miércoles, 12 de mayo de 2010

Memoria y Lealtad



Para los que me han solicitado este vídeo, del pasado fin de semana, he aquí mi intervención grabada.

Wikio

7 comentarios:

PIBULL76 dijo...

Saludos Martín, Increíble, me han gustado los discursos pero Uf... te lo juro, me has puesto los pelos de punta, SENTIMIENTO, PASIÓN, FUERZA, PATRIOTISMO, enhorabuena por el discurso me a encantado la verdad, leo muchos blogs, y el tuyo esta entre ellos desde Castellón te doy las gracias, gracias de todo corazón, por mantenerte firme siendo el luchador que eres o sois los que te rodean, yo solo soy uno mas en la lucha pero con gente como tu, y todos los que estabais en la sala, y los PATRIOTAS que faltan es un orgullo defender España, lucharemos , no olvidaremos y como siempre VENCEREMOS. Un fuerte abrazo y espero tener la gran suerte de conocerte algún día ARRIBA ESPAÑA

Juan Centelles

Martín Ynestrillas dijo...

Un abrazo Juan; Seguro que nos conoceremos AE

Anónimo dijo...

Martin, yo también hubiera apreciado más a tu perro....

Martín Ynestrillas dijo...

Me alegro, anónimo, de tu aprecio por los perros desconocidos. Si tienes mi edad, lo entiendo, pues como digo en mi intevención, los que nacimos en los albores de la transición no teníamos razones para otra cosa. Pero no hagas un juego de palabras para cambiar el sentido de lo que digo. Ha sido el estudio posterior y, sobre todo, el interés negacionista el que me ha hecho conocer la figura y apreciar al hombre. En todo caso tu sátira es oportuna pues te lo he puesto muy fácil... :)

Apañó dijo...

Pues yo encuentro desafortunada la analogía entre tu perro y el Caudillo.
Los franciscanos de la falange (amparados en el buenísmo, sí, también buenísmo talantero) de José Antonio, habrían sido exterminados, uno a uno, por el bolchevismo que legitimó la II república. Suerte que cierto legionario, aunque dubitativo al principio, decidió involucrarse en cierto Alzamiento al que la instaba cierto señorito que ansiaba una acción "con el menor derramamiento de sangre posible".

Saludos y ¡Arriba España!

PD: mi padre sí era franquista.

Martín Ynestrillas dijo...

Yo no veo analogía alguna entre mi perro y el Caudillo, amigo "apañó", sino entre el aprecio a mi perro, conocido y acreedor de mi cariño, y el cariño a un personaje desconocido, ignorado, lejano y del que, hasta la fecha, nadie me había hablado. Y en ese sentido aprecio también el comentario anónimo del que hablamos.

Está fuera de toda duda mi más alta consideración hacia la figura de Caudillo, no por obtuso seguidismo, sino por balance de saldos. Siempre he pensado que a los grandes hombres se los debe medir por saldos positivos y negativos, pues ninguno hay que sólo tenga debe o haber. Y el de Francisco Franco, a mi entender, es de los que da positivo con diferencia, sin por ello negar, en el campo de la historia, sus grandes borrones. Pero sobre todo hay una causa por la cual Franco cuenta con mi apreio y es la necesidad de que alguien lo mantenga, pues en estos tiempos los enemigos por enemigos y los amigos por cobardes, han dejado que el debate siempre se abandone pensando aquello de "a mi nada me va en ello" y a Franco que le den....

Será que me va lo de las cuasas perdidas pero aunque sólo sea por esto, contará con mi defensa. E insisto, ni soy franquista, ni tengo por qué serlo, ni es lógico que lo sea, pero eso no afecta a la lealtad...

Apañó dijo...

Por supuesto entendí perfectamente que no estaba en tu ánimo "afear" la figura del Caudillo. Por eso encontré la "comparativa" algo desafortunada.
Yo tampoco soy franquista ni falangista, aunque guste de la estética de FE y esté de acuerdo con la mayoría de sus 27 puntos (no con todos)
Tan sólo soy un apañó orgulloso de ser lo que las circunstancias vitales, por imperativo histórico, dictaminaron que fuera.
Reconozco que he pecado de mezquindad, pues la verdad es que tu discurso me gustó mucho.

La seriedad de ser español, sin duda una de las cosas más importantes que se pueden ser en el mundo, no pasa por ser franquista, falangista o carlista, sino por ser RESPONSABLE CIUDADANO en la salvaguarda de nuestro legado histórico-cultural y nuestra razón de ser.

Saludos y ¡Arriba España!