno al enemigo declarado! ¡Exijo que el nuestro sea un debate interno, familiar, histórico y no político y que con la distancia adecuada seamos capaces de determinar las verdades de todos!

¡Pero me niego a aceptar el dedo acusador de Carrillo, Llamazares, Rajoy, Zapatero o De la Vega! ¡No acepto la discusión!¡Niego la mayor! ¡Y me niego a esconderme!

¡Y os pido a vosotros raza, sentimiento, patriotismo, lealtad, valor y orgullo falangista! ¡Porque son ellos los que no pasarán!

¡Arriba España!

Wikio




15 comentarios:

Anónimo dijo...

Al llegar esta noche a mi casa envié este mensaje al blog de "La Gran Esperanza" y no he podido resistir la tentación como muestra de agradecimiento de mandarselo a su blog. Un afectuoso abrazo. Ignacio.
"He de felicitaros sinceramente y totalmente emocionado por los diversos discursos con los que nos habeis hecho sentir Patria, Hispanidad y Falangismo hoy dia 24 de Abril en la manifestacion de La Falange. Llegue a vosotros desde aquí y de un humilde español un abrazo afectuoso. ¡¡¡ ARRIBA ESPAÑA !!! "

Felipe Carlos dijo...

Excepcional discurso de un baluarte falangista de gran altura, con apellido histórico, con raza, gallardía hispánica y ardor guerrero, Martín Saenz de Ynestrillas. Verdaderamente emocionante y lleno de arenga. Gracias Martín por este fantástico discurso y puesta en escena. Me encantaría que pudieras preparar unas palabras para la presentación de la plataforma MYL el próximo día 9 de mayo en Madrid. Un fuerte abrazo. Arriba España.

Alvaro Romero Ferreiro dijo...

Plas,plas,plas,plas,plas........

Soldado Vikingo dijo...

¡Enhorabuena por tan fantástico discurso, Martín!.
A mí personalmente no me gusta tampoco la comparación entre el nacionalsindicalismo y la derecha, que según algunos, es nuestra hermana menor. ¡Me niego a que mi doctrina sea comparada con esos "señoritos" y ricos asquerosos!. En todo caso, ya les gustaría a los de derechas ser la mitad de lo que somos nosotros.
Por último, mucho miedo debe de darles todo lo que lleve el nombre de Falange para pedir a gritos la ilegalización (que sería algo muy estúpido, por que son partidos legales) y calumniar a diestro y siniestro.

RIOJANO dijo...

Enhorabuena Martín. Qué gran discurso.
Sales en la prensa internacional.

Ha nacido un líder

Ricardo Fernández Coll "Richi" dijo...

Brillante artículo como todos los que he leído tuyos y especialmente me encanta que uno que es dirigente y portavoz de muchos camaradas, tú, digas:

Y perdona que lo repita pero esa es la lucha y por esa lucha me tienes a tú disposición, cuenta conmigo. Dentro de mis posibilidades, hoy en día no físicas, para cuanto necesites.

TU ESCRITO
“No pasemos el tiempo discutiendo entre nosotros si los malos eran los azules, los verdes, los kakis, los requetés, los moros y legionarios, o la Iglesia, Franco y Los Tribunales de Orden Público. ¿Los habéis visto a ellos, alguna vez, lanzarse sus muertos y sus asesinatos entre ellos? Habéis visto alguna vez que digan: ¡no, esos fueron los milicianos, los anarquistas, los del POUM, los socialistas, los rusos o los de la UHP! ¡Jamás! Asumen el conjunto de su pasado y siguen presentes hoy y nunca aceptan acusación ninguna

Nos tienen donde quieren tenernos, porque nos saben alternativa real a sus modos caducos y vencidos de hacer España. Pero nos entretienen

Por eso impiden cada día que hablemos de ello y se desternillan de risa mientras nosotros nos repartimos las culpas entre Franco, La Falange, y el nacional catolicismo.

¡Niego las culpas! ¡Niego la discusión! ¡Niego la cesión de terreno al enemigo declarado! ¡Exijo que el nuestro sea un debate interno, familiar, histórico y no político y que con la distancia adecuada seamos capaces de determinar las verdades de todos!

