lunes, 21 de marzo de 2011

Editorial y programa nº 56: El jefe de los torturadores en el país de las libertades o "Desde Persia con amor..."

¡LIBERTAD PEDRO VARELA!




Ha dicho Ana Pastor, de la primera cadena de Televisión Española, que “en España a nadie se encarcela por escribir un libro”. Se lo ha dicho con bastante descaro, por cierto, y bastante provocación, nada menos que al presidente iraní, Ahmadineyad, durante una entrevista realizada por la periodista en exclusiva, mientras le espetaba que en su país se persiguen las libertades y se encarcela a los disidentes, al contrario de lo que ocurre en España.

En este país nuestro, democrático y de libertades, por lo tanto, no se persigue a nadie por razón de ideología política o por el derecho a la libre expresión. Incluso, una sentencia de Estrasburgo, acaba de consagrar el derecho de que cualquiera se refiera al monarca español como el “Jefe de los torturadores”. Así pues - cuente con ello su majestad - que al ya inicial título que la constitución le otorga de irresponsable y del que ya hemos hablado en otra ocasión, añadiremos el muy lucrativo de “Jefe de los torturadores”. En todo caso, nos servirá para financiarnos con 27.000 euros por vez.

Pero no se engañen nuestros oyentes, ni los de RTVE. No se engañe, Ana Pastor. En España se encarcela a los libreros, como en Irán o en Cuba; se persigue a los editores, se castiga a los escritores y desde hoy, se destruyen sus libros por orden legal.

El presidente iraní le dio a usted una lección, señora Pastor. Le mostró algunas de sus vergüenzas – de las vergüenzas españolas - la puso a usted y a toda España ante la tesis de reconocer que el gobierno socialista fue el responsable de la tortura de los GAL; que en España se persigue a los libreros, que se encarcela a los opositores, que se destruyen los libros y que tenemos dificultades para encontrar en ojo propio, las vigas que tan fácilmente encontramos cuando aún son pajas, en el ojo ajeno.

Pero fue todavía mucho más incisivo con nuestro régimen de libertades, porque puso el dedo en la llaga del mismísimo sistema. Afirmó que en España somos prisioneros de los partidos políticos, que vivimos bajo su tiranía; pidió una lista de partidos que puedan actuar libremente, ya no en España, sino en toda Europa, y usted se quedó callada, como se queda callada toda España, cuando le preguntan, porque tiene razón.

De hecho, cuando le preguntan, España responde con claridad. Y no sólo en las elecciones a las que cada vez acude menos gente. El Eurobarómetro semestral, que recoge 27.000 opiniones sobre distintos aspectos de la realidad europea, ha arrojado datos que dejan en pañales ya no a Ana Pastor, sino al propio presidente iraní - si se descuida - por quedarse corto:

Dicen los españoles, resumidamente, que el 89 % desconfían de los partidos, igual que el 85% de los europeos; que el 78% desconfían del Parlamento, junto al 69% del resto de los europeos y que el 70% desconfía de los sindicatos horizontales, junto al 62% de los europeos restantes.

No les hablo de la confianza en la justicia y en el resto de las instituciones porque les entraría a ustedes pavor; de la capacidad de gestión, de la confianza en el gobierno y en la oposición, de la capacidad de recuperación económica en manos del ejecutivo, porque terminarían ustedes emigrando a EE.UU... en cuyas instituciones sí confían..... los españoles. Me viene a la cabeza la frase épica del presidente del Congreso, Trillo, ante aquellos indiscretos micrófonos.

Ahmadineyad no es santo de mi devoción, ni me cuenta, desde luego entre sus defensores. Pero una vez más, la verdad es la verdad, la diga Agamenón o “su portero”, como diría una víctima del modelo cultural español o un actor de reparto de Torrente 4, digno representante de Torrente en el país de los ciegos.

Es un tirano, y un peligro, pero Ana Pastor, España y la democracia liberal no tienen derecho a calificar de libertad o de tiranía nada ni a nadie, mientras no seamos capaces de proponer un sistema y un régimen de libertades donde Pedro Varela y los demás podamos discrepar sin ser encarcelados, donde los ciudadanos podamos formar parte de las instituciones libremente, sin engaños, sin listas de partido, sin paridades ni paridas, sin firmas previas y públicas que violan todo principio de libertad de voto y de ocultación de intención y donde la inquisición ha sido sustituida por el Tribunal de Orden Público al estilo liberal o donde la tiranía se pone el traje de las libertades y los demás aplaudimos entre el tintineo de nuestros grilletes.

“Esperamos que el pueblo español pueda expresar libremente sus opiniones”, se despidió el presidente iraní de las cámaras de RTVE. Nosotros también, pero no sólo el canalla de Otegui mientras se descaraja de nosotros; Nosotros también, aunque no les gusten los libros que escribimos, que vendemos o que editamos. Aunque no les gusten las cosas que decimos y que les invitamos a seguir.

Por último, no puedo terminar si no es con el recuerdo, la admiración, la solidaridad y el respeto - como no podía ser de otro modo - hacia el heroico pueblo japonés, tan enorme en sus desgracias y en sus virtudes. Un fuerte abrazo, Japón. Acomódense y escúchennos.
Wikio

5 comentarios:

Soldado Vikingo dijo...

Ana Pastor se quedaría bien a gusto al decir que en España no se persigue a nadie...¡al menos de manera abierta y ante los ojos de todos!.

en busca del intelectual perdido dijo...

Donde estan los autores intelectuales, matarile rile rile

Martín Ynestrillas dijo...

Un día más de gestación y naces botijo, chaval.

volando voy... dijo...

Y volver , volver, voolver....

http://ynestrillas.blogspot.com/2011/03/vuelve-la-falange.html

Martín Ynestrillas dijo...

No sabes lo que me estoy riendo con tu ocurrencia... me despepito...