martes, 11 de mayo de 2010

No entraré al trapo



Me marqué hace algún tiempo la obligación moral de no criticar en público las acciones, actitudes, frases o envites enviados por los diversos líderes del nacionalismo español y de los diversos líderes azules de las falanges en particular.

Por ello, no lo haré ahora con Jorge Garrido, como no lo hice en el programa trampa de la Noria al que yo, personalmente, creo que no hubiera ido; porque lo crea o no el Garrido real - el del vídeo - o los "Garridos virtuales", los muchos que pululan por la diáspora azul, algún día será imprescindible elegir una trinchera, de esas que sólo tienen dos lados y el otro lado siempre es el de enfrente.

Y ese día, mucho me temo que será imprescindible estar límpio de equipajes descalificatorios, de enfrentamientos cainitas, de los modos y maneras que nos han condenado y nos condenan al ostracismo y la marginalidad por los siglos de los siglos.

Porque es esto lo que nos mantiene en dique seco, crean lo que crean; es nuestra incapacidad para buscar causas comunes y nuestra facilidad para encontrar pústulas y granos en los demás, lo que nos separa de la realidad. No es el mensaje, no es la costra de la que a toda costa queremos desprendernos sin alcanzar a comprender que, de costra en costra, llegarán a tallarnos los huesos; es, símplemente, nuestra obsesión por ser más puros, más límpios, más auténticos y más "mases" que los demás, lo que nos convierte en un circo permanente donde los que se divierten, como en todos los circos, son los espectadores, a los cuales, por supuesto, ni les va ni les viene la función, y cuando termina se van a casa sin volver a acordarse ni de los saltinbanquis ni de los payasos.

Y si públicamente he discutido hasta la saciedad con el abogado innombrable - Ignacio Toledano, que aquí si le nombramos y compartimos con él foros y trabajos, camaradería y amistad, tanto como discutimos y "peleamos" en otros asuntos - porque no me parece acertado el enfoque de sus artículos y acciones en relación con FE-JONS, públicamente diré también que la Falange en la que milito, en la que trabajo cada día, es tan heredera, tan falangista, tan azul y, por supuesto tan legítima y tan legal como cualquier otra.

Lo que ocurre es que en ésta estamos menos a quitarnos costras y más a cultivar nuestro pasado como una pieza común - con todo su contenido, con sus defectos y sus virtudes - sin tratar de hacer disquisiciones filosóficas que sólo benefician a los espectadores malintencionados. Y ello, porque, una vez más lo tengo que repetir, es con nuestro pasado intacto, asumido e indiscutible, con lo que de una vez por todas podremos ponernos a hablar del presente y, sobre todo, del futuro.

Personalmente, me siento tan heredero de Hedilla, como de Girón, de Sanz-Orrio y de Fernández Cuesta, como de Narciso Perales, de una parte de Dionisio Ridruejo o de Utrera Molina, de Arrese, de Rafael Sánchez Mazas y, por supuesto, de José Antonio, de Ramiro, De Julio Ruiz de Alda, de Onésimo Redondo; de tantos y tantos falangistas de una y otra época, que las diferencias se me antojan para una investigación histórica y sosegada y no para una batalla política actual de descubrimeinto de una nueva identidad falangista.

Así que yo seguiré a lo mío, sin señalar ni escribir de o sobre ningún otro camarada con responsabilidades en otras organizaciones, en público y en tono crítico, sin permitir que sean otros los que nos juzguen por lo que decimos nosotros de nosotros mismos y no por lo que dicen los demás y apoyando las iniciativas que, como la de FE-JONS, de procesar a Garzón, ha encontrado nuestra colaboración pública - no siempre bien entendida ni considerada - y nuestra pequeña aportación para poderla llevar a cabo. No se nos ocurre en qué otro lado de la trinchera política podríamos estar.

Wikio




4 comentarios:

nacho martin dijo...

Martin, no podia estar mas de acuerdo contigo. Enhorabuena de nuevo. Si se tuvieran mas en cuenta tus palabras desde todos los sectores patriotas, mejor nos iria.
Un abrazo, AE!!!

Alvaro Romero Ferreiro dijo...

Martin,yo tambien seguiré a lo mio,pero no deja de ser penoso que en cada 5 minutos de "gloria"que nos ceden,nos dediquemos a hechar mierda sobre el camarada y a sobar el lomo al enemigo.
Lo realmente grave,es que sí se creen,que con estas distinciones el pueblo les va a entender,comprender y aceptar.
¡¡Que hartazgo!!

Alvaro Romero Ferreiro dijo...

Queria decir echar y no "hechar".Lo siento

Blas A. García dijo...

No lo entiendo, ¡¡¡señala el camarada Jorge, que la Falange de las JONS, sólo lleva flores a José Antonio, y no a Franco!!!
¿Que hubiera sido de la Falange sin la determinación de apoyar la guerra sin Franco?
En el gobierno de Franco, la Falange tuvo siempre múltiples ministros, realizaba funciones sociales y es más, la Falange se desarrolló política y socialmente en amplitud con Franco.
Camarada Jorge, nadie resta importancia de la gran la labor de la Falange en el Alzamiento Nacional ni en lo 40 años después.
Empero, muchos personajes ilustres de la Falange, después de Franco, se tienen que avergonzar o cortase las venas por sus retoños, como Mª Teresa Fdez de la Vega, Pepe Bono, Pepe Botella (Aznar) y un largo etc.
Se lo diré en persona el día que nos veamos, puesto que nos conocemos, a mi me parece de respeto que seas Falangista y predomine tu interés espiritual por José Antonio, (al cual yo admiro por el simple hecho de ser económicamente acomodado y sacrificar su economía y vida por el pueblo español) pero condenar al ostracismo a Franco, no es de recibo, es más, la mayoría de falangistas de su partido veneran la figura de Franco, ¡¡vas con el pié cambiado!!.
Saludos y ¡¡AE!!