¡Pero me niego a aceptar el dedo acusador de Carrillo, Llamazares, Rajoy, Zapatero o De la Vega! ¡No acepto la discusión!¡Niego la mayor! ¡Y me niego a esconderme!

¡Y os pido a vosotros raza, sentimiento, patriotismo, lealtad, valor y orgullo falangista! ¡Porque son ellos los que no pasarán!

¡Arriba España!”

Saludo a todos los camaradas que de verdad quieran la UNIDAD.

¡¡Arriba España!!

Ricardo Fernández Coll “Richi”

Gemma dijo...

Hola Martín,

quería lanzar unas preguntas, preguntas que me vienen cuando leo algún discurso como el tuyo o como el de cualquier otro que me hacen pensar tanto.
¿Que significa ser falangista hoy día?
¿Que se puede hacer para ser consecuente con esta Idea? ¿Para no traicionarla?
¿De verdad crees que la Falange ha renacido de sus cenizas?
¿Por que hay tantas confrontaciones personales entre falangistas, sabiendo y teniendo claro lo que queremos para una España mejor, si no es por puros intereses y conflictos personales? ¿No crees que somos uno más del sistema, al que tanto criticamos?

Yo tampoco creo ya en España, porque esta no me gusta y otra no he conocido. Y las personas, tanto vuestras como las de más alla no quieren hacer nada por cambiarla. Porque callamos siempre o casi siempre. Y a veces gritar, tampoco es suficiente.
Ahora son los tiempos dificiles, ¿donde están los valientes?
No os ilegalizarán nunca porque no sois peligrosos para el sistema, y por tanto tampoco valientes.
Te aseguro que intenté encontrar mi sitio de compromiso en vuestras filas, huyendo de la indiferencia y la ignorancia de los grupos de amigos de mi edad para encontrarme con lo mismo. Personas sin sentimiento sin lealtad y sin valor. Sin orgullo mas que el del propio ego.

clandestino dijo...

Fantástico discurso, felicidades.

Martín Ynestrillas dijo...

Hola Gemma: me he paado una hora contestando a tus preguntas y cuando he dado a la tecla de publicar ha dado un error. Ya lo siento, porque la respuesta buena era la anterior: espontánea, en caliente, del tirón y sin pensar. Creo que ahora perderé frecura pero trataré de replicar lo que intenté decir la primera vez; Son demasiadas preguntas en un sólo espacio y luego pasa lo que pasa, pero lo intentaré, aunque sea en varias entradas

Martín Ynestrillas dijo...

Primero: Me alegro de que escritos como el mío te hagan reflexionar. Ya es importante. Segundo: No, no creo que las Falanges hayan renacido de us cenizas. Afirmo que eso es lo que creen o pretenden hacer creer interesadamente todos nuestros enemigos, para usarlo a su antojo, y también en clave interna, lo que pretendemos muchas veces que crean los demás, como si pudiésemos engañar a nadie. Pero esto no cambia nada ni de mi discurso, ni de mi trabajo, ni de mi vocación.
Tercero: Ni de broma somos uno más del sistema, aunque es cierto que ello no es por causa nuestra, sino por causa de los demás. La mayoría de las veces, es cierto, no obedece a una posición política de nuestras organizaciones probablemente incluida la mía, sino al lugar donde el sistema pretende ponernos. Sion embargo la propuesta real, la propuesta falangista, es imprescindible que seaq formulada desde otro sistema distinto y más justo, o no será. De esto estoy convencido plenamente.

Martín Ynestrillas dijo...

Cuarto: Sí, efectivamente creo la principal causa de la diáspora azul es más personal que ideológica, fruto de cientos de errores acumulados a lo largo de nuestra reciente historia, que perviven en la actualidad, que son de dificil solución y de cuya responsabilidad no se salva nadie. Por eso creo que eso sólo lo arregla el tiempo, el corte natural en la estrategia de las descalificaciones y en abandonar por completo la crítica personal y, si me apuras, también la estratégica. La ideológica es otro cantar, pero de momento no estamos en ella. Siempre he dicho que milito en Fe-La Falange por casualidad, porque estaba mi hermano, no porque su planteamiento ideológico me pareciera diferencial. Aquí planté mi tienda y desde ella trabajo cada dia porque se aprecie que tenemos un lugar que cosntruir, a pesar a veces, de nosotros mismos.

