domingo, 28 de septiembre de 2008

En defensa de nuestro idioma común

No deja de ser verdaderamente esperpéntico que, en un país cualquiera, las asociaciones cívicas, los partidos políticos de la oposición (¿?), los grupos de ciudadanos de diversa índole y, sobre todo, los padres, los alumnos, los comerciantes y los individuos en general tengan que convocar una manifestación en defensa de la lengua común que se habla en su territorio. En España el esperpento alcanza cotas inigualables cuando el idioma en peligro, a pesar de estar consagrado en la Carta Magna, no sólo es el hablado de forma habitual y natural por todos los españoles, sino que es el que hablan 400 millones de personas a las cuales se lo enseñamos nosotros, precisamente para poder entendernos. Pero en el Club de la Comedia al que ya me he referido en otra ocasión, todo es posible. Es más, todo obedece a un plan preestablecido de destrucción de valores, por parte de quienes gobiernan, no con el objeto de enseñar esta o aquella lengua, este o aquel idioma, en lugar del común - que ocurre, pero es la anécdota, como ocurre cuando ETA asesina: que no deja de ser la sangrienta y triste huella de su perversión independentista, falsa y bastarda, donde lo circunstancial es la muerte y lo fundamental es la independencia - sino con el de destruir, desde la base, todo el conglomerado de sólidos pilares que sustentan una nación poderosa y unida y entre los cuales - y en lugar destacado - figuran la lengua, la fe y el derecho.

Y es que si saben - porque quienes inspiran este ataque frontal y permanente a los valores hispanos en galicia, vascongadas, cataluña, baleares etc. son malos, son perversos, pero no son idiotas y por lo tanto lo saben - que las naves cuajadas de extremeños, castellanos, murcianos, gallegos y guiadas por capitanes vascos y almirantes aragoneses y catalanes, dieron al mundo una fe común y un idioma, y propagaron un modelo de civilización de este a oeste y de norte a sur, no se les puede escapar que son precisamente esos, los pilares que hay que derruir cuanto antes para acabar con esa nación poderosa, unida y fuerte, antes de sustituirla por el montón de escombros pueblerinos de los reinos de Taifas.

Tampoco deja de ser esperpéntico el hecho de que salte a los medios como noticia, el posicionamiento claro de un actor a favor de este sentimiento - y su correspondiente manifestación - comparándolo casi, en el aspecto "noticiable", con el hecho de que haya jugadores de fútbol "borrokas" o - mucho peor incluso - fascistas. Y ya si el actor se refiere a la tradición del colectivo al que pertenece en términos de pesebre económico y de politización de encargo (los términos son míos, pero es lo que interpreto de sus declaraciones) la sorpresa está garantizada.

Pero lo cierto es que sí, que sorprende ver a uno de ellos saliendo del redil y afirmando sin rodeos ni ambigüedad posible que "en este país hay lugares donde la gente no puede educar a sus hijos en la lengua que quiere". Y me congratulo de ello. Felicidades Toni Cantó, porque, pienses como pienses, has sido valiente, te has jugado una parte de tus habichuelas y estarás dando la cara en defensa de nuestra lengua común. Gestos como el tuyo me devuelven a veces la ilusión ¿óptica?de que quizá algo pueda estar cambiando. Quizá se ha terminado de llenar el vaso. Veremos

2 comentarios:

Javier Ayanotna dijo...

Realmente es triste que sea peligroso defender lo obvio. Posiblemente sea España el único país del mundo donde se persiga al idioma oficial.

En otro orden de cosas, te deseo suerte como bloguero y te comunico que, salvo que me hagas llegar tu opinión en contra, procedo a enlazarte. Mi blog es La Antorcha Negra (http://antorchanegra.blogspot.com/)
Un saludo.

Javier Ayanotna.

Alvaro Romero Ferreiro dijo...

Enhorabuena Martin por tu blog.Lo seguire visitando.
Pasate por el mio a ver que te parece.
www.laballenaalegre.blogspot.com