Martín Ynestrillas dijo...

Y quinto y último: Si de algo he hablado yo es precisamente de tu pregunta más dificil. Ser falangista es ser un hombre -una mujer - comprometido con su tiempo, pendiente de lo que le rodea. Incómodo con la injusticia, dispuesto a decirlo, a hacer algo, por poco que parezca. Alguien cuya conducta es acorde con lo que piensa, cuyo pensamiento está en mejorar el entorno porque cree de verdad que el entorno merece ser cambiado. Que cree en el hombre, en el individup, como centro de generaciión, com motor de la conducta humana y de los pueblos. Que entiende que la libertad individual y el compromiso individual deben estar al servicio del colectivo, especialmente del más desfavorecisdo, del que daría la vida por tener la oporunidad de ser parte activa de esa colectividad y no pueda. Falangista es alguien que no reconoce derechos sin sus correpondientes deberes, que cuando acude al trabajo, a la escuela, piensa que hay cosas que se pueden hacer mejor no por lo que ello reporta, sino porque puede hacerlo y es bueno. Alguien que cree en los demás, que espera de los demás el respeto por lo que es, siempre y cuando lo sea de verdad. ¿Cómo serlo? Levantándote cada mañana con la firme intención de inlcuir entre tus propósitos inmediatos ser mejor tú y procurar algo mejora a los demás. Destinando una parte de tu tiempo, toda la que tengas disponible, a esa tarea colectiva, militando en uin grupo cutre, pequeño, desvalido, sí, lleno de cretinos en su mayor parte, donde aún quedan unos pocos dispuestos a la valentía de cambiar el mundo. Es cierto que en mi casa, como en todas las casas, hay una proporción de cretinos nada despreciable; va en la naturaleza de las personas, de las organizaciones y del mundo azul. pero hay tambiñen unos poquitos que destinan cada minuto a hacer aquello en lo que creen y esos, esos falangistas, me dan la vida. Cuando llego a casa y me pregunto si hoy he sido un falangista preocupado y trabajador o un burgués más - de cualquier ideología - Cuando me pregunto si mi trabajo tenía la intención de cambiar las cosas, de ilustrar a los demás, de ganar adeptos a una causa justa, o por el contrario era solo una manera de pasar el tiempo, de satisfacerme a mi mismo, de ganar popularidad y me respondo lo primero, abrazo a mi mujer que casi siempre está dormida ya, beso a mi hija en la frente, pues también duerme y descanso un poco esa noche. Si lo que me respondo es lo segundo, medito, no duermo e inicio un nuevo proyecto para tratar de corregir mi conducta. No siempre lo consigo, pero te aseguro que es la intención que me alumbra. Busca tu sitio, Gemma. Elige uno cualquiera y pon fe, trabajo, esfuerzo y costancia. Siempre he creído que el trabajo bien hecho, a la larga, tiene siempre recompensa. Siento que no lo encontraras en nuestra casa, y que todos los idiotas que en el mundo son te salieran al paso. Yo lucho por cambiar eso, y por ello, sí duermo todas las noches. Por otras causas no.

Anónimo dijo...

No se milita en un partido para ser mejor persona, ni para sentirse realizado soñando en quimeras celestiales y en que podemos cambiar un mundo nefasto por otro celestial y paradisíaco. Eso es un ejercicio de autosatisfacción personal y egocentrismo. Un autolavado de conciencia.

Se milita para cambiar las cosas haciendo política real. Planteando propuestas viables con objetivos a corto, medio y largo plazo. Para influir, de verdad, en el desarrollo de los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor con recurso humanos válidos y con estrategias y tácticas eficaces. El resto es folclore.

Lo mismo que una empresa sólo que, en vez de activos financieros la rentabilidad se mide en logros políticos, en alcanzar objetivos políticos.

Cuando un partido político no se sitúa siquiera en la parrilla de salida por dejadez, desinterés y cerrazón -eso siendo bienpensantes-, ni es partido ni es político ni hace otra cosa que darse gusto al cuerpo dese la marginalidad y el testimonialismo.

Martín Ynestrillas dijo...

Se milita en un partido por lo que a cada cual le da la gana, si no te importa. Tu tendrás tus propias motivaciones para militar - o para dejar de hacerlo, si es el caso - y yo las mías para volver a hacerlo intensamente o dejarlo más adelante, si esa es mi decisión y llego a conclusiones que lo avalen.
En todo caso tu interpretación del mundo celestial y paradisíaco es muy demagógica, pues nadie me ha preguntado para qué hago yo las cosas, sino cómo creo que se deben hacer y, en todo caso, cómo las hago yo. Pero te anticipo que sí, que yo hago las cosas para cambiar un mundo que no me gusta, por otro mejor, empezando por España que es lo que tengo más cerca. Puedes compartirlo o no, pero no me digas por qué tenemos que hacer las cosas los demás y mucho menos, que se trate de un ejercicio de autosatisfacción y lavado de conciencia.
Tengo la conciencia enormemente tranquila y te aseguro que las satisfacciones me las busco en mi familia, o buceando, o entre mis libros, con mis amigos y con mis compañeros de trabajo y no dejándome la piel en un proyecto político difícil, raquítico, incomprendido por los de dentro y por los de fuera.
Mi ego también está muy bien, gracias, sin necesidad de robar horas al sueño, de escribir, de manejar un programa de radio complejo, sin viajar, abandonando en gran medida la atención a mi trabajo y a mi familia, ocupándome de decenas de webs y entornos digitales, colaborando con proyectos de estudios falangistas. Lo he demostrado a lo largo de mi vida tomando el protagonismo justo en cada momento, más adelante o más atrás, o renunciando totalmente a él, sin que ello me haya importado lo más mínimo ni ahora ni nunca. Ahora toca delante pese a los riesgos profesionales y personales que conlleva y lo haré mientras crea que ese debe ser mi sitio actual. (Sigue)

Martín Ynestrillas dijo...

continuación)Una cosa sí comparto contigo, querido anónimo, entre las cosas que me motivan para no sólo ser falangista, sino ejercer de ello: Milito para cambiar las cosas haciendo política real, planteando propuestas viables, con objetivos a corto, medio y largo plazo y para influir, de verdad, en el desarrollo de los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor, con los recursos humanos disponibles – más o menos válidos - y con estrategias y tácticas que no sé si son eficaces o no hasta que las ejecuto en su totalidad y analizo sus resultados. No me atrevo a calificar de folclore el resto, porque de momento no estoy en posesión de la verdad absoluta y porque si existiera un libro donde mirar, estaría chupado, pero no lo hay. Cambiar el mundo, como decía al principio. ¿Quién ha dicho que esto sea incompatible con marcarse objetivos?
Cosa distinta es que se comparta esa estrategia, esos objetivos, esos plazos, esas tácticas, o no. Nada tengo que decir a eso, pues cada cual tendrá su opinión. He vivido y he probado muchas y en la mayor parte de los casos nunca se ejecutaron como estaban previstas, se metió la pata por el camino hasta el corvejón, o se abandonaron los objetivos antes de tiempo dándolos por perdidos o cambiándolos sobre la marcha; o, como ocurre frecuentemente también en el mundo empresarial, se marcaron unos objetivos inalcanzables que son garantía del bofetón, del desánimo y del abandono.
No te voy a contestar a la comparación empresarial, porque es notorio que si algún éxito personal y profesional puedo acreditar es, precisamente, el de haber construido grandes empresas, haber generado empleo y riqueza y haber alcanzado cotas de responsabilidad nada despreciables, de manera que sé muy bien cómo se hace esto también. Y sé también que ni siquiera esto garantiza el éxito permanente. Tengo un amigo que dice que nadie es empresario hasta que no ha triunfado, ha fracasado y ha vuelto a empezar. Y yo doy fe de ello.
De manera, querido anónimo, que sigue pensando lo que te parezca oportuno, que es un sano ejercicio de libertad, y sigue buscando una parrilla de salida posibilista, que no dudo harás con toda decisión.
Yo tengo un proyecto político y mientras crea en él, lo seguiré intentando. En el camino habrá cambios, pero no prisa; la prisa sólo sirve para los malos toreros. (final)